Editorial

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 30 diciembre, 2012


El número de enero comienza por un trabajo, primera parte,  de Pablo Fridman, jefe de servicio de psicopatología del Hospital Álvarez sobre el no-todo de Lacan en su relación con lo que se llama: razón. Parece un trabajo filosófico por la multiplicidad de referencias que trata. Pero en verdad, trata de cómo hay que situar el no-todo en el orden de lo racional para llevar adelante una política de lectura de lo singular en cada uno.

El no-todo es el recurso para explicar cómo el no-todo forma parte de la razón- ¿Por qué publicar éste texto en la parte de política? La explicación consiste en preparar el terreno de los conceptos fundamentales para la construcción de una política del no- todo. Para construir la posibilidad de leer en cualquier decisión política la función del no- todo. Dejamos abierto un debate que ha de intensificarse en la medida en que, ¿La política es del orden de la decisión de lo fálico o de lo femenino?

La segunda parte de la entrevista a Freud sobre “El valor de la vida” retoma la interpretación que Freud le hace a su entrevistador: “Usted también está procurando al gran hombre para tomar el lugar de su padre. Es parte del complejo de su padre”. Interpretación que sin duda conlleva algún efecto de verdad, pero que deja de lado, la verdad de su preferencia: entrevista a grandes hombres, de acuerdo, pero cómo prefiere, cómo entrevista.

Quizás haya que considerar qué anima al deseo del periodista en general, deseo de capturar algo de la vida de otro y, de éste periodista en particular.

El periodista que entrevista a Freud, no fue sólo periodista.

En 1904 George Sylvester Viereck, publicó su primera colección de poemas, seguido en 1907 por “ Nineveh and Other Poems”, que le proporcionó fama nacional. Varios de estos poemas tenían un estilo y contenido uranista, de amor homosexual masculino. Se graduó en el City College of New York en 1906. Entre 1907 y 1912 George Viereck fue un declarado partidario de Alemania. En 1908 publicó el bestseller “Confessions of a Barbarian”.

Dio una conferencia sobre poesía estadounidense en la Universidad de Berlín en 1911. En 1923 tuvo un encuentro con Adolf Hitler quien le habló de los proyectos que tenía pensados para el futuro de Alemania. Como parte de su patriotismo germanófilo, George Sylvester Viereck creó dos publicaciones periódicas: “The International y The Fatherland” que apoyaron la causa alemana durante la Primera Guerra Mundial.

Durante el período de entreguerras, y a raíz de su encuentro con Hitler, se convirtió en un destacado defensor del nazismo, por lo que fue arrestado en 1941 bajo la acusación de violar el Acta de Registro de Agentes Extranjeros, cuando creó su casa editorial, Flanders Hall.Estuvo encarcelado entre 1942 y 1947. George Viereck publicó un libro sobre la vida en prisión, Men into Beast, que fue publicado por Fawcett Publications en 1953.

El libro es un testimonio de la incomodidad, indignidad y brutalidad de la vida en prisión, y también habla de la homosexualidad y la violación masculina en las cárceles (presenciada, aunque no experimentada por el autor).

El libro, aunque es una novela autobiográfica, es uno de los primeros títulos de ficción gay de la década de 1950, un género emergente en la época. El tema de la homosexualidad también está presente en el relato de Viereck “The House of the Vampire” (1907), aunque de forma más sutil, y donde presenta a Reginald Clarke, un vampiro psíquico que se alimenta de la creatividad y la energía tanto de hombres como de mujeres. Quizás éste fantasma esté más cercano a su posición.

En esta segunda parte, si bien, rectificamos la interpretación de Freud, nos parece que se podría titular: “El psicoanálisis vuelve a la vida más simple”. Entonces, siendo coherentes, tendríamos, si esto es así, que rectificar también el título de la nota: “El valor que el psicoanálisis le da a la vida: la hace simple”.

La segunda parte del texto de Focchi sobre la relación del discurso de la ciencia con el psicoanálisis a través del número nos interesa destacar tres puntos. Primero: los objetos distintos de la ciencia y el psicoanálisis, citamos: “En el debate con la ciencia, y en la articulación de las problemáticas psicoanalíticas con las de la ciencia, un primer punto a tener en cuenta es que la ciencia se dirige a objetos idénticos a sí mismos y que, precisamente por esto, responden al cálculo, mientras el psicoanálisis concierne a un sujeto no idéntico a sí mismo y que, en cuanto tal, resulta elusivo”

Segundo: lo que se lee en el análisis es otro libro que el de la naturaleza; es el del inconsciente, citamos: “La letra en este sentido no está escrita en el libro de la naturaleza, sino en otro libro ¿Cual? La mejor idea de este otro libro la da Marcel Proust al término de su Recherche, cuando se refiere al tiempo reencontrado: “En cuanto al libro interior de signos desconocidos (de signos en relieve, parecía, que mi atención, explorando el inconsciente, iba a buscar, chocaba, rodeaba, como un submarinista que sondea), para cuya lectura nadie podía ayudarme con ninguna regla, esa lectura consistía en un acto de creación en el que nadie puede suplirnos, ni siquiera colaborar con nosotros. De este modo ¡Cuántos se alejan de la escritura!”

Tercero: ¿Qué ocurre cuando la interpretación toca la letra?, citamos: “Cuando la interpretación toca la letra no revela un significado, sino resonancias de aquello que el número no puede poner en cifras. La letra -que Lacan también llama l´Un-Dire ol´Un-tout-seul para indicar la diferencia con la articulación S1-S2 productora del significado y que Proust ya reconocía como extraña al diálogo y fuente del arte- encuentra su propia dimensión en la ética”.

Por último, la segunda parte del debate de la obra “El pozo donde se encuentran”, despliega  lo que algunos actores encontraron en la preparación de la obra: su relación con la llamada violencia de género. Su relación con la mujer.

En el debate se deja oír la relación de división que cada uno ha tenido con los efectos que produce, hacer la obra, asistir como espectador a la obra y en un segundo momento, debatirla.

La obra pone en escena la posibilidad de tratar, de manera sublimada, lo más humano que cada uno lleva en sí: el crimen. También pone en escena, se puede percibir en las palabras del debate, la manifiesta impotencia del hombre cuando sólo responde a la mujer, golpeando.

Carlos Dante García

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