Revista Lectura Lacaniana Número: XXVII
Lecturas Psicoanalíticas

¿Qué dice el inconsciente sobre la pareja perfecta?

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 17 enero, 2015


“La pareja perfecta sólo puede estar formada por una mujer ciega y un hombre sordo.” Groucho Marx  

CDG comienza diciendo que hay dos caminos para escribir algo sobre la pareja perfecta.

Un camino es el de los enunciados , el de aquel  que no está en relación al inconsciente, que cree que una pareja perfecta está compuesta por un adjetivo, una propiedad,  una particularidad o  un atributo y que  eso caracteriza el lazo en los dos. Este atributo proviene de los ideales de la época y el efecto es idealizar la relación.

Existe otro camino, el del  inconsciente , que  dice que si puede haber lazo entre dos personas es posible a partir de que hay problemas. La pareja perfecta es la que tiene síntomas. La  pareja perfecta desde el inconsciente es irónica en esencia.

 Es la paradoja de la pareja perfecta. Se busca una cosa y se encuentra otra. La pareja ideal es la de los atributos, pero desde su inconsciente es la que encuentra y que lo lleva a la queja. 

Aquello que hace que se constituya una pareja proviene del inconsciente; el sujeto no es absolutamente libre en su elección. Es una elección condicionada, se forma a partir de ciertas condiciones inconscientes que presiden las elecciones en los encuentros para su formación.

Para considerar a una pareja y cómo ésta se constituye, es necesario pensar en el valor o el precio asociado a la persona que se elige, la relación que se tiene con ella, la satisfacción que se obtiene de ella. Las parejas se organizan a partir de dos valores provenientes del inconciente, que oscilan entre una sobreestimación y la degradación.

Freud tenía un ideal que podemos decir que era su pareja perfecta: la convergencia en la vida amorosa entre el amor y el deseo sexual. Pero en la clínica nos encontramos que esta divergencia es la regla, y  es lo que ocasiona la diversidad de parejas.

La pareja perfecta  del inconsciente es la que confluye hacia una conclusión: nunca es buena porque el inconsciente dice una sola cosa: no hay pareja.

Para concluir CDG afirma que se puede  a través de un análisis  amar lo que se elige.

Patricia Pena 

 

Como psicoanalista puedo tomar dos caminos para escribir algo sobre la pareja perfecta. El camino de los dichos sobre la pareja perfecta y el camino de lo que dice, la que muestra y construye  el inconsciente sobre lo que se llama según el sentido común, la pareja perfecta. El camino de lo que se dice sobre la pareja perfecta es el camino de los enunciados. Es el camino de alguien que no está en relación al inconsciente, que no está en relación a hacer una experiencia analítica y que por lo tanto cree ciegamente en esos dichos, cree en los ideales que le propone la sociedad, cree sin saber a dónde lo conduce su inconsciente, en su fantasma. Algunos ejemplos:  la pareja perfecta no es la que no tiene errores sino la que a pesar de ella lucha y revisa los errores; la que vuelve a intentarlo y lucha por estar juntos; es aquella que se trata como los mejores amigos. Es la pareja sostenida por ideales intencionales, declarativos, esforzados. Son dichos que cambian con el discurso de la época.  Esfuerzo, lucha, amor, amigos. Términos que intentan sostener.

En la actualidad la pareja perfecta muy bien puede ser la que se forma, hasta con acuerdos explícitos en que el amor es una mierda y entonces es mejor no caer en eso y es preferible hacer una pareja en la que no haya sentimientos por nadie, así los dos se evitan disgustos y bajones.

La pareja perfecta también puede ser la que se ama para siempre o la pareja perfecta es la que sabe que el amor no dura para siempre. En definitiva, antes o ahora, ésta pareja perfecta está compuesta por un adjetivo, propiedad, particularidad o atributo que caracteriza el lazo en los dos. Dicho atributo proviene los ideales de la época que tiene por efecto idealizar la relación. La pareja perfecta desde ésta perspectiva es aquella que hace que haya pareja entre dos personas, que sea posible tratando de rechazar lo que viene del inconsciente.

En cambio, lo que dice el inconsciente de y sobre la pareja perfecta es realista y paradojal. Es a la vez, más difícil y fácil de explicar y que lleva a poner en duda la existencia de la pareja perfecta como aquella formada por dos personas y abre la puerta a considerar que hay otras parejas compuestas por otros atributos que las cualidades ideales.

La pareja perfecta es desde el inconsciente irónica en esencia.  Es en principio realista porque la pareja perfecta, la PP, es la PP, problemas de pareja. La pareja perfecta es la que es una pareja problemas, porque lo que dice el inconsciente es que si puede haber pareja, lazo entre dos personas es posible a partir de que hay problemas.

La pareja perfecta es la que tiene síntomas. En vez de síntomas se habla de disfuncionamientos o de problemas, como casi todo el mundo dice.

Por ejemplo, es un ejemplo irónico, la supuesta pareja que formarían el  sádico y el masoquista. Este diría: “Hazme doler” y el primero le responde: “¡No!”  Los dos perversos estarían hechos aparentemente  para entenderse, serían complementarios, si no se hablaran. Basta que cada uno exprese lo que es su goce, para que se introduzca una desarmonía que manifiesta el fracaso de la demanda emitida por el masoquista. Este debe conformarse con sufrir el fracaso frustrado en su dolor físico. La pareja perfecta empieza entonces cuando se hablan entre ellos.

Un hombre puede buscar intencionadamente a una mujer buena, con virtudes, con ciertos atributos y, su inconsciente lo lleva a encontrar a una mujer golpeada, en esa misma mujer con virtudes, por él mismo o por otro; a una mujer discapacitada, impedida, humillada y /o herida. Es la paradoja de la pareja perfecta. Se busca una cosa y se encuentra otra. Su pareja ideal es la de los atributos. Su pareja perfecta desde su inconsciente es la que encuentra y que lo lleva a la queja.

Se entiende así  que una pareja pueda durar muchos años sino toda la vida basada en una relación “necesaria” de humillación y que esa relación sea de complemento para cada uno.  Esta relación se puede presentar con una pareja o con una serie.

¿Qué es una paradoja?  Una paradoja es una proposición, en apariencia verdadera que conlleva una contradicción lógica que infringe el sentido común, resultando su efecto  extraño y  opuesto.  Así alguien puede desear y amar a alguien con tantos defectos en que en ocasiones emerge la pregunta: “¿Para qué estás conmigo si tengo tantos defectos?” Si ese alguien hace la experiencia de un análisis puede encontrar como respuesta: está con vos en razón de tus defectos.  Tus defectos, a pesar de las quejas son la condición necesaria para que exista la pareja. ¿Podría ser distinto? No, en tanto condición.

Aquello que hace que se constituya una pareja proviene del inconsciente; esto significa que quien decide la elección que se hace, la pareja no es el sujeto absolutamente libre en su elección. Es una elección condicionada.  En este sentido, la pareja perfecta  o no, se forma a partir de ciertas condiciones inconscientes que presiden las elecciones en los encuentros para la formación de las parejas.  El problema es que no hay condiciones necesarias y suficientes que valgan para los dos sexos y para todas las parejas.  No hay una fórmula que funcione así: Hombre (H) con tal atributo (x) que se relacione con una Mujer (M) con tal atributo (x), condiciones que valdrían en forma complementaria.

Tampoco la pareja es el otro sexo, como condición necesaria y suficiente, como lo muestran y demuestran las parejas homo, trans, o como se las llame.

Casi todos los seres hablantes a diferencia de los animales, hacen un recorrido, un camino, por una diversidad de experiencias mediante las cuales se puede producir o no la llamada pareja perfecta, que se podría llamar una pareja que se “estabilice”, no porque sea estable sino porque hace falta el recorrido para comenzar a percibir la constante. La pareja perfecta se puede ocasionar a partir de una experiencia, de varias o de varias frustraciones. Más aún, hay parejas perfectas que se forman a  partir de encuentros con hombres que pueden llevar a una mujer a elegir a Dios como pareja.

Para considerar a una pareja y cómo ésta se constituye, es necesario pensar en el valor o el precio asociado a la persona que se elige, a la relación que se tiene con ella, a la satisfacción que se obtiene de ella. Las parejas se organizan a partir de dos valores que oscilan entre una sobreestimación y la degradación. Esto vale para el hombre, para la mujer o para diversas formas de parejas o tipos de elección. Esos valores provienen del inconsciente.

Un hombre o una mujer puede gozar de alguien con tal de que ese alguien no sea de su propiedad, esto es que no haya ningún tipo de compromiso.

Esto incluye a amantes casados, a novios sin compromiso, a parejas en convivencia, a parejas sin hijos, etc. Las formas cambias, pero “la pareja perfecta”, que puede durar años o toda la vida implica que se pueda gozar de alguien  (o varios) con la condición de que no sea de su propiedad (que no tenga un lazo estable)  Aún con la condición de que esa persona con la que se forma pareja sea alguien que se escape o se escurra.

Por eso, para hablar de “una pareja perfecta” hay que hablar del conjunto de rasgos o condiciones que proviene del inconsciente y que llevan a alguien a inhibiciones o a compulsiones de amor por cierto tipo de personas que implican en sí mismo una condición negativa: el sujeto constata que no puede tener acceso. Entonces manifiesta con algunas mujeres impotencia y algunas mujeres manifiestan anestesia.

Es así que necesariamente pasan por una constatación: a algunos los podrá amar pero no gozar y con otros encontrará goce pero no amor. Así hay algunos que forman “parejas perfectas” teniendo una pareja oficial y otra clandestina. La “pareja perfecta” la forman ambas.

En Freud, está la sugerencia de una “pareja perfecta” a partir del ideal de no conflicto entre ternura y sensualidad. Lo opuesto a esto es el excesivo respeto que manifiesta el marido hacia su esposa que limita las satisfacciones que puede encontrar en y con ella se origina en la sobreestimación psíquica que lleva hacia una ternura sin efectos eróticos,

Freud tenía un ideal que podemos decir que era su pareja perfecta: la convergencia en la vida amorosa entre el amor y el deseo sexual.

Sin embargo lo que se encuentra en la clínica es que la divergencia es la regla; esto significa que la divergencia entre el amor y el deseo sexual es la regla. Esta divergencia es lo que ocasiona la diversidad de parejas.

Ejemplos de ésta divergencia: la mujer degradada. Es la exigencia en una relación de pareja de que la mujer en la pareja no ocupe el lugar del  Ideal del yo. Si ocupa el lugar del ideal del yo los efectos pueden ser  de reducción erótica.

El movimiento inverso: la sobreestimación del hombre por parte de una mujer. La pareja perfecta  del inconsciente es la que confluye hacia una conclusión: nunca es la buena porque el inconsciente dice una sola cosa: no hay pareja. Si se obtiene ésta ganancia a través de un análisis se puede amar lo que se elige. Para ello, hay que hacerlo. No basta saberlo.

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