Revista Lectura Lacaniana Número: XLI
Lecturas Políticas

¿Qué es el femicidio y el acto de matar? Primera Parte

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 18 marzo, 2016


El término “femicidio” es un significante que ya tiene su historia, una larga historia.  El término ingles “femicide”, creado literariamente, fue utilizado por primera vez en un contexto jurídico en el año 1976 en el Tribunal Internacional sobre los Crímenes contra la Mujer en Bruselas por Diana Russell y Jane Caputi para denunciar formas de violencia extrema contra la mujer: La definición que se dio allí fue “asesinato de mujeres realizado por hombres motivado por odio, desprecio, placer o sentido de propiedad de las mujeres”

El término “femicidio”, de ser un término de investigación en etnología, sociología y filosofía, al pasar a lo jurídico cambia de significación y de valor: el “femicidio” comprende toda una progresión de actos violentos que van desde el maltrato emocional, psicológico, los golpes, los insultos, la tortura, la violación, la prostitución, el acoso sexual, el abuso infantil, el infanticidio de niñas, las mutilaciones genitales, la violencia doméstica, etc. El “femicidio” va mucho más allá del acto de asesinar a una mujer. Es también un conjunto de actos que pueden llegar a derivar en el acto de matar. Sobre todo cuando el Estado no actúa. Pasa a ser entonces un término no solo jurídico sino político. Por lo tanto, cada país en Latinoamérica y en Europa ha construido una política y legislaciones distintas con el término “femicidio” Hay clases y tipologías de “femicidios”

Pero hay que decir que el término ha adquirido en el tiempo diversas significaciones y posiciones jurídico-políticas. Por ejemplo, para Zaffaroni que en el año 2012, en una entrevista en el matutino Tiempo Argentino, el entonces ministro de la Corte Suprema sostuvo que la mencionada legislación “no va a tener eficacia porque lo que tipificaron no existe”… la violencia de género “tendría mayor eficacia respecto de travestis y transexuales” porque para él “el homicidio por odio se produce contra minorías, para darle un mensaje a toda la colectividad”. “Acá, en la Argentina, nadie sale a la calle a matar a una mujer porque es mujer. Este planteo es una locura, no existe”.

No hace falta el psicoanálisis para sostener que el acto de muerte que se produce de una mujer no se debe necesariamente al sexo. No todo “femicidio” se superpone al asesinato de una mujer. Hay “femicidios” sin que sean asesinatos. Hay asesinatos de mujeres que no son causadas por el sexo o el género de la víctima. Entiendo que es necesario para que el psicoanalista esté a la altura de su época que tome distancia de los significantes que en cada ocasión empujan como significantes amos a una identificación.

El término “femicidio” es un significante amo producido en nuestra época que genera, como lo sugerí, un cierto número de categorías clasificatorias. No desarrollé las categorías con sus distintos “femicidios”.

Estas categorías generan una “clínica de la violencia de género”. Llamo “clínica de la violencia de género” a la clínica que se genera y se fomenta sobre todo a partir de la Organización Mundial de la Salud (O.M.S) que conduce y empuja al significante “femicidio” al ser un término que toma un valor privilegiado en el campo de la salud y específicamente, de la salud mental. J.A.Miller en “La salvación por los desechos” y en “Cosas de finura en psicoanálisis” ha denunciado y nos orienta: “El discurso del amo, especialmente en Europa…es actualmente pródigo en una nueva clínica, una clínica del significante amo…clínica organizada por los significantes amos”. La clínica analítica comienza cuando el psicoanalista sin dejar de tomar en cuenta el significante amo de la época, lo que habla el Otro de la época, se distancia de él y hace que el $ produzca sus significantes amos verdaderos, aquellos que en cada sujeto lo alejan de lo universal de la clase y lo acercan a lo singular de su violencia.(1)

En éste sentido “femicidio” es un significante amo de la época.

Al comentar el término “femicidio” en una muy breve historia, se fue desprendiendo el término del acto de matar. También se fue desprendiendo de la ideología de “género” en sus diferentes usos. Así un insulto o un maltrato llamado “psicológico” pueden ser ubicados como “femicidio”. También lo es un plan de exterminio de mujeres por la guerrilla o las violaciones en una guerra. Se puede hablar del “espectro del femicidio”. Me referiré al acto de matar.

En efecto, los psicoanalistas tenemos ahí un problema respecto de la cuestión del acto. El actuar no está definido para nosotros psicoanalistas, por el objeto contra o a partir del cual se actúa. El llamado “femicidio” definiría un acto violento contra un objeto específico: una mujer. Es definido prevalentemente por el objeto llamado víctima y definido por el género, al que a veces se lo confunde con el sexo por la anatomía. En definitiva, el llamado “femicidio” es también una explicación sobre los dichos y actos que se realizan contra las mujeres pretendiendo encontrar su fundamento exclusivo en un rechazo por lo femenino, por todo aquello que pueda ser femenino, representado en la ocasión por una mujer. Se argumenta también que esto se debe a la prevalencia por años del patriarcado que ha mantenido sojuzgada a la mujer mediante el odio y la misoginia.

1-“La violencia: ¡Qué locura!” De “La violencia síntoma social de la época” por  Carlos Dante García.

 

Continúa…

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