Revista Lectura Lacaniana Número: XLII
Lecturas Políticas

¿Qué es el femicidio y el acto de matar? Segunda Parte

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 19 abril, 2016


Continuación…

 

Para el psicoanálisis a partir de Lacan, todo acto incluye y excluye la dimensión al Otro; ¿qué significa esto? Que todo acto tiene como referencia al Otro de distintas maneras. En primer lugar, el Otro es el lugar de la palabra, la dimensión del lenguaje y eventualmente de un código, de la ley, etc. Clínicamente el Otro es por definición lo que no es idéntico al sujeto, lo que no es de sí. Lo ajeno, lo Otro.

Lacan toma como modelo y paradigma del acto lo que inventó como “pasaje al acto”, el suicidio. El paradigma del acto para Lacan es el acto suicida, paradigma del acto propiamente dicho. ¿Qué sugiere ese paradigma? Que hay algo en el acto que no trabaja para el bien del sujeto. Todo acto es delincuente, transgresor. “Todo acto verdadero es un “suicidio” del sujeto”: opera hacia y por la pulsión de muerte. En el corazón de cualquier acto está el pasaje al acto. El pasaje al acto es e implica el abandono de los equívocos de la palabra, del lenguaje y del pensar en vez de actuar. El suicidio es algo que se hace contra sí mismo, es auto; no tiene en cuenta al Otro. Transforma definitivamente al sujeto en varios sentidos: el sujeto ya no habla, sale de la referencia de la palabra del mundo del Otro e incluye algo que Freud denominaba pulsión de muerte y Lacan goce. El suicidio es un paradigma que muestra que el sujeto no busca ni quiere su propio bien. El que mata con su acto, tampoco busca su propio bien y evidentemente, tampoco el bien del otro.

Cuando se produce un pasaje al acto, hay algunas coordenadas a tener en cuenta: La apuesta del acto no es cifrable. Es exterior al universo de las suposiciones, de las computaciones, de los cálculos, de las equivalencias, de los intercambios. Significa que cuando se trata del pasaje al acto no se trata del todo de algo calculable ni explicativo. Tiene un horizonte: apuntar a algo definitivo. En el corazón de cualquier acto está como paradigma el pasaje al acto y el corazón de éste es el goce. Un modo de satisfacción intolerable y no regulable. El pasaje al acto es transclínico, esto es que no se corresponde con una estructura clínica determinada como la psicosis, neurosis o perversión. Cualquiera de ellos puede matar a una mujer. En el suicidio, aquello que se pretende eliminar, la fuente, está en el sujeto mismo. En el acto de matar, aquello que se pretende eliminar está en el Otro. Un goce nocivo en el sujeto o en el Otro. Dos modos de pasaje al acto: hacia sí, hacia, en dirección al Otro saliendo del Otro.

El acto, que se diferencia del pasaje al acto y del acting- out tiene las mismas coordenadas que el pasaje al acto pero con por lo menos tres características distintas: -en el acto el sujeto se transmuta pero  vuelve como sujeto; en el acto el sujeto recupera mediante la significación a posteriori el acto; el sujeto luego de transgredir y salir del Otro, vuelve al Otro.

El acting-out también ocurre en una escena, y no como el pasaje al acto, saliendo de una escena de palabra pero, su particularidad es que en esa escena de palabra hay un incremento de una relación de dominio, es una relación de palabra de dominio en la que el sujeto actúa sobre ésta escena ante la mirada del Otro, dirigiéndose al Otro, llamándolo, convocándolo mediante un mensaje que él mismo desconoce. Hay en éste sentido, “suicidios fallidos” que salvo equivocación son llamados al Otro como hay golpes y violencia salvo equivocación que son también  llamados al Otro. Entonces hay violencia que se dirige al Otro que implica una separación del Otro y violencia que implica un llamado al Otro.

Si aceptamos éstas elaboraciones, nos conduce a considerar el “femicidio” en las coordenadas prevalentemente del acting-out y el pasaje al acto. Tomemos ésta última pregunta. La pareja de la “clínica del femicidio” son las personas: hombre- mujer. La pareja del psicoanálisis: sujeto Otro y/o como vamos viendo, sujeto-goce

Por lo tanto, en el acto de matar a una mujer, ésta puede venir a ocupar el lugar del Otro y/o del goce. Sin llegar necesariamente al acto de matar, en el acto de violencia, ocupa el mismo lugar. Esta es una respuesta general que requiere como ya anticipamos el camino hacia lo singular.

En el caso en que se pueda reconstruir las condiciones que precedieron el pasaje al acto y en las que el sujeto esté dispuesto a hablar se pueden verificar si no se queda en el mutismo absoluto, dos elementos fundamentales: la angustia que precede al acto y el acto está en el lugar de un decir.

Una de las más bellas definiciones del actuar producidas por Lacan es que “actuar es arrancarle a la angustia su certeza”. Se puede decir que actuar es ante la angustia, aunque no toda angustia lleva al pasaje al acto pero, es condición del tiempo del pasaje al acto la condición temporal como momento anterior al mismo, la angustia.  El actuar, sea bajo la forma del acting- out, del pasaje al acto, o del acto, son respuestas del sujeto ante la angustia. Otro camino es el síntoma que dejamos de lado.

 

Continuará…

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