Revista Lectura Lacaniana Número: XXXVIII
Lecturas Científicas

Psicoanálisis y ciencia. Parte II

Por Andrea Hellemeyer | Bogotá, Colombia
Publicado en Lectura Lacaniana: 1 diciembre, 2015


En esta segunda y ultima parte, Hellemeyer, parte de la característica atribuida a la teoría Lacaniana de la ciencia, cuya tesis desarrollada en la Ciencia y la verdad”, establece que el psicoanálisis opera sobre el sujeto de la ciencia, un sujeto determinado bajo este modo singular de constitución.

Milner  enfatiza sobre un punto; la contingencia y dice que la ciencia moderna se apoya enteramente en la contingencia, siendo este un punto central en el psicoanálisis.

Dirá que cada punto de cada referente de cada proposición de la ciencia aparece en un instante relampagueante, y la letra lo fija como es, y como no pudiendo ser diferente a lo que es, salvo cambiando la letra.

Una vez que la ciencia ha fijado la letra impone el olvido de la contingencia que la autorizó, a esto Lacan lo llama sutura, en tanto el sujeto es el que emerge en ese relámpago, donde los dados se encuentran girando, sutura y forclusión del sujeto.

 

Angela Vitale

 

 

Qué características se le atribuye a la teoría lacaniana de la ciencia? En primer lugar la idea de que la ciencia es esencial para la existencia del psicoanálisis. Si se trata de un elemento esencial no funciona ya en exterioridad al modo de un ideal, sino que es consustancial a su propia existencia. De este modo, la tesis lacaniana desarrollada en “La ciencia y la verdad”, establece que el psicoanálisis opera sobre el sujeto de la ciencia, es decir, sobre un sujeto determinado bajo este modo singular de constitución.

Si la ciencia para Lacan estructura de manera intrínseca la materialidad de su objeto, esto indica que no es exterior y es precisamente esta perspectiva la que hace caer inmediatamente la idea freudiana de un “ideal de la ciencia”, y consecuentemente cualquier forma de “ciencia ideal”. Más aún, Lacan invierte esta pregunta formulándose: Qué es una ciencia que incluya al psicoanálisis? Reseñas de Enseñanza [1984]. Manantial.

Milner, por su parte, establece tres axiomas en la teoria lacaniana de la ciencia. Cito textualmente a continuación:

a.- la ciencia moderna se constituye por el cristianismo en tanto éste se distingue en el mundo antiguo.

b.- dado que el punto de distinción entre el cristianismo y el mundo antiguo depende del judaismo, la ciencia moderna se constituye por lo que hay de judío en el cristianismo.

c.- todo lo que es moderno es sincrónico con la ciencia galileana, y sólo es moderno lo que es sincrónico con la ciencia galileana.

La hipótesis del sujeto de la ciencia reposa en el cogito cartesiano. Lacan ha comentado profusamente este término, en “ La instancia de la letra” y en “La ciencia y la verdad” , estableciendo, tal como se ha comentado previamente, que el sujeto freudiano en la medida en que es intrínsecamente moderno, no podría ser otro que el sujeto cartesiano.

Esta afirmación no se sostiene en una mera coincidencia cronológica, sino en una cercanía discursiva. El sujeto aparece despojado de toda cualidad, al igual que la matematización elimina cualquier atributo del objeto. El sujeto de este modo es despojado, no solo de sus cualidades empíricas y morales, sino también formales, el sujeto no posee ni reflexividad ni conciencia.

El pensamiento sin cualidades -establece Lacan- es lo que hace posible fundar el inconsciente freudiano. En tanto hay pensamiento en el sueño, hay inconsciente.

Milner propone nominar a la teoría de la ciencia en Lacan como un “doctrinal de la ciencia”, en tanto el mismo reúne la conjunción de proposiciones sobre la ciencia y el sujeto. Hay un punto especialmente enfatizado por Milner relativo a la contingencia.

La ciencia moderna se apoya enteramente en la contingencia, y este es asimismo un punto central en el psicoanálisis.: cada punto de cada referente de cada proposición de la ciencia, aparece, “en un instante relampagueante, pudiendo ser infinitamente diferente de lo que es… la letra lo fijó como es, y como no pudiendo ser diferente de lo que es, salvo cambiando de letra. Es decir, de partida”.

“[…] manifestar que un punto del universo es como es, requiere que se tiren los dados de un universo posible donde ese punto sería diferente de lo que es. Al intervalo de tiempo donde los dados giran, antes de volver a caer, la doctrina le dio un nombre, emergencia del sujeto […]” (Milner, La obra clara).

Milner aclara esta cuestión, demostrando lógicamente que la ciencia una vez que ha fijado la letra impone el olvido de la contingencia que la autorizó. A esto llama Lacan en “ La ciencia y la verdad” sutura, en tanto el sujeto es lo que emerge en ese “relámpago donde los dados se encuentran girando”, sutura y forclusión, concluye Milner, son necesariamente sutura y forclusión del sujeto.

Ahora bien, el problema de la contingencia y de la letra que busca fijar “ los posibles” trae consigo el problema de lo infinito. El conjunto integral de los puntos a los que refieren las proposiciones de la ciencia se denomina coloquialmente, universo.

En el sentido de un conjunto cerrado de proposiciones que para sostener su consistencia interna debe cerrarse a cualquier elemento heterogéneo. El problema que se plantea es que cada uno de esos puntos/proposiciones se deja capturar solo como una oscilación de variación infinita. Es decir basta con una sola variación para que universos posibles sean distintos. A propósito de este punto Milner explicita: “Los universos posibles son infinitos en número, dado que el universo no existe para la ciencia sino por el rodeo de esos universos posibles, el universo es necesariamente infinito…”. Es decir, el infinito llega al universo por la vía de la contingencia, y “ le llega desde su propio interior”.

La operación que el psicoanálisis inaugura, reintroduce al sujeto en el universo, retirándolo de su lugar (propio de la episteme antigua) de excepción. Ni el alma, ni la conciencia del hombre, ni Dios – como ejemplos precisos del “fuera del universo” serán ya una excepción que por su propia condición constituían un todo cerrado- sino que pierden sus privilegios. El inconsciente freudiano hace perder al hombre ese lugar de excepción y en ese movimiento la figura de Dios es afectada. Ya no hay fuera del universo.

La afirmación lacaniana: Dios es inconsciente, en primer lugar habla de que el nombre del inconsciente “escribe” la inexistencia de cualquier fuera de universo, si Dios designa en el mundo antiguo un fuera de universo –indica Milner– el advenimiento de la modernidad indica “el triunfo del inconsciente incluso sobre Dios”.

En el psicoanálisis el inconsciente parasita lo consciente, lo manifiesta como pudiendo ser infinitamente distinto de lo que es.

Dice Milner: …en su fondo el psicoanálisis es una doctrina del universo entendido y concebido como infinito y contingente…

 

Referencias bibliográficas

•    Milner, J.C. (2002). La obra clara: Lacan, la ciencia y la filosofía. Ed. Manantial.

•    Lacan, J. (1957). “La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud”. Escritos 1. Buenos Aires: Siglo XXI.

•    J. Lacan. (1974) El triunfo de la Religión. Conferencia de prensa en el Centro Cultural Francés, el 29 de octubre de 1974.

•    Freud. S. (1927). El porvenir de una ilusión. Amorrortu Editores.

•    S. Freud . (1912). Totem y tabú. Amorrortu Editores.

 

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