Revista Lectura Lacaniana Número: XX
Lecturas Psicoanalíticas

"Leer la pulsión". Parte I

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 8 junio, 2014


Conferencia: “Leer la pulsión”.

Por: Carlos Dante García.

En la siguiente conferencia pronunciada en el contexto del IOM (Instituto Oscar Masotta) de Mendoza en Junio del 2014, Carlos Dante García toma los capítulos XIV y XV del seminario XI de J. Lacan de “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis” para hacer un recorrido del concepto de  pulsión. Si bien son consideradas dos clases metapsicológicas él las considera eminentemente clínicas ya que son una guía para orientar la interpretación.  

El hilo conductor de la conferencia es la afirmación: “el movimiento de un análisis es ir hacia la pulsión” , surge la pregunta: ¿cómo ir hacia la pulsión en la experiencia analítica?   ¿ Cómo leer y situar  la pulsión en un análisis?

Miller en su seminario “El lugar y el lazo” en el capítulo VI apartado: “Psicoterapia y pulsión” afirma que lo que separa la psicoterapia del psicoanálisis es el deseo del analista en tanto este permite el acceso al piso superior del grafo, al lugar de la pulsión. El deseo del analista va hacia la pulsión.

La conferencia será dividida en tres partes.

En la primera entrega Carlos Dante  parte de la frase de Lacan del capítulo XIV:“La transferencia es lo que manifiesta en la experiencia la puesta en acto de la realidad del inconsciente en tanto ella es sexualidad”. Lacan se detiene en las consecuencias de esta afirmación y toma el texto de Freud “Las pulsiones y destinos de pulsión” para  situar que éste distingue el amor de la pulsión.  Freud afirma que la manifestación de la sexualidad no es el amor.

Refiriéndose a lo escrito por Lacan, Carlos Dante afirmara que en el intervalo entre lo que dice el paciente y la  interpretación está la sexualidad; las pulsiones parciales. Dirá que la interpretación tiene como alcance lo pulsional y no hay otra pulsión que la pulsión parcial. Leer el sexo es leer las pulsiones. En esta esta primer parte plantea: “La lógica que guía al psicoanálisis es ubicar las particularidades de esta sexualidad como pulsión parcial”. La pregunta entonces sería:¿ Cómo leer lo pulsional? Lo primero a resaltar seria la característica fundamental de la pulsión,  el vaivén con que se estructura, su carácter circular. Rasgos homólogos a la estructura del inconsciente con su estructura de hiancia, circular, de apertura y cierre que guían como brújula en el recorrido de un análisis.

Florencia Vidal Dominguez.

 

Conferencia Pronunciada en el contexto del IOM (Instituto oscar Masotta) en Mendoza el viernes 13 de junio de 2014.

Plenario: Carlos Dante García

Seminario XI: “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis”

La pulsión parcial y su circuito” comienza con una frase: “la transferencia es lo que manifiesta en la experiencia (analítica) la puesta en acto de la realidad del inconsciente en tanto que ella es sexualidad. Me he detenido en las consecuencias de esta afirmación”. Fíjense que va a la cuestión clínica directamente. Es decir, es una definición de la transferencia como: la manifestación de la puesta en acto de la sexualidad del inconsciente.

Los dos capítulos, a mi gusto, son interpretaciones de Lacan al Psicoanálisis, acerca de cómo ha interpretado la sexualidad en la transferencia. Por ello dice en el siguiente párrafo: “estamos seguros que la sexualidad está presente en acción en la transferencia únicamente porque en cierto momento se muestra al descubierto como amor”. O sea que, en los psicoanalistas hay una superposición de prejuicios (prefiero llamarle prejuicios) de que la sexualidad se manifiesta en el amor. También, a la inversa: la manifestación del amor es manifestación de la sexualidad.Por lo tanto, el capítulo comienza con un cuestionamiento a esta afirmación. Plantea entonces, la sexualidad no se manifiesta bajo la forma de amor y mucho menos en la experiencia analítica, que es una experiencia del lenguaje.

Entonces, realiza la pregunta clave que va a conectar los dos capítulos: ¿Representa el amor el punto culmínate, el momento logrado, el factor indiscutible, que presentifica la sexualidad aquí y ahora de la transferencia? Va a dar la respuesta basándose en Freud.

Lo que me interesa es que Lacan dice: “A esto se opone con todas las letras el texto de Freud que tiene por objeto las pulsiones y sus vicisitudes, texto no aislado pero sí central”. ¿Qué significa esto? Al decir que la manifestación de la sexualidad no es el amor, se basa en Freud. Ahora bien, ¿ustedes encontraron, en las dos clases de Lacan, dónde Freud dijo esto? Bueno les voy a dar la clase inexistente en el seminario!-risas. Ello corresponde a la pág.33 y 34 de “Pulsiones y destinos de pulsión”, donde Freud distingue el amor de la pulsión: “uno no puede sino, naturalmente oponerse a concebir el amor como una simple pulsión parcial de la sexualidad”.

Entonces, la referencia primera de Lacan es “Pulsión y destino de pulsión” y a partir de ahí organiza su intervención, que es una lectura que realiza a partir del texto de Freud, que va a dividir en dos partes. En este sentido plantea Lacan: “Salta a la vista, aun al leerlo por primera vez,  que el artículo está todo dividido en dos vertientes- en primer lugar, el desmontaje de la pulsión- en segundo lugar, el examen del acto de amor” . Hay que concebir entonces, que estas son interpretaciones de Lacan al dividir el texto de Freud, separando  las pulsiones del amor.

El recorrido que vamos a hacer sería en una primera parte: “el desmontaje de la pulsión” (el término desmontaje se opone al que ya había utilizado Lacan de montaje de la pulsión, que supone un estilo surrealista, es decir, como si fuera un elemento que está compuesto por elementos heterogéneos) y cómo eso se presenta en la Clínica y en una segunda parte: la problemática del amor.

Primera parte. Pág. 182 “de ninguna manera- dice Freud- puede considerarse el amor como representante de lo que él mismo interroga con el nombre de la sexualidad… Las pulsiones, tal como se presentan en la realidad psíquica son pulsiones parciales” Entonces, aquí hay que distinguir: la pulsión unificada llamada genital, de las pulsiones parciales.

*La pulsión genital es resultado de haber pasado por el Edipo. A eso se le llama genitalidad, es la unificación de las pulsiones bajo la forma de la genitalidad.

*Las pulsiones parciales en su estructura están ligadas a un factor económico, del incremento de la tensión. Lacan plantea: “la pulsión va a depender de las condiciones en que se ejerce la función del principio del placer”

Sobre la angustia, ustedes pueden encontrarla en el libro “La angustia lacaniana” de Miller, definida como: “el incremento de la exigencia de satisfacción pulsional”, es decir, que la angustia está ligada al principio de placer.

Así, la pulsión parcial tiene su forma de economía que se manifiesta bajo la forma de displacer, o del incremento de la exigencia de satisfacción. ¿Por qué se produce esto? Lacan va a decir: “Debido, a la realidad del sistema homeostático, la sexualidad entra en juego únicamente en forma de pulsiones parciales” Esto es, que cuando en el Psicoanálisis abordamos el tema de las pulsiones, siempre son parciales. No hay otra forma. Y cuando abordamos la sexualidad en el Psicoanálisis, lo hacemos desde las pulsiones parciales. No abordamos la sexualidad desde el lado de lo genital, aunque algo del órgano de la mujer pueda estar tomado por la exigencia de la satisfacción pulsional, no lo abordamos del lado de cómo funciona el órgano.

Entonces, en la pág. 183, Lacan va a plantear: “Coloquémonos en los dos extremos de la experiencia analítica” Así, vamos a tener por un lado: el síntoma, como andamiaje significante, y por el otro: el analista que interpreta. En el intervalo entre los dos, tenemos la sexualidad. Esto es; están las pulsiones parciales. ¿Por qué? Y esta es una frase clave para entender el Psicoanálisis: “De no haberse manifestado la sexualidad, en forma de pulsiones parciales, como lo que domina toda la economía de este intervalo, nuestra experiencia no sería más que una mántica, a la que entonces le cuadraría muy bien el término neutro de energía psíquica, pero a la cual le faltaría aquello que constituye la presencia, el Dasein, de la sexualidad”.

El Psicoanálisis, no es una mántica ¿por qué no es una mántica? Porque su interpretación tiene como alcance la economía pulsional. Esto es, la pulsión parcial, y la sexualidad como pulsión parcial.

En otros términos, el Psicoanálisis tiene como orientación el goce; de lo contrario sería una mántica, se interpretaría mánticamente. Y fíjense la precisión de lo que dice a continuación: “La legibilidad del sexo en la interpretación de los mecanismos inconscientes es siempre retroactiva” O sea, que cuando interpretamos leemos el sexo. Leer el sexo es leer la pulsión parcial. Nuestra interpretación se puede orientar, por eso  que está siempre en juego que es la pulsión parcial. Afirmando esto, continúa: “Esta legibilidad pertenecería exclusivamente al registro de la interpretación si no pudiésemos estar seguros de que, en cada instante de la historia, las pulsiones parciales han intervenido eficazmente en el momento y lugar apropiados. Y no de manera errática, como se creyó al comienzo de la experiencia analítica”. En la historia de un sujeto, ésta cambia porque intervienen las pulsiones parciales.

Va a citar a Freud y va a decir: la sexualidad en niños, adultos, mujeres, hombres es siempre la misma. ¿Por qué? Porque se trata de pulsiones parciales. La lógica que guía al Psicoanálisis es ubicar las particularidades de esta sexualidad como pulsión parcial.

Va a seguir a Freud en todas las disquisiciones sobre la pulsión y su estructura,  también en la diferencia entre lo femenino y lo masculino, algunas cuestiones del Edipo y después a lo que denomina al Otro.

En “pulsiones y sus destinos” Freud utiliza la lengua para construir la particularidad de la pulsión, bajo la voz activa-pasiva y media.

Lacan va a decir: estos términos lingüísticos son un cascarón, “tenemos que darnos cuenta que una cosa es esta reversión significante y otra, muy distinta, es lo que recubre” la reversión significante de estas tres voces.

¿Qué es lo que recubre? Y me refiero con ello a la estructura de la pulsión: “Lo fundamental de la pulsión es el vaivén con que se estructura”, no las voces lingüísticas. No hay parte alguna de la pulsión que pueda separarse del vaivén, es decir, la pulsión tiene un carácter circular. Este recorrido circular de vaivén es homologo a la estructura del inconsciente, que tiene una estructura de hiancia, circular, de abertura y cierre. Así, se analizan los términos de la pulsión en función del recorrido.

 

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