Revista Lectura Lacaniana Número: XXX
Lecturas Científicas

Ciencia, Medicina y Psicoanálisis IV

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 5 abril, 2015


Ciencia, Medicina y Psicoanálisis IV

Psicoanálisis, intervenciones sobre la ciencia y la medicina

 

Continuación:

3-“El mundo científico vuelca entre sus manos un número infinito de lo que puede producir como agentes terapéuticos nuevos, químicos o biológicos, que coloca a disposición del público, y le pide al médico, cual si fuera un distribuidor, que los ponga a prueba” Hay algo nuevo: una demanda al médico que se inscribe en el nuevo derecho a la salud. El poder de la ciencia brinda a todos la posibilidad de ir a pedirle al médico la cuota de beneficios con un objetivo inmediato. Lacan sitúa la posibilidad de la subsistencia de la posición propiamente médica en el modo a la respuesta del enfermo. “Responder que el enfermo viene a pedirnos la cura no es responder”  El paciente puede estar atado a la idea de conservar su condición de enfermo. O viene para autentificar que está enfermo. O viene para que se lo preserve en su enfermedad. O viene para que se lo trate del modo que a él le conviene. Lacan apela aquí a la estructura de la falla que existe entre la demanda y el deseo, para decir que cuando cualquiera nos pide algo, esto no es para nada idéntico, e incluso a veces es diametralmente opuesto, a aquello que desea. La denuncia de Lacan es que el médico en la medida en que se aleja de la demanda del enfermo se acerca más considerar la enfermedad en sí misma en tanto puede medirse, compararse, someter la enfermedad a la norma, por lo tanto participa de la forclusión del sujeto por la ciencia y se aleja de la subjetividad del enfermo. Predomina cada vez más el ensayo clínico randomizado a doble ciego, esto es, la medicina basada en la evidencia o en las pruebas, para los médicos que vamos a llamar “puristas” anticipándonos al “purismo del cuerpo”

4-Lacan delimita como falla epistemo- somática, el efecto que tendrá el progreso de la ciencia sobre la relación de la medicina con el cuerpo. Para la medicina, para el médico, la relación que la ciencia propondrá sobre el cuerpo es la de un registro purificado. El cuerpo brillaba en la fiesta del progreso de la ciencia, con la posibilidad de ser enteramente fotografiado, radiografiado, calibrado, diagramado con posibilidades de condicionarlo. Queda excluido de la aprehensión de la ciencia, de ahí su falla epistemo-somática, el cuerpo en su verdadera naturaleza. El cuerpo que la medicina tiene aparentemente en sus manos es un cuerpo que viene de la dicotomía cartesiana del pensamiento y la extensión, es un cuerpo solo caracterizado por la extensión, cuando el verdadero cuerpo es que el cuerpo es algo que está hecho para gozar, gozar de sí mismo. “La dimensión del goce está excluida completamente de lo que llamé la relación epistemo-somática” La ciencia es incapaz de saber qué quiere de la misma manera que no lo sabe el sujeto engendrado por la ciencia.

Continua…

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