Revista Lectura Lacaniana Número: XVIII
Lecturas Psicoanalíticas

“Lazos sexuales en el siglo XXI. Parte II

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 10 abril, 2014


“Lazos sexuales en el siglo XXI, Violencia de género y femicidio”

Parte 2 .El fenómeno y sus fallas

 

En esta segunda entrega, continúa con una sugerencia de lectura del libro, para  ubicar que  Argentina suscribió  en 1993  al Tratado de Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia la mujer, pero  la elaboración de una ley y la inclusión del término femicidio es posterior a eso.

Carlos Dante García nos propone una lectura en el libro de los datos estadísticos y los mitos que circulan sobre violencia de género, para ubicar el fenómeno, sus fallas  y evaluar nuestra interpretación como analistas. El clínico, que conviene a la Orientación Lacaniana, es el que se acerque a la realidad del fenómeno.

El Observatorio de Violencia de Género, es una ONG que evalúa el funcionamiento de estos procesos de denuncia, y detecta sus fallas. Es importante ubicar esos  puntos de falla. 

Introduce un concepto que usa para la psicosis, la línea de tiempo, para seguir la secuencia del lazo entre un hombre y una mujer a lo largo del tiempo, y ubicar las transformación de los fenómenos subjetivos. El fenómeno de violencia no es una cuestión puntual y tiene que ver con esas transformaciones en los lazos. Hace este uso para incluir la idea de Lacan de la discontinuidad del fenómeno y la idea topológica de la continuidad.

Aborda el fenómeno de la violencia desde los dos lados: del lado mujer y del lado hombre.

La hipótesis principal: la violencia de género es una de las formas posibles mediante las cuales, del lado del hombre, no puede adquirir una mujer. Y del lado mujer, no puede consentir en ella.

 

 Patricia Pena

 

Carlos Dante García:  Argentina suscribió en 1993, primer dato, la Convención Interamericana para prevenir, eso es lo que vos querés decir, sancionar, y erradicar la violencia contra la mujer. Qué la define así: la violencia contra la mujer como una violación de los derechos humanos.

Auditorio: Esa es la ley de violencia, ¿no?

Carlos Dante García: No, ahora vamos a ver. Y de las libertades fundamentales, y la considera a esa violencia, una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres. Este tratado tomó jerarquía a partir de 2011, o sea, apenas hace tres años.

Auditorio: ¿Qué es lo que dice que toma jerarquía?

Carlos Dante García: El Tratado de Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia la mujer, al cual se suscribe la Argentina.

Auditorio: En 2011. Y en el ’93 aparece esta ley. La ley aparece en Argentina en el ’95, que es la ley de violencia familiar, hasta ese momento no había jurisprudencia en violencia familiar. Y, hace muy poquito, lo que se hace es una modificación de eso y aparece el término de femicidio como muerte de la mujer víctima de violencia.

Carlos Dante García: Está claro, hace poco que se incluye el término femicidio en Argentina. La secuencia es esta, yo no soy un experto en esto, me estoy basando en el libro: primero hay una cuestión de inclusión, en Argentina, a los tratados o convenciones interamericanas y hasta mundiales. Segundo, la elaboración de una ley y tercero la inclusión del femicidio, esto sería la secuencia.

En la página 22 encontramos: “El espíritu de la Convención de Belém do Pará, se plasmó en una ley, que es la ley de violencia de género, ley 26.485, de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que se desarrollan sus relaciones interpersonales”

Esto es el año 2009, no hace tanto.

Recién se comienza a registrar los datos de violencia contra la mujer desde 2009 en adelante, desde el primero de enero hasta el 30 de septiembre de 2013. Quiero transmitirle algunos datos que son asombrosos realmente, por lo menos para mí. Se registraron 1432 homicidios de mujeres como consecuencia de la violencia de género.

Auditorio: ¿Estos datos son de la OVD?

Carlos Dante García Sí.

Auditorio: ¿Qué períodos?

Carlos Dante García Desde el primero de enero de 2008 al 30 de septiembre de 2013, cinco años. Pero lo más asombroso de todo, que es el dato que me interesa transmitirles, es que a pesar que se hicieron 56 mil denuncias, sólo se trataron mil y pico. A pesar de que está todo el aparato montado para supuestamente tratar estas cuestiones. Lo llamaría aparataje,  que van a encontrar en el libro.

Auditorio: Sólo se trataron, ¿qué quiere decir?

Carlos Dante García Sólo llegaron las denuncias a efectivizarse y efectuarse la separación del hombre violento, mil y pico. Las 55 mil denuncias no prosperaron en ningún sentido.

Auditorio: ¿Cuántas denuncias?

Carlos Dante García De 56000, 55.000 no prosperaron. Quiero decir con esto que hay toda una producción, hay todo un aparataje pero hay escasos resultados, esa es la idea, quiero que lo lean y se fijen en las estadísticas que es lo que forma parte del libro. La investigación que hace el libro, lo que  investiga  es ¿qué pasa que se promueve tanto la violencia de género y hay tan escasos resultados.

Otro dato, en 2 mil casos hubo sentencias definitivas de 50307 casos, o sea, prácticamente en el 96% no hubo sentencia, o sea ahí, algo de la ineficacia del planteo respecto a la violencia de género, eso es lo que estoy diciendo y este libro trata de reeditar eso.

¿Por qué? Porque gran parte del proceso judicial queda en manos de la mujer, ese es el dato que transmite este libro, gran parte del proceso judicial, queda en manos de la mujer, cuando denuncia, que tiene que seguir adelante con la denuncia, que tiene que presentarse nuevamente, que tiene que aportar pruebas.

Auditorio: Se desgana.

Carlos Dante García Claro, se desgana si fuese comprensible.  La otra particularidad que tiene el libro es el tratamiento de los mitos en relación a la violencia de género. ¿Cuáles son los mitos? “La violencia de género es cosa de pobres”, por ejemplo, o “No hay que meterse en los problemas de pareja”, o “No importa cómo pero lo importante es denunciar”, donde muestra que este tipo de formulaciones trae consecuencias serias.

“Sólo las mujeres son ignorantes y sumisas y por lo tanto son maltratadas”, “Si no hay golpes no hay violencia”, o sea, el problema es qué incluye el concepto de violencia, si incluye golpes o no. “Si se queda es porque le gusta que le peguen”, “Los hombres son violentos por naturaleza”, “El amor en la adolescencia no es violento, sino apasionado”. Estos son los mitos que trata el libro, así que lo recomiendo y lo voy a incluir en las próximas reuniones.

¿Qué institución dirige la madre de esta periodista? El Observatorio de Violencia de Género, de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires. El Observatorio, no forma parte de las brigadas de Eva Giberti, por eso yo considero que este esfuerzo nos tenemos que, de alguna manera, informar para poder ubicar bien el fenómeno y una vez ubicado evaluar si es posible alguna interpretación de nuestra parte.

Voy a tomar una referencia que da Miller en “El Lugar y el Lazo”, dice que el clínico es aquel que cree saber cuál es la realidad del fenómeno que está tratando, al cuestionar al clínico al principio del Seminario.  El clínico, que conviene a la Orientación Lacaniana, es el que se acerque a la realidad del fenómeno, y nosotros tenemos que informarnos de la realidad del fenómeno porque hablamos de violencia de género, según las elaboraciones teóricas, pero no nos acercamos a los casos, cómo son tratados los casos por la violencia de género. Entonces nos toca enterarnos, en parte, de leer a Eva Giberti y algunas elaboraciones que hace.

Entonces, el Observatorio de Violencia de Género, es aquel que observa cómo funcionan las brigadas y la justicia. Es una ONG que observa, vigila, como funcionan y detecta todos los errores de funcionamiento que hay.

Auditorio: No está en contacto con la violencia.

Carlos Dante García No, no está en contacto, es observadora de cómo sigue el proceso de denuncia, entonces va detectando fallas de todo tipo y en el libro que les menciono, los primeros dos capítulos muestran las fallas de lo que podemos llamar, un término que utilizó Marcelo y que utilizaron ustedes en el trabajo para el Encuentro Americano, que eran, si no me equivoco los dispositivos de tratamiento, bueno, la justicia, Eva Giberti y demás, utilizan dispositivos para tratar el fenómeno, pero fallan.

Entonces es importante que sepamos en qué puntos fallan, si es en el proceso judicial, en la reiteración de la denuncia, en cómo está recepcionada, en qué toca a la relación de pareja. Entonces, en este libro trata y ese Observatorio se dedica a denunciar las fallas de los procesos de la violencia de género. Eso me parece un sesgo interesante para el abordaje del tema. Es decir, examina las políticas públicas sobre la violencia de género. ¿A ustedes, les llega información sobre eso?

Auditorio: No a nosotros, por ahí a la dirección.

Carlos Dante García A la dirección, bien, ¿está entonces esta cuestión? Vamos a lo que preparé conceptualmente, esto es sólo como referencia bibliográfica para la próxima reunión y para interesarlos en una manera que me parece psicoanalíticamente la más apropiada, la falla, lo que no anda.

Auditorio: Igual, el Gobierno de la Ciudad tiene estadísticas propias.

Carlos Dante García Sí, sí, acá están las estadísticas.

Auditorio: Eva Giberti, lo que controla es lo que era línea 137, donde una víctima llamaba, que ahora está como cambiando al 144, que tampoco es más la de Eva Giberti, sí ella asesora mucho a la oficina de violencia doméstica, donde se llegan las denuncias de toda Capital, ella estaba como asesora. El Observatorio empezó siendo del Gobierno, dejó de ser del Gobierno y ahora tiene como algo más.

Carlos Dante García: Hay un caso, una mujer asesinada en Olavarría, una mujer de 60 años.

Auditorio: No es más que Capital, quizás tienen más datos.

Carlos Dante García: Claro, pero ese caso, les pido que lo lean, porque fue denunciado en varias oportunidades, se hizo todo el proceso y el hombre termina matándola igual, porque prácticamente no le dio cause al tipo de denuncia. Una mujer de 60 años.

Y otro dato relevante, es que la violencia de género se viene incrementando en dos extremos sociales y en edades: la adolescencia y las mujeres de más edad, cerca de los 70 años o más arriba, eso, la violencia de género con femicidio estoy hablando. Son notables esos dos fenómenos que se producen, que no es a los 30, 40 años.

Yo voy a introducir en la charla, no sé si me va a llevar tres o más charlas, pero voy a introducir un concepto o una noción, un término, tómenlo como quieran, que lo voy a llamar: línea de tiempo;  lo utilizo para la psicosis. La línea de tiempo es seguir la secuencia del lazo entre un hombre y una mujer a lo largo del tiempo, y ubicar la transformación de los fenómenos subjetivos que van ocurriendo entre uno y otro a lo largo de esa línea de tiempo.

Porque para mí, el fenómeno de violencia no es una cuestión puntual, tiene que ver con las transformaciones que van ocurriendo en las relaciones de pareja, en los lazos y así lo voy a plantear ya que es inherente al fenómeno en cuestión.

Las transformaciones implican, por ejemplo el nacimiento de hijos, las transformaciones implica pérdidas económicas o pérdida de algún familiar, no se produce en cualquier contexto la violencia, y sobre todo, las de pareja.

Entonces, el término línea de tiempo permite ubicar la secuencia de cómo comenzó la relación y qué fue ocurriendo. Generalmente, muchos fenómenos de violencia se producen después de tener hijos y empieza a incrementar y termina con el asesinato o de ella o de alguno de los hijos.

Después lo vamos a retomar eso, pero es una idea que empiezo a introducir. No se basa en una idea historicista sino en una idea que puede incluir la idea de Lacan de la discontinuidad del fenómeno y la idea topológica de la continuidad.

Hay una pregunta que se hacen todos los que estudian el problema de violencia de género: ¿por qué ella aguantó?  Deriva en otras preguntas: ¿Por qué desde el primer día no se fue? ¿Por qué tuvo que llegar a tal extremo? Es una pregunta que vamos a tratar de responder. Ese es un planteo.

El otro planteo que quiero transmitir, que se los anticipo de lo que voy a desarrollar, es abordar el fenómeno de la violencia desde los dos lados: del lado mujer y del lado hombre, de la violencia de género desde los lados, ¿por qué digo esto? ¿Por qué lo enuncio así? Porque la violencia de género está interpretada como el intento de posesión absoluta de parte del hombre de la mujer.

Está interpretado bajo la forma, el intento de posesión absoluta, así lo definí recién, total, hasta de la vida y del cuerpo, del hombre hacia la mujer. Eso es lo que aparentemente se ve mediante esa interpretación. Es la interpretación de una voluntad de dominio, de posesión y de sometimiento de uno, el hombre, sobre el otro, la mujer. Y para mí, hay una consideración previa a este tipo de cuestiones que lo voy a decir de la siguiente forma: no cualquier hombre está en condiciones de elegir una mujer y de hacerla suya, y no cualquier mujer está en condiciones de consentir en esa elección y elegir ella y ser elegida. Yo estoy diciendo lo que voy a examinar cuando avance más sobre el tema, es cuáles son las condiciones que hacen posible que un hombre pueda elegir y no sólo elegir, sino que la haga suya.

Hay muchas consideraciones en Lacan respecto de esta cuestión; es decir no voy a examinar sólo el no hay relación sexual, sino cuáles son las condiciones del lazo para que se establezca un lazo, porque la violencia de género se ubica dentro de un lazo, es decir, lo que se llama una relación conyugal, una relación de pareja.

Entonces, vamos a ver, les anticipo esto, vamos a ver que la violencia de género manifiesta una de las formas posibles mediante la cual un hombre no puede adquirir una mujer. Vuelvo a repetir esto, es mí hipótesis principal: la violencia de género es una de las formas posibles mediante las cuales, del lado del hombre, no puede adquirir una mujer. Y del lado mujer, no puede consentir en ella.

Es decir, no todo hombre está en condiciones de elegir una mujer, no está al alcance de todo hombre, por más que sea un hombre, por más que uno vea que es un hombre, vamos a ver que en 10 años, por ejemplo, la puede haber maltratado y no es un hombre, en el sentido legal. Lo que pasa es que me meto, ya, en cosas anticipadas ¿Qué quiero decir? Hacerla mujer implica ser un síntoma, hacerla síntoma, una mujer síntoma es elegirla. Es un punto de llegada esto, yo quiero plantear las condiciones previas.

Entonces voy a poner dos esquemitas, nada más para orientar la cuestión, no porque la tenga resuelta: La violencia de género, del lado del hombre estoy hablando: mujer síntoma, y si no es mujer síntoma, ¿qué es? ¿Qué es esa mujer para ese hombre, si no es la mujer síntoma? Después vamos a definir qué es mujer síntoma.

Y desde el lado de la mujer, Lacan inventa una expresión que es: el hombre estrago. El hombre estrago es específicamente la puesta en juego de un goce otro en la mujer, no es que el hombre la estraga a la mujer porque le pega, es al revés, es el efecto de división que produce en la mujer el encuentro con un hombre al producir el orgasmo de un goce inédito.

Entonces, del lado de la mujer, la violencia, ¿qué es? Es un interrogante, no está del lado del estrago, eso es lo que se plantea. Vuelvo a repetir la hipótesis, la hipótesis central: la violencia de género manifiesta una de las formas posibles mediante la cual, del lado del hombre, no puede adquirir una mujer, no la hace suya.

Auditorio: ¿Poseer, no?

Carlos Dante García: Poseer, bueno mi trabajo se va a centrar, no lo voy a hacer hoy, voy a dar la parte más conceptual hoy, se va a centrar en qué es poseer una mujer, y qué es ser la mujer de, de los dos planos, por lo tanto voy a ubicar la problemática del falo como una cuestión central y la problemática de la fórmula de la aceptación, en su momento.

Pero el fenómeno de la violencia es la manifestación de una ruptura, cuando no se produce eso. Por eso, en verdad, no es la interpretación que hacen los que estudian la violencia de género, dicen: manifiesta la posesión absoluta, no manifiesta el fracaso de la posesión, ¿se entiende? Lo estoy planteando como hipótesis, es la impotencia de poder, de hacerla, simple.

Auditorio: O sea, se trata de la cuestión de la propiedad.

Carlos Dante García: De la propiedad, básicamente es la cuestión de la propiedad, por eso es muy importante en lo que voy a proponer como la línea de tiempo, la aparición de hijos.

Auditorio: Que tenga a otro.

Carlos Dante García Claro, cuando aparecen los hijos, el que posee a una mujer, entonces me pasa que hago saltos en la argumentación.

Auditorio: Se siente despojado de un pedazo de su propiedad.

Carlos Dante García: Claro. No, no se ve despojado. Claro, si no la posee, el hombre que posee a una mujer se puede separar de una mujer porque la mujer no es toda de él, y puede dejarla por momentos, que se dedique a sus hijos, sin que esté amenazado, ¿se entiende? Pero cuando no la posee, el hijo es una amenaza absoluta.

Por estructura, cuando no la posee, el hijo es. El nacimiento de un hijo cambia la economía del lazo en el cual goza el inconsciente en cada uno respecto del otro, eso es la base, es en este contexto que, para mi gusto, hay que entender la violencia de género.

Lo que abre una dimensión un poco distinta, que puede haber matices de violencia que puedan estar incluidos, quizás, en la mujer síntoma, pero no es violencia específicamente como la estamos abordando, a los golpes, no es una violencia en la cual cada uno goza mediante el inconsciente del otro, la mujer presta su cuerpo para que el hombre, el inconsciente del hombre goce de ese cuerpo, como por ejemplo sería en un fantasma, entre comillas, de tipo masoquista, para que él le haga cosas en el cuerpo, ¿se entiende? Está orientado por la satisfacción, no por mutuo alcance. Por eso, después vamos a terminar, esas van a ser las charlas más prometedoras, en el encuentro sexual.

En los cuerpos, sí, sí, me voy a dedicar a eso porque para mi gusto, ahí hay una cuestión, una zona oscura, todo el mundo se pregunta.

Auditorio: Me parece que te guiás por esa expresión que se escucha: “Si no sos mía, no sos de nadie”.

Carlos Dante García: De nadie, por ejemplo. Es que no es, justamente por eso, es un clásico esa frase.

Auditorio: “La maté porque era mía”, esta también, si no era mía, no es de nadie.

Carlos Dante García. Claro, pero no lo es, sino, no la hubiese matado. Bueno, ¿está ubicado? Entonces, también voy a aclarar una referencia del lado de la mujer cuando mata a un hombre, que no hay término que designe.

El término femicidio, es el término que designa al asesinato de una mujer por parte de un hombre en un lazo conyugal o en un lazo familiar. Del lado del hombre no hay, cuando una mujer mata a un hombre, aún en un lazo, no lo hay. Me dediqué a buscar eso y escribí un capítulo de un nuevo libro que va a aparecer, sobre el tema de ¿a quién mata una mujer? Porque parece que no matara a nadie.

Auditorio: Es un homicidio porque no tiene una particularidad, es un homicidio más, digamos. Es así en lo jurídico.

Carlos Dante García Ya sé que es un homicidio más, pero no hay término que incluya, hay un término que se utiliza en Ecuador y otro en Canadá, que se llama maritricidio.

Auditorio: ¿Cómo?

Carlos Dante García: Maritricidio, matar al marido, pero un marido no es necesariamente en un lazo conyugal, puede no ser marido, pero en Ecuador y en Canadá se utiliza ese término, porque no hay jurisprudencia, no es una preocupación eso, de tipo político.

Otra forma de ubicar la relación entre un hombre y una mujer es como Lacan trabaja: no hay relación sexual y la relación sexual, que es lo que voy a presentar ahora, todo lo demás lo voy a detallar en las próximas reuniones.

 

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