Revista Lectura Lacaniana Número: XXXVII
Lecturas Psicoanalíticas

"Los primeros pasos del análisis"

Por Carlos Dante García | Causa Clínica, Buenos Aires
Publicado en Lectura Lacaniana: 25 noviembre, 2015


En esta segunda entrega, Carlos García nos introduce de lleno en las citas que, nos adelanta, se irán articulando y encadenando, unas con otras a medida que va avanzando.  Nos dará una pista para entender lo real, sobre que es un clínico, una referencia sobre una manera muy particular de definir el control o supervisión.

La primera cita tiene que ver con el esquema Z. La dirección de la cura comienza acá, escribiendo la relación del sujeto al Otro con mayúscula, relación Sujeto a Otro. La dirección de la palabra comienza acá, viene del inconsciente hacia el sujeto. Lo que viene del inconsciente va a ser interpuesto, deformado, por lo tanto lo que llega al sujeto es desconocido, mucho más para el analista. Como se comienza a mover la relación entre lo imaginario y lo simbólico. Distinción de lo real, como aquello que no puede evitarse.

 

Angela Vitale

 

 

Vamos a la primera. Tiene que ver con el esquema Z o Lambda. Yo entiendo que muy poca gente entiende. Generalmente es explicado para explicar el caso Dora o la Joven Homosexual y no para ubicarse en la experiencia del análisis y cómo habla un paciente y cómo se distribuye lo simbólico y lo imaginario. Lo primero que vamos a hacer es tomar esto como referencia, citando lo que dice Lacan en la introducción: pág. 12. “Este esquema inscribe la relación del sujeto al Otro con mayúscula”, esta relación. Sujeto—–Otro. “…

Tal como está constituida al inicio del análisis, es la relación de palabra virtual por la que el sujeto recibe del Otro su propio mensaje bajo la forma de una palabra inconsciente”.

La dirección de la palabra comienza acá, viene del inconsciente hacia el sujeto. “El mensaje inconsciente le está prohibido, es objeto de un profundo desconocimiento”. La relación de lo que viene del inconsciente es desconocida por el inconsciente.

“Está deformado el mensaje”, o sea que lo que viene de acá es desconocimiento, deformado, detenido, capturado por la interposición de la relación imaginaria. Lo que viene del inconsciente tiene que pasar por lo imaginario. Es la primera incidencia de cómo alguien habla en un análisis.

La interposición imaginaria que está entre a y a’. Lo que viene del inconsciente va a ser interpuesto, deformado, por lo tanto lo que llega al sujeto es desconocido. Lo que es simbólico, el mensaje del inconsciente está deformado y es de conocido por el paciente, mucho más para el analista.

Sigue diciendo: “La relación imaginaria, que es una relación esencialmente alienada, interrumpe, aminora, inhibe, invierte las más de las veces, y desconoce profundamente la relación de palabra entre el sujeto y el Otro con mayúscula”. Lo que viene del inconsciente es totalmente deformado y desconocido.

Ya tenemos la manera en que incide para Lacan la dimensión imaginaria en relación al inconsciente.

Lacan va a ubicar en este esquema Pegan a un niño. ¿Dónde va a quedar ubicado? En el Otro con mayúscula, en el inconsciente, el fantasma no llega al sujeto. El sujeto va a hablar en el análisis, por ejemplo: “mi jefa me maltrata”, le va a llegar viniendo del mundo, del otro con minúscula, del semejante, eso que forma la palabra del inconsciente. “Recuerdo la Cabaña del Tío Tom”, que es una literatura, básicamente, del maltrato a los niños. O va a llegar, en el mejor de los casos, que cómo se excita con cierta fantasía, una fantasía donde están azotando a alguien y tiene un orgasmo.

Que es lo que Freud descubre en Pegan a un niño. Aun cuando hable de esa fantasía, tampoco es “pegan a un niño”, le va a llegar bajo la forma de la excitación, o la queja del otro… Es el esquema virtual de la palabra en el análisis. Una vez que se pone en movimiento hay que ver qué es lo que llega que se origina en el inconsciente y qué es lo que llega al sujeto.

Piensen otra forma, ejemplo de esto: el olvido de Signorelli, ¿qué le viene a Freud? Una imagen deformada de otros pintores. Hasta le viene la imagen del cuadro que pudo haber pintado, pero no el nombre.

Lo imaginario interfiere, interpone, inhibe, siempre es así, a no ser que se vaya produciendo el efecto del análisis.

Este es el esquema virtual. Vamos a ver cómo se empieza a mover la relación entre imaginario y simbólico. De la naturaleza de los semblante, pág. 107 y 110. Primera cita para distinguir lo real: “lo real se distingue del significante”, o sea lo real no es lo simbólico, no es significante. Y dice en la pág. 110: “lo más real no es tanto que el sujeto se repita, lo más real es que hay algo que no se puede evitar”.

La primera aproximación a lo real, es aquello que no se puede evitar.  Miller dice que Lacan señala que eso es lo real. “En cierto sentido es que el sujeto se repite, pero si se le imputa el goce de lo real, es lo que el sujeto no puede evitar”.

Es la primera definición, real: lo que no se puede evitar, lo inevitable. ¿Cuál es la primera forma de lo inevitable? El síntoma. Hay muchas otras cosas, pero lo real es lo que no se puede evitar.

Estoy dejando de lado a propósito muchas definiciones de Lacan de lo real de la primera enseñanza. No tiene sentido en función de los primeros pasos del análisis. ¿Cómo me hago una idea de lo real? Por lo que me dice que no puede evitar. No puede evitar salir con mujeres de dudosa reputación, no puede evitar pelearse ella con él, no puede evitar pensamientos, por ejemplo, me decía una paciente totalmente deprimida: “me levanté y empecé a llorar”. No hubo nada en el medio.

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