Revista Lectura Lacaniana Número: XXIX
Lecturas Científicas

Ciencia, Medicina y Psicoanálisis III

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 8 marzo, 2015


Ciencia, Medicina y Psicoanálisis III

Psicoanálisis, intervenciones sobre la ciencia y la medicina

 

Continuación:

 

2-El médico al mismo tiempo y poco a poco ya no tiene nada de privilegiado en la jerarquía de científicos diversamente especializados en las diferentes ramas científicas. Desde el exterior, desde la organización industrial le son proporcionados los medios y las preguntas para introducir las “medidas de control cuantitativo”, las gráficas, las escalas, los datos estadísticos, a través de los cuales, nos dice Lacan, hasta la escala microscópica, se establecen las constantes biológicas. Así el médico pasa a ser un colaborador para programar las operaciones necesarias para mantener el funcionamiento de tal o cual aparato o función del organismo humano. Es requerido entonces como científico fisiologista. Hay que recordar que había medicina antes de la ciencia y recordar cómo era. “Aunque la Medicina fuera mágica, la Medicina, como actividad personalizada, centrada en la relación médico- enfermo, buscaba y a veces conseguía curar enfermedades y paliar el dolor de personas concretas”  ( “El autoritarismo científico” de Javier Peteiro Cartelle , capítulo 3 “Cientificismo y sujeto” pág. 57- Miguel Gómez Ediciones, 2010)

Hasta bien entrado el siglo XX, ¿en qué descansaba la capacidad de curación? En un saber empírico enmarcado en teorías en las que se mezclaban conocimientos racionales con creencias míticas. La personalidad del médico y la confianza del paciente jugaban un papel esencial en las consecuencias terapéuticas. Los elementos clásicos de la práctica diagnóstica del médico eran la anamnesis, la inspección, la palpación, la percusión, la auscultación y el interrogatorio. En lugar de la exclusividad de esto poco a poco, depende de cada caso, aquel ritual es reemplazado por las llamadas “pruebas” que se siguen llamado complementarias aunque ya, en la mayoría de los casos no lo son (análisis e imágenes). Las pruebas son de diferentes niveles: anatómicas, fisiopatológicas y moleculares.  El efecto discursivo de la ciencia en la relación entre el médico y el enfermo se manifiesta en varios niveles entre los cuales se puede destacar que- y esto depende de cada médico – se atribuye el ser de una enfermedad separable del enfermo y de su subjetividad; a esto se lo denomina “ontologización de la enfermedad” con la consecuente reducción de la subjetividad del paciente. Razón por la que habla de enfermedades y no de enfermos. Otra de las consecuencias de la incidencia de la ciencia en la medicina y en la práctica del médico es la progresiva “especialización” de cada parte del organismo y de sus funciones.

Continua…

 

 

 

 

 

 

 

 

Print Friendly

Deja un comentario