Seminarios Martes EOL

Reseña IV. Seminario EOL 2015. Carlos Dante García

Publicado en Lectura Lacaniana: 12 mayo, 2015
Título: “La puntuación es el principio de la desregulación de la sesión: sesiones variables- sesiones breves- sesiones cortas: ¿por qué el paciente acepta y no acepta estas sesiones?”
 
Martes 28 de Abril de 2015
 
Hay tres momentos escandidos por Miller que caracterizan la ultimísima enseñanza de Lacan. 
1) La interpretación  bajo la forma de la puntuación
2) La rectificación subjetiva
3) La sesión corta, variaciones. 
 
Carlos García introduce dos referencias; la primera que el psicoanálisis es un práctica sin valor, para Lacan es en principio una práctica que separa lo simbólico de lo real, sin valor porque el valor es introducido a partir de lo simbólico.
 
La segunda referencia es el Capítulo XI del Ultimísimo Lacan, Sentido y agujero. En este capítulo dice: una teoría del psicoanálisis se evalúa  en función de las consecuencias que tiene respecto a la interpretación.
 
La interpretación es el nudo de la práctica analítica. ¿Qué aportó Lacan respecto de la interpretación?
 
En el seminario de la Una equivocación, Miller enuncia que sin valor es sin sustitución.
 
La puntuación corresponde al efecto de sentido y distingue el efecto de agujero, esto implica que una interpretación es sin valor, no tiene valor de uso ni de cambio, no produce efecto de sentido, de sustitución,  no produce sueños.
 
Efecto de agujero, es enigmático.
 
¿Por qué la gente que consulta; algunos aceptan y otro no la sesión corta? ¿Qué hace esto? Ubicar la sesión corta y definirla, diferente de sesiones de tiempo variable.
 
Responder a porque los pacientes aceptan o no aceptan las sesiones cortas.
 
Lacan, en Función y campo dice: ¿Qué implica que el corte de la sesión recaiga en el tiempo cronológico?
 
El tema de la duración de las sesiones es un tema tabú, está situado en un terreno sagrado. Llevaría a interrogar la función del analista.
 
Abordar la sesión en términos cronológicos es abordar la sesión desde un tiempo contractual y un valor religioso.
 
Valor contractual implica que el tiempo en el que se habla en una sesión, tiene un valor de cambio. Lo hace pasar por aquí, por lo tanto es un servicio, creer que hay un valor de cambio.
 
Dimensión teológica, religiosa de lo que se hace.
 
Valor de reintegro, se trata de sujetos que no aceptan la dimensión de la pérdida, que haya valor de uso.
 
Lo que se pone en juego, es que se recupera y que se pierde en una sesión.
Valor de cambio
 
No dimensión de la pérdida
Dimensión religiosa
Dimensión contractual
 
La sesión está organizada por el amo, discurso amo, este dice más allá de lo que se dice, cuando comienza y termina una sesión. No se pone en juego el deseo, es gobernado por el discurso amo.
 
Aplicar las sesiones cortas, con la lógica puesta en juego en lo que se dice.
 
Sesiones cortas, es una palabra de la tribu.
 
Paul Lemoine, paciente de Lacan; le preguntó: ¿Por qué ahora las sesiones son más cortas? Lacan le respondió: porque quiero hacerlo más sólido.
 
¿Como entendió esto Lemoine? Lo que produjo esa solidez es haber experimentado la naturaleza de esa solidez, en la desaparición de la angustia.
 
Lacan no practicaba las sesiones cortas permanentemente, las introduce en relación a un paciente obsesivo, el que hablaba de Dostoievski, lo que estaba puesto en juego en el análisis, era la palabra al servicio del desarrollo, que implica que el otro no lo afecte en lo que va diciendo, bajo la forma de la dilación.
 
Las sesiones cortas son en función de producir una división del sujeto que permita el trabajo analítico.
 
La función de la palabra en el análisis  no es la misma en la vida diaria, para comunicar.
 
El uso está dado por la desregulación, implicando que no sea arbitrario, que se puede producir imprevistos, organiza la posibilidad de imprevistos.
 
En el obsesivo, toca la relación que este tiene con la palabra, hablar de lo que le preocupa, lo que le pasó en el día, que sea equivalente en lo que quiso decir y dijo.
 
La sesión corta es un modo de organizar en forma privilegiada la sesión.
 
El conflicto de base del neurótico es elegir no elegir.
 
El obsesivo se confronta en que tiene que elegir en las sesiones cortas. Se confronta a que no puede decir todo, yo y conciencia.
 
Partir de los decires del paciente para volver a ellos, así se organizaría la sesión.
 
Sesiones disimétrica, que no sea el paciente quien decida la finalización de la sesión.
 
El manejo de la transferencia es el manejo del tiempo y tiene que ver con las sesiones cortas.
 
Al uso del tiempo es lo que le da menos importancia el obsesivo.
 
La sesión corta tiene en cuenta: puntuación, escansión y ritmo.
 
Puntuación: destacar el sentido de lo que el sujeto venía diciendo. Fijarlo. Destacarlo.
 
Entrecomillado. Cita. Equivocidad, se hace bajo la forma temporal en el que el sujeto concluye algo.
 
La puntuación se dirige a enunciados que convergen. Enunciados que no son dichos.
 
Viñeta: la paciente se queja de la manera en que su madre recepciona su llamado, hacia dos semanas que no hablaban y la madre al contestar el teléfono le dice: que tal…perdida. La paciente lee que no le importa…el analista dice: que se le ocurre con perdida y la paciente relata que antes de nacer su madre había perdido una hija, ahí está el enunciado no dicho…en la línea de hija no deseada o hija perdida…..
 
La paciente fue una hija no deseada, los padres nunca le dijeron eso, son enunciados de convergencia, que deben ser puntuados.
 
La puntuación no es recortar un enunciado propiamente dicho, sino escandir lo que no está dicho. Converger a un enunciado que no es explícitamente dicho.
 
Repetición como algo que se escribe en la existencia del sujeto y en los avatares de la vida.
 
El nexo de la puntuación es muy cercano a la operación reducción. La puntuación destaca algo que viene del A, es un dicho que viene del A, Ej.: hija no deseada.
 
El efecto de agujero no viene del A, viene del cuerpo del sujeto.
 
 
 
 
 
 
 
 

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