Revista Lectura Lacaniana Número: XXVIII
Lecturas Psicoanalíticas

El Amor: Falta-Real-Femenino

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 11 febrero, 2015


En el siguiente artículo Carlos Dante García parte de la  definición del amor que circula en lo que Miller llamó el teatro del amor: “amar es dar lo que no se tiene”. ¿De donde toma Lacán esta frase que enuncia en  la clase VIII del Seminario VIII, “La transferencia” titulada “De epistéme a mythos” del 18 de enero de 1961?

“La expresión, dar lo que uno no tiene, se encuentra escrita con todas las letras en el apartado 202 a del texto de El Banquete”, afirma Lacan.

Carlos Dante García va a destacar que en el apartado 202 citado por Lacan no se encuentra la cita.

En el texto de Platón se trata de dar una opinión verdadera sin poder dar razón de ella. Dar una opinión. 

Sócrates le dice a Diótima:

-¿No has observado que hay un término medio entre la ciencia y la ignorancia?

-¿Cuál es?- Tener una opinión verdadera sin poder dar razón de ella”.

Lacan  sustituye “dar lo que no se tiene” como fórmula del amor, creada por él,  a dar un discurso, una explicación válida, sin tenerla.

En el texto de Lacan, en el discurso que él da en el Seminario es una fórmula del amor. Lacan en su definición equipara amor a doxa, opinión, pero introduce una variante; en el amor lo que alguien  da es lo que no tiene por lo tanto lo que da es su falta.

También va a relatar el carácter engañoso, ilusorio y mentiroso del amor lo que promueve  una desarmonía, el amor no es armónico, en consonancia con lo real.

Carlos Dante García en relación al amor diferencia  entonces: el amor en relación a la falta, a dar lo que no se tiene y el amor como  no armónico.

También como condición esencial, el amor en relación a un no saber: “él no sabía”, alguien que  habla sin saber.  Marca un tercer elemento en juego: el objeto.

Distingue el amor que está obligado, forzado, de una amor contingencia. El amor obligado es el amor que parece estar escrito, en relación a una repetición inconsciente en su dimensión compulsiva. El amor contingente esta del lado de un encuentro, de algo azaroso.

Afirma que el amor es esencialmente femenino (en relación al no tener) y por lo tanto feminiza, independientemente se trate de un hombre o una mujer.

Expresa: “El dialogo de un sexo con el otro es imposible” y cita a Miller:”el amor es un laberinto de malentendidos cuya salida no existe”. El análisis posibilitara, en lo posible, reconocer, estar advertidos y amigarse con el síntoma, goce individual que enlaza el uno con su goce y no el uno con el otro. 

“La excepción es el mantenimiento en el tiempo de la confluencia enlazada del amor, deseo y goce. Lo hay” avalará Carlos Dante García para finalizar.

 

Florencia Vidal Domínguez.

 

 

El amor: Falta – Real – Femenino

Sobre la fórmula: Amar es dar lo que no se

Hay una definición del amor que, podemos decir, ya no pertenece en exclusividad al campo del psicoanálisis. Anda por el mundo en películas, revistas de mujeres como Para Ti; en ámbitos psiquiátricos y psicológicos.  Resulta extraño que una frase así circule en la época del capitalismo y de la ciencia en la que el amor  y las formas de amar son llevados  y conducidos por el empuje al consumo a hacer que éste sea vivido cada vez más como dar algo que se posee, se tiene. Esa frase es una de las tantas que circulan en lo que J.A.Miller llamó el teatro del amor. El teatro del amor en el discurso actual incluye estas palabras: amar es dar lo que no se tiene. Como lo enunciaba una analizante reclamando a su pareja: “dame algo que no tengas, aunque sea una palabra; no soporto tu silencio” Estos dichos equívocos porque por lo menos equivoca amar y hablar, cuestión esencial para la demanda de amor en la mujer, evocó en mí la pregunta: ¿En dónde Lacan produce por vez primera  la frase: amar es dar lo que no se tiene?

¿Cómo se le ocurrió ese significante? El texto específico en el que Lacan introduce su definición del amor, también llamada por él, la fórmula del amor, es un texto poco trabajado y muy citado.

Encontré una fuerte referencia en alguien que realiza una lectura minuciosa del texto pero con una tendencia a cuestionar las citas denunciando lo que denomina “el argot del psicoanálisis” que es el uso repetido de citas y de frases generando un uso no correcto con prácticas imaginarias de las mismas, según él. Este cuidado por la cita lo lleva a reunir en un apartado denominado “referencias” a más de 100 textos en los que se cita la frase de Lacan de una manera que llama “repetir un aforismo una y otra vez, con la misma monotonía de los clichés laceriosos” Hay textos, contextos y citas en las que se define el uso de un término en los que no necesariamente hay que explicarlo. Se corrobora que se habla sin saber.

Es en la clase VIII del Seminario VIII, “La transferencia” titulada “De epistéme a mythos” del 18 de enero de 1961 en la que en el contexto de comentar el mito del momento del nacimiento del Amor entre Aporía y Poros  Lacan dice: “He aquí pues, las cosas claramente dichas- lo deseable es lo masculino,  lo femenino es lo activo. Al menos es así como ocurren las cosas en el momento del nacimiento de Amor. Si, a propósito de esto, les planteo la fórmula de que el amor es dar lo que no se tiene, ello no tiene nada de forzado, no es una excusa para traerles uno de mis rollos. Es evidente que se trata de esto, porque la pobre Aporía, por definición y estructura, no tiene nada que dar, salvo su falta, aporía, constitutiva.

La expresión, dar lo que uno no tiene, se encuentra escrita con todas las letras en el apartado 202 a del texto de El Banquete. Es exactamente la misma fórmula, calcada a propósito del discurso. Se trata de dar un discurso, una explicación válida, sin tenerla” Hasta aquí el párrafo y el texto de Lacan (Página 145 de la Edición de Paidós)

Si vamos al texto mencionado por Lacan, el apartado 202 del texto de El Banquete, se trata del momento en el diálogo platónico en el que Sócrates relata la conversación que tuvo con Diótima en la que él, Sócrates le había dicho casi las mismas cosas que acababa de decir Agatón en el diálogo. Sócrates le dice a Diótima:

“-¿Qué piensas tú, Diótima entonces? ¡Qué! ¿Será posible que Eros sea feo y malo?” encontramos que dice lo siguiente:

-Habla mejor -dijo ella-. ¿Crees que lo que no sea bello necesariamente habrá de ser feo?

-Exactamente.

-¿Y lo que no sea sabio, ignorante? ¿No te has dado cuenta de que hay algo intermedio entre la sabiduría y la ignorancia?

-¿Qué es ello?

-¿No sabes -dijo- que el opinar rectamente, incluso sin poder dar razón de ello, no es ni saber, pues una cosa de la que no se puede dar razón no podría ser conocimiento, ni tampoco ignorancia, pues lo que posee realidad no puede ser ignorancia? La recta opinión es, pues, algo así como una cosa intermedia entre el conocimiento y la ignorancia.

-Tienes razón -dije yo

Esto es lo que encuentro en la traducción de El Banquete de Scribd en Internet. Hay varias traducciones en Internet. Les propongo: Scribd.com, en el siguiente enlace http://www.scribd.com/doc/392890/El-Banquete-Platon, y en una página de Geocities

Hay otra versión disponible en Wikisource (en http://es.wikisource.org/wiki/ El_Banquete_de_Platón ) y en el sitio Filosofia.org (en http://www.filosofia.org/cla/pla/azc05297.htm ). Revisar la bibliografía para el texto en griego.

En la edición de libro que dispongo (Platón “Diálogos” de Editorial Porrúa 1979 Impresa en México con un estudio preliminar de Francisco Larroyo- 18va. Edición) el texto es similar en su traducción con algunas diferencias:

“Habla mejor- me respondió-: ¿crees que todo lo que no es bello, es necesariamente feo?

– Mucho que lo creo.

-¿Y crees que no se puede carecer de la ciencia sin ser absolutamente ignorante? ¿No has observado que hay un término medio entre la ciencia y la ignorancia?-

¿Cuál es?- Tener una opinión verdadera sin poder dar razón de ella; ¿no sabes que esto, ni es ser sabio, puesto que la ciencia debe fundarse en razones; ni es ser ignorante, puesto que lo que participa de la verdad no puede llamarse ignorancia? La verdadera opinión ocupa un lugar intermedio entre la ciencia y la ignorancia”

Siempre es difícil aproximarse a los valores que tenían para los griegos en su época las palabras en las que eran hablados. Las diferencias que hay entre una traducción y otra si se la revisa se aprecia que una se dirige más al ser y la otra, no. Por ejemplo: ser ignorante es diferente que hablar de la cualidad de la ignorancia.

Notemos que en el diálogo entre Sócrates y Diótima referido por Sócrates en El Banquete se habla de la belleza, de algo intermedio entre la ciencia y la ignorancia. No se lee la fórmula mencionada por Lacan del amor.  No está en el texto. El texto no dice: “El amor es…”

Lo llamativo es que en el Seminario Lacan menciona y cita el texto en griego copiado más arriba diciendo que la expresión dar lo que no se tiene se encuentra escrita con todas las letras en el apartado 202.

Hay dos observaciones a hacer. La primera es que en el apartado 202 mencionado por Lacan no se encuentra la cita. La segunda, hay que interpretar qué dice Lacan cuando dice: “fórmula calcada a propósito del discurso” Por otra parte, Lacan denominaba fórmula a aquello que se podía extraer como un elemento simbólico puro, como lo hace en el Seminario 5 al hablar de las frases construidas por Freud del fantasma “Pegan a un niño” como fórmulas.

¿Qué significa esa cita en griego? ¿Por qué Lacan dice a continuación: “Es exactamente la misma fórmula calcada a propósito del discurso? Se trata de dar un discurso, una explicación válida sin tenerla” Lo que hace Lacan es sustituir “dar lo que no se tiene” como fórmula del amor, creada por él, de ahí su genialidad, a dar un discurso, una explicación válida, sin tenerla. En el texto de Platón se trata de dar una opinión verdadera sin poder dar razón de ella. Dar una opinión.  En el texto de Lacan, en el discurso que él da en el Seminario es una fórmula del amor.

El texto en griego ampliado en donde se encuentra el párrafo que cita Lacan es el siguiente:

[202a] Μάλιστά γε. Ἦ καὶ ἂν μὴ σοφόν, ἀμαθές; ἢ οὐκ ᾔσθησαι ὅτι ἔστιν τι μεταξὺ σοφίας καὶ ἀμαθίας; Τί τοῦτο; Τὸ ὀρθὰ δοξάζειν καὶ ἄνευ τοῦ ἔχειν λόγον δοῦναι οὐκ οἶσθ᾽, ἔφη, ὅτι οὔτε ἐπίστασθαί ἐστιν ( ἄλογον γὰρ πρᾶγμα

πῶς ἂν εἴη ἐπιστήμη; ) οὔτε ἀμαθία ( τὸ γὰρ τοῦ ὄντος τυγχάνον πῶς ἂν εἴη ἀμαθία;) ἔστι δὲ δή που τοιοῦτον ἡ ὀρθὴ δόξα, μεταξὺ φρονήσεως καὶ ἀμαθίας. Ἀληθῆ, ἦν δ᾽ ἐγώ, λέγεις”

El primer subrayado y en negrita corresponde a la traducción en donde como ya dije interviene Diótima diciendo: dar una opinión verdadera sin poder dar razón de ella. León Robin es el  traductor que sigue Lacan en la edición de la colección de Guillaume Budé. Lacan lo cita en diferentes páginas en el Seminario: páginas 69, 73, 74, 91, 104, 107, 126, 128, 135, etc.; para mencionar algunas. Lacan traduce la traducción de Robin: “porter des jugements droits sans être à même d’en donner justificación” como “donner la formule sans l’avoir“: dar la fórmula sin tenerla, dar la opinión sin tenerla.

Lacan es muy explícito, lo que él formula como la fórmula del amor, el amor es dar lo que no se tiene, se basa en una expresión: dar lo que no se tiene es una interpretación, una lectura que hace Lacan del texto griego aunque dice: “Es exactamente la misma fórmula, calcada a propósito del discurso”. En Sócrates: dar un discurso sin tener una explicación. En Lacan: el amor es dar lo que no se tiene. Lo que no es explícito es su invención.

Lacan continúa diciendo en el Seminario en la página 145: “Esto es lo que se dice en el momento en que Diótima se ve llevada a decir a qué pertenece el amor. 

Pues bien, el amor pertenece a una zona, a una forma de asunto, de cosa, de pragma, de praxis, que está al mismo nivel y es de la misma cualidad que la doxa, a saber, que hay discursos, comportamientos, opiniones- tal es la traducción que damos del término doxa- que son verdaderos sin que el sujeto pueda saberlo…el amor está entre episteme y amathía, al igual que se encuentra entre lo bello y lo feo” El amor es de la misma cualidad que la doxa.

La definición que da Lacan equipara amor a doxa pero él introduce una variante que hace de su definición  del amor una condición estructural: el amor es dar pero no dice lo que da en cuanto contenido cuando paradójicamente el contenido es lo que no tiene. Lo vacía del contenido de discurso, comportamiento, etc.  En el amor lo que alguien da es por definición lo que no tiene por lo tanto  lo que da es su falta. La definición es tan bella y precisa que es posible contrastarla con la tendencia del neurótico que se desorienta al orientarse por comportamientos o signos del otro o de él mismo  que prueban el amor.

 

EL AMAR ALCANZA LO REAL

El segundo subrayado en negrita en el texto griego, va a corresponder a la otra fórmula del amor que Lacan destaca diciendo que también hay que tener en cuenta. La primera es dar la fórmula sin tenerla- responde como un eco a la fórmula que él da del amor, dar lo que no se tiene. 

La segunda, dice: (página 155 de Paidós) “La otra fórmula, enfrentada a la primera y no menos digna de ser subrayada, da por decir así al patio, hacia la amathía. La dóxa, en efecto, tampoco es ignorancia, pues aquello que, con suerte, alcanza lo real y encuentra lo que es, τὸ γὰρ τοῦ ὄντος τυγχάνον, ¿cómo iba a ser en absoluto, una ignorancia?” Lacan lo traduce como “lo que alcanza lo real”. Τι είναι το πραγματικό Probé con otras traducciones: “lo que posee realidad” Τι έχει η πραγματικότητα o “lo que participa de la verdad” Ποιο μέρος της αλήθειας. Notemos que no se trata del mismo significado a pesar que parece querer decir lo mismo. Opté por la traducción de Lacan: alcanza lo real. ¿De qué se trata? ¿De qué real se trata?

Se trata de algo que no es suficientemente destacado pero que está presente en toda ocasión en el que se manifiesta el fenómeno del amor que además presenta un arco que va desde lo casi alucinatorio hasta fenómenos subjetivos apenas percibidos y que por alguna razón en las cuestiones del amor son dejadas de lado. Ha triunfado, se ha esparcido por el mundo la primera fórmula.  Esta segunda fórmula está más cercana a lo que es la experiencia del amor cuando se manifiesta  en lo inmediato y más alejada de los efectos que produce a veces,  la experiencia de un análisis sobre el amor mismo. Es notable cómo de la misma manera en que se anhela y se ama el amor, el poder y el valor del amor  decae cuando el amor resulta engañoso, ilusorio y mentiroso, vano.

El amor vano es el amor que aparece y desaparece. El engañoso porque siempre incluye la dimensión del narcisismo. Mentiroso porque el amor no siempre hace bien o implica el bien. Ilusorio porque la mayor parte de las veces incluye promesas y esperanzas con expectativas que no se cumplen. El psicoanálisis ha contribuido también en los cambios de significación que ha tenido el amor en nuestra civilización. ¿Lo ha deteriorado?

La segunda fórmula se aclara con el comentario de Lacan en las páginas que siguen a la cita destacada, las páginas 155 a 160. Primero despeja que en la fórmula del amor no se trata de ignorancia sino de una zona que es la de “él no sabía”, zona en la que permanece Sócrates para hablar del amor a pesar de que dice que es una de las cosas que conoce y sabe. El mismo Sócrates no puede hablar de lo que sabe y hace hablar a alguien que habla sin saber: Diótima.

El mito del nacimiento del Amor es concebido mientras Poros duerme y es mientras duerme que se produce el encuentro en el que el Amor es engendrado, en el momento en que ya no sabe nada. Ahí Lacan, en la página 155 identifica a Aporía con lo femenino, “la fémina Aporía”, que se insinúa con su deseo para producir este nacimiento. La Aporía es la deseante original, la erastés en su posición verdaderamente femenina. Su esencia femenina está definida por erastés, por la que le falta. Por ello es la pobreza absoluta. No es el erómenon, lo amado.

Luego de situar la condición esencial del tiempo lógico anterior en el “él no sabía” en el nacimiento del Amor, se dedica en las páginas siguientes a comentar lo que continúa en la puesta en escena del diálogo platónico: la entrada de Alcibíades en su estado avinado:

“En ese momento, la dimensión del amor se nos muestra de una forma en la que, es preciso reconocerlo, debe de ponerse de manifiesto una de sus característica. En primer lugar, está claro que cuando el amor se manifiesta en lo real no tiende a la armonía…Cosa singular, entre las manifestaciones del amor no se da que uno llame a todos los demás a amar lo que uno ama, a fundirse con uno en la ascensión hacia el erómenon. Todas estas bellas historias (sobre el amor) por fascinantes que parezcan, basta con un tumulto, con la entrada de uno hombres ebrios, para devolvernos allí como a lo real”

Estamos en la verdad del vino, ya que en el corazón de de la acción de amor se introduce el objeto de codicia único: el objeto agalmático.

Entonces disponemos de dos fórmulas sobre el amor: el amor es dar lo que no se tiene y el amor no manifiesta una armonía, no es armónico, tiene una de las características de lo real cuando se manifiesta. Además la condición esencial es la de un él no sabía. De un lado la cara del amor, la falta. Del otro lado, lo real. Y un tercero, el objeto.

 

SOBRE EL AMAR ES FEMENINO

Que dispongamos de una definición general del amor siendo ésta una definición femenina no significa que la definición del amor en tanto en su esencia es femenino abarque la totalidad ni mucho menos de las características del amor femenino. Amar es dar lo que no se tiene es la definición a mínima del amor en tanto femenino. Por esto el amor al ser esencialmente femenino feminiza y entonces está acompañado por otros fenómenos correlativos a la “castración”.

Podemos distinguir el amor que está obligado, forzado por el propio inconsciente de cada uno, es el amor que parece estar escrito, anticipado por la repetición inconsciente en su dimensión compulsiva; distinto del amor contingencia producido por el encuentro; diferente además del amor  que se aprende. El diálogo de un sexo con el otro es imposible, “los enamorados están de hecho condenados a aprender indefinidamente la lengua del otro, a tientas, buscando las claves, siempre revocables. El amor es un laberinto de malentendidos cuya salida no existe” siguiendo a Miller. El análisis permite en lo posible reconocer y amigarse con el síntoma goce individual que enlaza el uno con su goce y no el uno con el otro.

El amor forma parte del síntoma, en tanto  hace lazo social siendo  su cara autista y también es lo que logra anudar haciendo lazo con el semejante. Podríamos decir entonces que tiene mucha  importancia  reconocer los rasgos del amor por definición femenino tanto en su relación al síntoma como a su transformación según los momentos de los encuentros con el partenaire como de los efectos que inciden en él en un análisis.

La estructura del amor femenino incluye también como rasgos esenciales la demanda de ser y la exclusividad. Por ello denominamos el amar es femenino más allá de cómo se encarne en un hombre o en una mujer. En ésta última se presenta acompañado con la relación particular que en cada mujer presenta el amor con la demanda, con el goce fálico y con el goce más allá del falo.

En el hombre el amor se encarna bajo la forma de “retornos de orgullo”, de “asaltos de agresividad contra el objeto de amor”, de divisiones deseando a mujeres que no ama, para reencontrar la posición viril que se pone en suspenso cuando ama, o yendo al extremo en la escisión constante del amor y el deseo. Del lado de una mujer ocurren también estos avatares. La excepción es el mantenimiento en el tiempo de la confluencia enlazada del amor, deseo y goce. Lo hay.

 

BIBLIOGRAFÍA

Lacan, J: “La Transferencia” El Seminario 8, Editorial Paidós- 2003-

Lacan, J: “Radiofonía y Televisión”Editorial Anagrama, Barcelona- 1977

Miller, J.A: “Amamos a aquel que responde a nuestra pregunta: ¿quién soy yo?”. Revista “Consecuencias” N°6. Junio de 2011

Platón: “Diálogos”- Editorial Porrúa. México 1979

Sauval Michel: www.sauval.com N°25 Revista Acheronta

Textos bilingües griego–francés, con anotaciones en este idioma, en el sitio web de Philippe Remacle (1944–2011): trad. de Víctor Cousin; ed. en París.

Wikisource en griego contiene una copia del Symposion.

García C, D: “Los amores en Lacan”- Seminario inédito (2009)

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