Seminarios Martes EOL

Reseña XXVIII. Seminario EOL. Carlos Dante García

Publicado en Lectura Lacaniana: 13 noviembre, 2014
Martes 04 de Noviembre de 2014
 
Título: “Cicatrices. Finales de Análisis”
 
 
Cicatrices, nombre que le da Miller a la variedad de interrupciones de análisis y a algo que deja heridas, marcas, algo que concluye pero no se ha terminado.
Hay diversas modalidades de cicatrices y de finales de análisis.
Hay una escansión que se puede situar a lo largo del análisis, la pregunta del inicio del análisis: 
-¿Qué significa eso? Implica una dimensión de algo ajeno a mí.
Que significa tal significante tiene un nombre: significante de la transferencia.
Cualquier término, palabra, frase, que genera la pregunta de qué significa esto, posibilita la consulta a un analista.
El significante de la transferencia tiene que coincidir con el síntoma.
Que significa tal significante; frase, hecho, palabra, algo del cuerpo, enfermedad que se repite.
Este hecho no tiene que tener un significado, esa es la condición para que sea significante.
Significante ———–(x) ¿Qué significa eso?
El síntoma tendría que tener la estructura que concierne a algo del pensamiento (obsesión), cuerpo (conversión histérica) o espacio (fobia)
Algo ajeno a mí, no forma parte
Pasar de:
-¿Qué significa eso?
-¿Qué soy yo? En lo que digo
-¿Qué es eso? Final, pasa a ser una pregunta respecto de la esencia, tiene como respuesta el goce.
Del querer decir al querer gozar
El deseo está del lado de la infelicidad y la felicidad está del lado de la pulsión y el goce.
El hablar en un análisis es un modo de gozar, y se lee entre líneas.
La histérica pregunta y le pregunta al otro, le falta una respuesta, hay algo que no sabe.
Miller, en el texto los Preguntones, dice  cómo la histérica se dirige al otro para ponerlo a trabajar.
Las preguntas verdaderas no incluyen el ser.
¿Para qué pregunta la histérica?
1) Para poner al otro a trabajar
2) Para ser ella el amo
3) La demanda de saber y la pregunta vehiculiza una satisfacción, es la del deseo insatisfecho.
El mantenimiento del deseo insatisfecho se produce en el análisis, e inventa la sesión como puntuación y la sesión corta.
El deseo del sujeto es el deseo de no saber.
En el obsesivo, la procastinación, empieza a entrar  en análisis como deseo imposible.
¿Cómo se va  a producir esto? Lo va hacer bajo la particularidad de preguntar del obsesivo.
El obsesivo se coloca como amo, se coloca en la posición de hablar para preguntarse él mismo y contestaste.
El analista queda colocado entre paréntesis, posición de un muerto.
El grave problema para el obsesivo es que el analista hable.
Procrastinar, nunca va a aparecer la verdad. La procastinación es la verdad de su goce, nunca dirá lo que le gusta.
Generar el malentendido, algo distinto de lo que viene diciendo, romper su discurso para que emerja la verdad.
El qué significa eso es la pregunta que viene del inconsciente, no la que se hace el yo.
 Ej en Freud: soy una sucia rata que muerde
Reducción de preguntarse a los otros, como se modifican las preguntas.
La pulsión implica un más.
Como el deseo del deseo insatisfecho, que es en menos es un más.
Relación entre deseo (-) y el goce (+).
Cuando se va hacia la vía del deseo se va hacia la insatisfacción.
El movimiento de generar la falta conduce a la infelicidad del deseo.
Deseo en relación a la falta
Deseo en relación al goce.
Del yo soy al se goza.
Este “se goza” presenta dos particularidades:
Se descabeza el yo, aparece bajo una forma de terceridad y 
No hay predominio del sujeto.
Que pasa con el yo, con el sujeto y con el objeto al final del análisis?
 
 

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