Revista Lectura Lacaniana Número: XXXV
Lecturas Culturales

“Donde mandan las mujeres” Parte I

Publicado en Lectura Lacaniana: 14 septiembre, 2015


Ricardo Coler y Carlos Dante García

Ricardo Coler, escritor, periodista, médico,  fundador y director de la revista cultural Lamujerdemivida. Ha viajado a diferentes culturas exóticas y escrito varios libros sobre ellas. Fue invitado a participar junto a Carlos Dante García de la mesa de cierre de la IV Jornadas del VEL,  “Machismo – Feminismo”,  realizada  el día 30 de mayo de 2015, en la E.O.L.

Parte 1  “Una ciudad donde ninguna mujer pueda quejarse del hombre- La reducción de la violencia -”.

Parte 2 “Ellas quieren que el vínculo con el hombre sea solamente un vínculo de amor”

Parte 3 “Si sos una persona violenta olvídate de conseguir una mujer”

Parte 4: “Cuando una mujer tiene varios maridos lo que importa es la familia”

 

 

C.D. G: Vamos a comenzar nuestra última reunión en estas Jornadas. El título se nos ocurrió en una reunión de organización para las Jornadas, después de haberlo invitado a Ricardo Coler que está aquí a mi derecha. Antes de hacer una presentación de lo que vamos a presentar, quiero presentarlo: Ricardo Coler, lo digo en el orden que se me ocurre, es escritor, periodista, cronista, fotógrafo y médico. Es alguien que ha tenido y tiene relación con el psicoanálisis y también, dentro de lo que ha publicado, ha sido director de la revista “La mujer de mi vida”, revista cultural en la cual muchos psicoanalistas y escritores  han escrito. Ha publicado libros, voy a mencionar algunos títulos: Reino de las mujeres, La última diosa, Mujeres de muchos hombres, les recomiendo leerlos. Algunos de estos van a formar parte de la conversación y  la exposición de Ricardo, también nos va a hablar de un libro que está preparando o que está por salir, y de otras nuevas experiencias.

El título “Cuando mandan las mujeres” es muy amplio porque todos sabemos que mandan en cierto sentido, no siempre…. pero mandan. Es muy amplio y voy a tratar de acortarlo en lo que voy a decirles para darles el marco a desarrollar. Nosotros sabemos que en el psicoanálisis muchas veces se empieza un análisis para resolver ciertos conflictos con otros que nos mandan o nos han mandado, que nos imponen cosas.

Entonces un análisis comienza por lo que nos mandan, vamos descubriendo a lo largo del análisis qué son los significantes los que mandan, y después encontramos que es el goce lo que nos comanda. Más allá del recorrido de un análisis existen experiencias y comunidades, experiencias a nivel de la humanidad tanto pasada como actual, en la que las mujeres mandan y Ricardo está invitado para decirnos las características de esas comunidades en que las mujeres mandan, en las cuales se produce una cierta modificación de la violencia. En algunos casos una reducción, fenómenos muy particulares, y en otros la ausencia de violencia. Nos interesa interrogarnos por las particularidades que tienen las comunidades que vamos a visitar dentro de poco.

Esta mesa va a tener un toque de exotismo, es decir, un toque por lo extraño, lo ajeno, un gusto por lo extranjero al que no estamos habituados. Yo escuchaba la primera mesa y era impresionante el discurso y la lengua que los lacanianos utilizamos, en determinados momentos tenemos que estar haciendo traducciones, qué quiero decir con identidad, qué quiero decir con el Otro, es un discurso muy particular el del psicoanálisis. En cambio lo que vamos a escuchar es algo que está en los bordes de nuestra cultura, hasta casi de lo occidental, en algunos casos va a ser occidental, México o Norteamérica, es decir, vamos a tratar de alejarnos de nuestro pobre discurso común, del discurso de la lengua y de lo que conocemos y nos constituye como seres hablantes.

No vamos a entrar en el tema del culturalismo, no me interesa esa perspectiva, voy a tratar de alejarme de esa perspectiva, no se trata de culturalismo, mucho menos de feminismo, filosofía o sociología, sino que tratemos de dejarnos llevar –esto es lo que propongo subjetivamente– por formas de lazos sociales distintas, formas de goce diferentes para que podamos encontrar pistas, preguntas y/o respuestas sobre la causa de la reducción de la violencia en ciertas organizaciones sociales. Si quieren, esta mesa puede tener el nombre de “psicoanálisis aplicado al exotismo”.

Con Ricardo conversamos y acordamos la preparación de esta mesa en dos momentos: por mail y en un encuentro. Vamos a ver si nos da el tiempo y si a ustedes les interesa, por ahí se produce algo en la reunión que modifique ese tiempo.

Acordamos abordar tres temáticas, o tres modos de tratar esta cuestión de las organizaciones sociales. En primer lugar “Los matriarcados impuros”, no que existieron sino que existen. Dentro de esos matriarcados impuros, –disculpen la utilización de la lengua, que no sé qué lengua hablo, Ricardo me va a corregir – los Khasis, los Jaintias y los Garos; estos dentro de esas comunidades no puras. La otra son “Las poderosas mujeres Haenyeo”, o sea, las grandes mujeres del mar, así se las conoce. Por último, dentro de este grupo sería “Los Kuyican”, de México. De estos grupos vamos a revisar las características  que tienen.

El segundo grupo que vamos a trabajar se llaman “Los Mosuo”, que es el único o el último matriarcado que queda y está en cierto proceso de reducción o extinción. Se trata de una sociedad de matriarcado, también matrilineal, vamos a ver  qué particularidades tiene.  Después, por último es un contrapunto entre la poliandra y la poligamia. La poliandra es muchos hombres para una mujer y poligamia, muchas mujeres para un hombre.

Vamos a tratar, si llegamos a este punto, a abordar a los Zulues y en particular a los mormones. Le voy a dejar la palabra a Ricardo, voy a ir hablando, y haciendo algunas interrupciones que van a tratar de propiciar alguna aclaración o una articulación. Recuerden el primer plenario, el gran problema de todo esto es que para el psicoanálisis lo esencial no es visible a los ojos. La estructura, el comportamiento, sabemos en el comportamiento vemos una mujer y no es una mujer. El gran problema es cómo vamos a hacer ese movimiento.

R. C: Bueno, gracias por la invitación. El tema apunta a una ciudad donde ninguna mujer pueda quejarse del hombre. No pueden decir bajo ningún aspecto que es una ciudad machista, que ante el mismo puesto de trabajo el hombre gana más que la mujer, que la educación es una educación que las coloca en un nivel inferior, la sociedad está organizada de forma tal que no pueden quejarse, no tienen adónde ni a quién dirigir la queja. Parece una cosa que no es posible, pero es posible.

Además, la pregunta que yo tenía era que busquemos una sociedad así y veamos qué cosa se repite, qué se repite en una sociedad donde las reglas son completamente del lado de la mujer. Sobre esto hay mucho escrito y es una lástima que haya mucho escrito porque uno sigue esos libros que están escritos y termina en cualquier cosa.

Una sociedad que vive al noreste de la India, en una provincia que se llama Begalaya, no son budistas sino que tienen otra religión. Ahí pasó algo muy particular, porque ellos tienen una religión que tiene que ver con un árbol  y un tigre, creen que las familias vivían unos en la copa del árbol, otros en la parte inferior del árbol y un tigre se comió el tronco, entonces ellos tienen toda una religión preparada para que la familia se vuelva a juntar. Un tigre que para nosotros convenció a esta gente, que habla de una historia que se pueda sustentar.El problema se presentó cuando una noche vinieron a verme y empezaron a preguntar sobre las creencias nuestras, las cosas que son propias de nuestra cultura. Un tipo que nunca había tenido relación con el judaísmo ni con el cristianismo, escuchan mis historias por primera vez y se ponían incómodos, como no me iba bien con eso pasé al judaísmo, entonces en un momento dado uno pregunta “¿qué, les cortan qué?”.

Para los tipos la historia del tigre les parecía ciencia pura en ese punto.

¿Por qué cuento esto? Porque cuando uno se encuentra con una sociedad tan diferente a la nuestra y se da cuenta que armaron una estructura y viven y lo pasan lo más de bien, pensado en una forma tan distinta, uno se da cuenta que todo lo que creemos, lo que sentimos que nos pone contentos o tristes, la subjetividad nuestra es bastante inconsistente. Entonces, lo primero que hice fue encontrar las sociedades matriarcales, todas esas zonas donde el apellido que se usa  es de la madre. Por ahí en algún momento sería interesante hablar sobre la historia del doble apellido. Se lleva el apellido de la madre, se elige para vivir el lugar que la mujer quiere.

En esos lugares, incluso yo les contaba que va gente de las universidades europeas a estudiar la legislación de ellos para poder llevarla a Europa e implementar nuevas situaciones que favorezcan a la mujer. Uno se da cuenta que el tema del machismo y feminismo, no tiene nada que ver con las leyes porque en estas sociedades donde la mujer está absolutamente protegida por la legislación yo entré a una casa, me dirigí a una mujer y me respondía un hombre, y cada vez que me presentaba en algún lugar, siempre había un hombre para responder, hasta que me encontré con el rey, el rey es un hombre.

El rey es un tipo que desprecia a las mujeres, es una cosa muy llamativa, parece un actor de los años ’60, satírico… es uno solo.

C. D. G: El desprecio queda reducido a uno.

R.C: Que está  en lucha con la iglesia católica. ¿Por qué está en lucha con la iglesia católica? Porque la iglesia católica quiere influir en estas comunidades porque las religiones de Dios Padre no funcionan con la madre, entonces hay toda una cuestión que se armó ahí. Otra sociedad interesante es en Cuchitán, un pueblito muy chiquito de México que siempre es indicado como un país machista, pero acá las mujeres manejan el comercio y ganan muchísimo más que los hombres. Este lugar tiene dos características para ser nombradas, una es la cohesión social, nunca dejan que una mujer que va al comercio vuelva con las manos vacías. Si no vende su mercadería al final del día hacen trueque y hacen algo con eso.

Hay muchas fiestas, todos los días hacen fiestas. Es una comunidad muy activa y una red social muy fuerte. La otra característica de esta comunidad es el impresionante porcentaje de homosexualidad que hoy  en día  ellas crían a uno de los hijos como homosexuales.

C.D G: Estás hablando de Cuchitán en México, lo digo para ubicarnos y para ustedes buscar después las referencias. ¿Cómo los crían?

R. C.: Los visten de nenas desde chiquitos. Hay varias  razones por las que hacen eso, por ejemplo que los homosexuales manejan una parte de la economía de la comunidad que genera mucho dinero y además, que siempre tener un homosexual entre los hijos le garantiza a la mujer una vejez cuidada, sea la va a cuidar. Lo que a mí me llama la atención en este lugar es la pregunta de si alguien tiene derecho a criar a un hijo como homosexual. Inmediatamente uno va a pensar que no, que no tienen derecho. Lo que pasa es que cuando quiero justificarme por qué no hay derecho, todas las razones y todos los argumentos que pienso, son las razones del prejuicio, de lo natural, es muy difícil porque el lenguaje mismo asigna un sexo cuando uno cría a un chico.

Bueno, en tercer lugar son las Haenyeo, al sur de Corea, muy particular, le comentaba a Carlos que en ese lugar tienen una especie de Disney sobre el sexo muy artístico donde el gobierno quiere enseñarle a la gente a tener una conducta erótica.

C. D. G: No es la sexualidad lo que está en juego.

R.C: Es un parque temático, aparte es muy bello, no es una cosa grotesca, búsquenlo en internet, se llama Lovegrand. Acá las mujeres son muy fuertes, más que los hombres, por una equivocación en la lengua, son mujeres buzos. Ellas recogen mariscos frescos, estos maricos se los empezaron a vender a Japón y estas familias, hombres y mujeres, empezaron a ganar mucho dinero, entonces el gobierno de Corea puso una ley, que todo varón sumergido para recoger mariscos tiene que pagar un impuesto altísimo, pero se olvidaron de las mujeres, entonces los varones se retiraron del negocio, se quedaron las mujeres y se armó una comunidad que fue conocida. Lo cierto es que estas mujeres ganan mucho dinero, mucho más que el marido, y eso cambia mucho las relaciones sociales. No solamente por el manejo del dinero sino porque las mujeres, y si podemos llegar al último tema, que son las mujeres que están casadas con cuatro o cinco hombres al mismo tiempo, las mujeres tienen una personalidad diferente.

Bueno, conocidos estos casos elijo una comunidad que queda en el sureste de China, una provincia que se llama Yunnan, que son los Mosuo, eso es  como si fuera el paraíso del movimiento feminista. Pero en ese paraíso del movimiento feminista, no pasa lo que nosotros pensamos que pasa en paraíso del movimiento feminista.

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