Revista Lectura Lacaniana Número: XXIII
Lecturas Culturales

VI Jornadas de Literatura y Psicoanálisis

Publicado en Lectura Lacaniana: 22 septiembre, 2014


VI Jornadas de Literatura y Psicoanálisis:

“La Frontera. El antes y el después. Mitos, quiebres, el folletín de los argentinos”

 

19 y 20 de septiembre en la Sala Juan L. Ortiz de la Biblioteca Nacional.

La Mesa llevó por título: “Poéticas del maquillaje, contrabandos”. Se basó en los comentarios de tres novelas: “Ema la cautiva” de César Aira; “La mamacoa” de Libertad Demitrópulos; “Trenzas” de Susana Szwarc.

Los panelistas fueron: Carlos Dante García, Flavia Soldano, Amalia Sato y Aníbal Villa Segura.

El articulador de la mesa: Juan Laxagueborde. 

 

El presente trabajo será dividido en seis entregas.

Primera Entrega:  “La lengua es una frontera abierta” por Carlos Dante García

 

En esta primera entrega, Carlos Dante García nos invita a recorrer los parajes de tres textos notables y la consecuente emergencia de una pregunta suya, directriz hacia el tipo de mito construído, disección de la lengua que interroga buscando una respuesta, sobre cómo el mito desde su feroz intención de llenar un vacío, evidencia su construcción en cada uno de los textos aquí leídos.

“Ema” de César Aira, es la “historiola” en donde la ficción, la realidad y la historia confluyen anudándose sin fronteras, los bordes se tornan pasajes y lo que va, es lo que no sabe que viene.

La cautiva como significante hace de Ema un abanico ficcional que multiplica los significados, de acuerdo a cómo las significaciones se engarcen será que se reescribirá la historia.  La tradición y la historia devienen en un nuevo mito bajo la pluma limítrofe de Aira, es allí entonces en donde lo nuevo entrelaza a la mujer con la pampa.

Libertad Demitrópulos, de un estilo narrativo poético, revive partículas de la lengua en desuso, inyecta la dimensión histórica  hasta irrumpir en el carozo real  de la trama, hilvanada de ficción.

De la mano de la lengua marginal, “La Mamacoca” nos trae un clima, un lenguaje y un  lugar, cual artesana esculpe la ficción que nos permite habitar, junto a ella, espacios de riberas obtusas, en donde la realidad material se desvanece, ante lo que la lengua entreteje.

Por último, Susana Szwarc, tal como Carlos Dante precisa “hace de la palabra un tesoro creativo del ser”. “Trenzas” como narrativa, da cuenta de las palabras sueltas, aquellas que revelan el sin sentido de los significados, frontera que se abre al malentendido allí en donde el relato mismo emerge como una nueva trenza. Exploración de un litoral, que Carlos Dante asemeja a las mujeres en su relación con las palabras, allí en donde el exhilio del sentido gobierna en la frontera, siempre abierta, de la lengua.

Andrea Fernanda Amendola.

 

Jornadas:

Juan Laxagueborde: Es un placer poder estar acá y haber leído a los cuatro expositores, las tres novelas que también se propusieron y después poder charlar un poco sobre eso. El nombre de la mesa es: poéticas del maquillaje: contrabando y se va a hablar de tres novelas: Trenzas de Susana Szwarc, La Mamacoca de Libertad Demitrópulos, Ema la Cautiva de César Aira.

De esas tres novelas dos se consigue muy fácil, son La Mamacoca y Ema la cautiva, y Trenzas ni siquiera en Mercado Libre así que hay que ir por ahí caminando.

Bueno, vamos a empezar por el orden como están aquí en el flyer, como se dice ahora, vamos a comenzar con Carlos Dante García que es psicoanalista, miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana y del Instituto Oscar Masotta, corresponsable del VEL, Departamento de Estudios Lacanianos sobre la Violencia. Es director de la página web de Lectura Lacaniana y co autor del libro ¿A quién mata el asesino?,  recientemente re editado por Paidos. Co autor, también, de la colección de psicoanálisis ¿Qué será?

Carlos Dante García: Bueno, agradezco a Arturo y a Liliana la invitación, ya he participado en otras oportunidades, y es un gusto participar con alguna colaboración, sino también escuchar los trabajos y lo que se genera en las distintas mesas y es un gusto, no es sencillo conversar y dialogar sobre psicoanálisis y literatura, pero cuando se producen algunas conversaciones uno sale muy enriquecido.

Titulé mi texto: “La lengua es una frontera abierta”, vamos a ver cuánto, cuán abierta es según lo que escribí, porque cuando uno escribe, la lengua se empieza a acotar. A veces pienso, no es habitual que diga lo que pienso, a veces pienso que el sueño, de casi cualquier relato literario es alcanzar la altura de un mito, es decir, de un relato atemporal.

Aún dentro del relato de los mitos hay muy pocos que tienen esa estatura: triunfar atravesando una civilización. El Mito del Andrógino, en boca de

Aristófanes triunfa en la civilización occidental instituyéndose en el mito del amor por excelencia, el partenaire como complemento es casi general, como mito, a no ser que el partenaire del sujeto no sea el partenaire, sea otra cosa.

Paradigma de lo que es un mito, para mí, hay un relato de él que al mismo tiempo es lo que se desliza en el pensar y sentir desde hace 2400 años sin que esté presente el texto de ese mito, porque no lo tenemos presente.

Hay coincidencias y diferencias con el mito en marcha, todo mito tiene una feroz intención: dar sentido a un vacío, se lo llama de diversas formas: explicación, imposible, etcétera. Me pregunté al leer estos tres textos ¿qué mitos construyeron? Lo primero que se dijo de Ema, lo dijo César Aira, su creador, es una historiola, neologismo que indica que la historia a leerse en dicha novela es una ficción compuesta por elementos reales históricos y de la misma ficción. No contiene ninguna frontera que separe la ficción de la historia, que separe lo subjetivo de lo objetivo, estoy con ello.

Aquellos que intentan separar una narración objetiva de un hecho en un relato, se ven obligados a hacerlo, pero todo relato cualquiera sea es en primer lugar y ante todo una ficción, ¿acaso la historia no lo es? Institutos de historia se multiplican según la historia, según han querido escribir sobre el origen de la literatura argentina, por ejemplo.

¿Es amable el matadero en su origen? ¿Se trata de las fronteras y civilización y barbarie? Ema, la cautiva, es una producción literaria borde de una frontera que incluye a la cautiva de Echeverría, es un poema fundador.

Mary es la mujer blanca cautiva por el indio, pero ella no es la víctima, sino su marido. Ella mata al indio e intenta salvar al marido, María y Brian mueren en el desierto tratando de volver a la civilización.

En Aira, las transformaciones del relato en Ema, cambian para revelar el carácter ficticio del mismo. Ese carácter ficticio hace de Ema, la cautiva, un significante con muchos significados que van cambiando según sus significaciones, reescribiendo la historia. Es la cautivada, la animalidad de la relación, no es la animalidad de la Ema que se acopla con Duval. Ema es una mujer que no pretende escapar de sus captores, sino que mediante ellos se divierte, entre comillas, alejándose de la monotonía pampeana.

Al leer el texto estamos leyendo Ema, pero semánticamente: cautiva, contiene nuevos significados, Ema es una nueva anti heroína, no es bella, no realiza ningún acto heroico. Se puede decir que, de alguna manera, María estaba esperando a Ema para completarse como personaje, como arquetipo y luego como tradición.

La tradición cambia según el discurso, el personaje de Ema es madre, esposa, amante, favorita, criadora de faisanes, etcétera. ¿Qué hace Aira con el horizonte del desierto de la frontera? Lo re trabaja, lo re escribe, lo reconstruye. Se aleja de la visión violenta y asesina que la cautiva tiene de los nativos, es más, el personaje de Ema encuentra a sus mejores amigos entre estos. La ferocidad es aquí traspasada a los militares que aparecen en la primera sección del texto, ya que ellos son los que realizan actos violentos.

La novela no remite solamente al texto de Esteban Echeverría, sino que abarca de diferentes maneras algunos textos de la literatura argentina. Aira relee la tradición, observa con ojos creativos el pasado, se transforma en la frontera de la literatura mediante la narración de un nuevo mito, una mujer y la pampa.

Libertad Demitrópulos, mujer de muchas historias de mujeres, también reescribió la historia de una manera distinta a César Aira. Su estilo narrativo poético produjo una escritura muy particular, tiene la riqueza de ir mucho más allá de la dimensión histórica. En una entrevista dice de sus novelas históricas: “Ni La Flor de Hierro, ni Río de las Congojas son novelas históricas, sino experiencias literarias en donde la dimensión histórica irrumpe sobre la imaginaria del presente a fin de ilustrar sus sentidos últimos y contradictorios, y donde ambas aspiran a alcanzar otra más amplia, la dimensión íntima”.

El pasado está presente desde nosotros mismos, y si lo recorremos descubriremos que está vivo como el carozo de la fruta. Lo más significativo es lo que hace con la lengua, su escritura rescata expresiones verbales, lo que confieren a la oralidad el carácter de una adoración al tiempo que actúan como carozos de las tramas en suspenso, volviendo a la historia, denuncia y desafío.

En el intento por mantener viva la variedad de sonidos y expresiones de la lengua de los argentinos, su narrativa tiene un carácter real sin dejar de ser una ficción. Las partículas de la lengua que sufrieron el letargo por falta de uso la tienen gracias a su escritura pilar.

La Mamacoca parece centrarse en la construcción de un poder mafioso, no es sólo eso, el narcotráfico es la edificación de bunquers y laboratorios ocultos en las selvas, flotas de aviones para transportar cocaína, una red de complicidad y de soborno. En Libertad, no es sólo denuncia, su tipo de escritura se distancia de lo que se escribió sobre la historia del contrabando de cocaína. Su búsqueda ficcional se realiza en tipo de escritura ajeno al realismo costumbrista y al registro testimonial.

Explora dimensiones de la realidad mediante la lengua marginal, la clandestinidad y el delito, son sus personajes invisibles de la productiva nacional.

En sus libros no pinta su propio medio o realidad, sino uno que se fabrica. La Mamacoca abarca toda una región, es toda la región del Noroeste, Chaco, Formosa, Corrientes. Denuncia el narcotráfico, que se escribe sobre regiones a las que nunca fue, según ella.

Con el psicoanálisis le diríamos que siempre estuvo, crea un clima, una región y una época con el lugar, ella misma ha dicho que conserva de la lengua ciertos decires que le quedaron en el oído, en la forma de hablar de su abuela, de las mujeres, de las crueles provincias en que ella peleaba en lo que se dice.

La Trenza es un modo de hablar de lo femenino, más abierto, por decir así que lo masculino, éste con mayores fronteras. Susana Szwarc hace de la palabra un tesoro creativo de deseo. Trenza es una narrativa que construye la atmósfera de su Chaco natal. Ella decía de sí: “Creo que nacemos escritos y hay quienes modifican esa escritura. El que se atreve a modificarla, se llama poeta.”

En Trenzas, hay un medio de transporte, el tren parece ser una parte de Trenza ya que pasa una y otra vez. Susana, ¿describe imaginando el efecto visual de sus palabras? ¿Es Trenzas una voz errante? Es un texto que no escribe historia, aparentemente como los otros dos, pero es más radical.

Trenzas es un mito que no puede ser escrito con las palabras; las palabras sueltas en Trenzas, se asemejan a las mujeres en su relación con las palabras.

Las palabras sueltas en Trenzas exploran la frontera del mal entendido, relato de lo perdido, una prosa poética que apunta a nombrar las cosas sin que los nombres mismos sepan el nombre de las cosas.

El intercambio de cartas de las cosas caídas, por ejemplo: una novela tenue en las relaciones, ya que las lleva al mero intercambio de las palabras, no de los hechos. La lluvia acompaña el relato, en Trenzas; ¿quién habla en Trenzas?

Casi cualquier frase de la narrativa presenta una sintaxis, un orden, lo que cuenta es la trenza misma de las palabras. Hace de un relato tradicional una nueva trenza, ¿puede haber preguntas sin preguntas respuestas, cartas sin destinatario, reflexiones sin pensamientos, diálogos anónimos, un relato sin narrador y sin voz principal? La maqueta de la lengua se acerca entre ellos a lo que es en su origen: palabras sueltas.

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