Revista Lectura Lacaniana Número: X
Lecturas Científicas

La ilusión del cientificismo... Tercera Parte

Por Eric Laurent
Publicado en Lectura Lacaniana: 14 agosto, 2013


Parte III: El paradigma del DSM

 

La psiquiatría universitaria anglosajona esta críticando las tentativas de las industrias farmacéuticas de controlar todos los detalles.

Los responsable de los DSM III y IV, cuestionan que el uso de los mismos, ha deshumanizado la  práctica de la psiquiatría, y la narración de casos, herramienta central de la evaluación en psiquiatría, se reduce al uso de cuestionarios. Si bien la creación de diagnósticos estandarizados  surgió para facilitar la investigación, eso no aconteció por falta de validez de los mismos. Hay inquietud acerca del “nuevo paradigma” que quiere introducir el DSM V, apuntando a síntomas infra-clínicos, que aumentarían el indice de sujetos con “etiquetas psiquíatricas” y medicados.

Si bien la enfermedad como “desequilibrio químico” fue un paradigma del DSM, actualmente se está planteando queel mismo sería provocado por el principio activo del medicamento.

Si bien este es un modelo dominante, a pesar de los protocolos, se hace un uso de los medicamentos que escapa al mismo, poniendo en jaque al modelo biológico, dice Laurent:.” El momento de angustia que atraviesa el modelo biológico en psiquiatría nos da una buena ocasión para recordar aquello que se presenta siempre como huída, deslizamiento, desvío, en la experiencia de goce de un sujeto “.

La apuesta es lo que de eso puede elaborar un sujeto en la experiencia psicoanalítica…..


Patricia Pena

 

La psiquiatría universitaria anglosajona se ha tornado muy crítica con las tentativas de las industrias farmacéuticas para controlar todos los detalles de la concepción, la distribución y la validación de medicamentos utilizando en su propio beneficio el muy discutible procedimiento de los ensayos clínicos al azar. La cópula de los RTC (Randomised Chemical Trials), con la nomenclatura del DSM, produce un mixto de efectos angustiantes. El responsable del polo esquizofrenia en el seno del DSM–IV ha escrito: “El DSM ha tenido un impacto deshumanizante en la práctica de la psiquiatría.

La narración de casos, herramienta central de la evaluación en psiquiatría, se ha reducido al uso de los cuestionarios DSM.

El DSM desalienta al clínico a la hora de conocer a su paciente como individuo en razón de esta desafectada aproximación empírica. Finalmente, la validez ha sido sacrificada para alcanzar la fiabilidad. Los diagnósticos del DSM han dado a los investigadores una nomenclatura común –pero quizás sea una mala nomenclatura–.

Aunque la creación de diagnósticos estandarizados para facilitar la investigación fuera un objetivo central, los diagnósticos del DSM no son útiles para la investigación a causa de su falta de validez (su ausencia de referencia verdadera)”[18].

Los responsables del grupo de trabajo del DSM III pueden confesar que la nomenclatura propuesta era “en realidad un batiburrillo de datos disparatados, incoherentes y ambiguos… de los cuales muy pocos son sólidos o han sido realmente validados”[19].

Los presidentes mismos de los grupos de trabajo de los DSM III y IV están extremadamente inquietos por el “nuevo paradigma” que quiere introducir el DSM V, que permitirá tomar en cuenta síntomas aunque se hallen a nivel infra–clínico.

En una carta abierta, denuncian el carácter arrogante y aislado de los responsables, los conflictos de intereses con la industria, el hecho de que más y más personas se van a encontrar con etiquetas psiquiátricas, y por tanto medicados por esta razón[20]. Las disputas sobre el cambio de etiqueta de la mayoría de depresiones y trastornos bipolares son inseparables de la caída de los antidepresivos en el dominio público y la ascensión de nuevos medicamentos bajo patente.[21]

La editora del New England Journal of Medicine, la mayor revista médica del mundo como me lo decía un colega americano, da cuenta en los dos últimos números de la New York Review of Books de una serie de libros extremadamente críticos con el paradigma DSM/medicamentos/MBE.[22]

Justamente, si estos libros habrían dejado a sus autores en el limbo de los suspendidos de invitación (por los laboratorios) a los grandes congresos dónde se establecen y difunden los nuevos paradigmas, hoy están en el centro del debate. Denuncian la famosa metáfora de la enfermedad como “desequilibrio químico”, recordando que no existe ninguno antes del desencadenamiento clínico y que es el medicamento el que lo provoca por su sustancia activa. Hablar del déficit de serotonina como causa de la enfermedad equivale a decir que todos los dolores están ligados a un déficit de opiáceos, puesto que los opiáceos alivian; que la causa del dolor de cabeza es la aspirina; que se constata, en los grupos de pacientes que reciben placebos, grupos en los cuales se reconoce una eficacia, que las recaídas son menores que en los grupos medicados, etcétera… Llegamos incluso a preguntarnos si los efectos secundarios de “los antidepresivos nos entristecen”. [23]

Un sentimiento de sospecha general se ha extendido hoy sobre los dirigentes y los líderes de opinión que participan en este modelo dominante.

Lejos de las certidumbres publicitadas sobre las acciones específicas de los medicamentos, lejos de su aspecto “Magic Bullet”, el modelo diana/medicamento se encuentra hoy en crisis. Los medicamentos tienen efectos cada vez más individualizados.

El uso que de ellos hacen aquellos que los necesitan escapa a las limitaciones estrictas de los protocolos. El momento de angustia que atraviesa el modelo biológico en psiquiatría nos da una buena ocasión para recordar aquello que se presenta siempre como huída, deslizamiento, desvío, en la experiencia de goce de un sujeto. Hay siempre algo de clínamen en el sinthome que puede elaborar un sujeto en la experiencia psicoanalítica, con o sin el uso del medicamento. Ésta es la forma de construir el aparato de nombrar el goce de los fenómenos de cuerpo en una lengua propia, con o sin el sostén de los discursos establecidos.

Traducción: Héctor García.

 

Tomado de:

http://www.revconsecuencias.com.ar/ediciones/009/template.asp?arts/Alcances/La-ilusion-del-cientificismo-la-angustia-de-los-sabios.html

Noviembre 2012 |

 

Notas:

 

18-Andreasen, N.C.,” DSM and the Death of Phenomenology in America: An Example of Unintended Consequences”, en Schizophrenia Bulletin vol.33 no. 1, 2006, pp. 108–112.

19-Intervención de Christopher Lane para la ceremonia de recepción del premio Prescrire 2010, el 7 de octubre de 2010, en: www.prescrire.org.

20-Psychiatric diagnosis – That way, madness lies, The Economist, 4 de febrero de 2010.

21-Carey, B., ‘Redefining mental illness – Doctors propose changes to manual of psychiatry, altering what’s ‘abnormal’,en International Herald Tribune, 11 de febrero de 2010.

22-Angell,M.,” The Epidemic of Mental Illness: Why?”, en The New York Review of Books, 23 de junio de 2011.También: Angell, M., The Illusions of Psychiatry, NYRB, 14 de Julio de 2011.

23-Schwartz, C., “Do antidepressants Make You Sad?”, en The Daily Beast, 14 de junio de 2011.

 

 

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