Revista Lectura Lacaniana Número: VIII
Lecturas Psicoanalíticas

Mitos sexuales culturales y malestar actual V

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 10 junio, 2013


En el Seminario 23, “El sinthome” sobre Joyce Lacan afirma que: “El hombre…hace el amor con su inconsciente”. ¿Qué significa ésta afirmación?

Para responder a este interrogante García toma como ejemplo el  descubrimiento de la ciencia con una pastilla que supuestamente devolvería la virilidad al hombre y la felicidad a las mujeres, el Viagra.

Si el hombre hace el amor con el inconsciente, ¿como incidiría el Viagra en su hacer el amor y el control de la eyaculación? Los médicos dicen que el Viagra no actúa en ausencia de estimulación sexual. Mitos y verdades acerca de los efectos de la toma de esta pastilla.  ¿Actúa esta pastilla sobre el deseo, o es necesario la estimulación sexual para que funcione? ¿y si no hay inconsciente, como ocurre en las psicosis? Cuando un hombre hace el amor; ¿Qué clase de goce se pone en juego?

Angela F. Vitale

 

En el número anterior quedamos en retomar los descubrimientos de la ciencia sobre la sexualidad y la reproducción orientándonos hacia la pregunta de si la ciencia con el nuevo real que descubre incide mediante las condiciones de copulación y reproducción en el llamado inconsciente.

Tomemos en primer lugar, alguna sustancia producida por la ciencia. En cierto sentido parece más sencillo para responder a nuestro interrogante.

En el Seminario 23, “El sinthome” sobre Joyce Lacan afirma que: “El hombre…hace el amor con su inconsciente”. ¿Qué significa ésta afirmación?, ésta afirmación que tiene un doble valor porque es genérica, el hombre y también es específica, es ´para el hombre y no en parte para la mujer. La clave de semejante afirmación, si el hombre hace el amor con el inconsciente, ¿cómo incide por ejemplo el Viagra sobre su hacer el amor y sobre todo en el régimen de lo que sería la regulación de la eyaculación? En primer lugar debemos tomar lo que los mismos médicos dicen y reconocen.

El Viagra, su nombre comercial, es una pastilla, una sustancia comercializada por los laboratorios para supuestamente devolver la virilidad al hombre y la felicidad a las mujeres. Viagra fue el primer nombre que tuvo el Sineldafilo producido por el laboratorio Pfizer. Luego han fabricado otros laboratorios la misma droga. Se conoce a todas las drogas con el mismo compuesto con el nombre de “pastilla azul” y sobre y con la misma se han generado muy diversos mitos.

El compuesto se lo encontró de casualidad investigando sobre la hipertensión arterial. Los investigadores se encontraron con que inducía notables erecciones del pene. A partir de esto en 1996 se decidió comercializarlo como un medicamento para tratar la disfunción eréctil. El éxito comercial fue notable. En poco tiempo aparecieron otras drogas para tratar le llamada “disfunción eréctil”.

Hay muy diversos aspectos que se podrían considerar al respecto. En definitiva se trata de un potente vasodilatador cuya fórmula, la del Viagra es: C22H3DN6O4S- Actúa sobre el proceso fisiológico de la erección sobre el sistema nervioso parasimpático. Es usado también para verdaderas afecciones como por ejemplo la hipertensión pulmonar arterial.

Presenta una gran cantidad de efectos secundarios: cefalea, rubor facial, adormecimiento de las extremidades, dispepsia, visión borrosa, fotofobia, etc. Luego de su aparición, difundido para su comercialización, en vez de ser un medicamento para tratar una afección fisiológica se fue desplazando hacia lo que en medicina se llamó “un uso recreativo”. En cualquier espacio de información sobre el Viagra y para la mayoría de los médicos, no actúa, dicen, en ausencia de estimulación sexual. Luego de pasar la ola comercial, aclaran una y otra vez que es sólo para un tratamiento vasomotor o para un tratamiento de disfunción eréctil de ése origen. En otros términos, no suple a los impulsos de la libido.

Podemos considerar varios mitos que se produjeron a partir del Viagra. La afirmación de que es un afrodisíaco, esto es algo que intervenga sobre el deseo o sobre su carencia. En otros términos, tiene que haber excitación de por medio y la droga es sólo un “facilitador de la erección”.

Otro mito es que no produce efectos secundarios o colaterales. Como hemos dicho antes, sí los produce, aunque sea en forma temporaria. ¿Cuál es el verdadero efecto sobre la presión arterial? Baja la presión arterial, por lo tanto puede ser ingerida por un hipertenso. El efecto que produjo la aparición en el mercado es que era un medicamento para tratar la eyaculación precoz o el fenómeno de impotencia en el hombre. No es un remedio para la eyaculación precoz. El uso de una sustancia como se aprecia, su aparición en el mercado produce el efecto de que algo producido por la ciencia, un producto suyo actúe de tal manera que interfiera, anestesie, amortigüe, altere, lo que proviene del inconsciente.

Como decía Lacan respecto de la psiquiatría en su relación con la medicina. La psiquiatría clásica, la del siglo XIX y principios del XX, era una psiquiatría de observación, de cercanía con los dichos de los pacientes. La psiquiatría posterior, influenciada por la medicina es más intervencionista y por lo tanto interfiere en algunos fenómenos. El sueño de la medicina en el caso que tratamos, es producir una píldora, una sustancia, un elemento que valga para la erección.

Los médicos especialistas en estas cosas reconocen que no actúa sobre el deseo, la falta de deseo. Que es necesario el estímulo sexual.  Se confirma entonces la frase de Lacan: es necesario el inconsciente para hacer el amor. Antes de responder a los interrogantes que suscita ésta frase, responderemos lo siguiente: ¿y si no hay inconsciente, como ocurre en las psicosis? Bien, se hace el amor con lo que se inventa en relación a un partenaire y en ese caso, con lo que se inventa para un uso con esa parte del cuerpo.

El inconsciente para hacer el amor, ¿qué significa? Significa que el inconsciente es al mismo tiempo un instrumento necesario en las neurosis y un partenaire. Cuando un hombre hace el amor como se dice, cuando goza de un cuerpo, el goce es realizado por la vía del inconsciente y un goce del inconsciente. Por lo tanto, podemos preguntarnos sobre el hombre, sobre su erección y su eyaculación: ¿qué rige tales fenómenos? La respuesta es que es el significante la eyaculación, es el llamado goce fálico, ese goce llamado por Lacan, goce fuera del cuerpo el que rige tales fenómenos.

Por lo tanto, si hay una sustancia que se pone en juego en la relación con un partenaire, esto conduce al interrogante sobre su función y su goce. Función de sostener la imagen de potencia ante una mujer. No de sostener la erección sino la imagen de una potencia, de una erección. Función también de introducir otro goce distinto del goce fálico. Entonces uno de los mitos que resultan de la confluencia entre lo que la ciencia produce y el empuje del mercado es el de promover el mito de una píldora que reemplace la función significante de la condición erótica.

 

Carlos Dante García

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