Seminarios Martes EOL

Reseña III. Seminario EOL. Carlos Dante García.

Publicado en Lectura Lacaniana: 14 mayo, 2014

Martes 29 de Abril 2014
La clase comienza con la recomendación de tres textos:

1º) Mujeres de muchos hombres, se trata de la  experiencia que se denomina poliandria, una mujer pertenece a varios hombres o varios hombres a una sola mujer. Esto es investigado por él autor, viajando a la India.
Ricardo Coler se hace una pregunta, es médico, escritor, periodista, con varios análisis encima, tiene otros libros editados, Ser una diosa, El Reino de las mujeres; ¿Qué le ocurre subjetivamente a una mujer que vive con varios hombres y constituir una familia? Analiza la modificación de los lazos sexuales en la modernidad, interroga.

2º) “La patrona de Pablo Escobar”, Griselda Blanco, del periodista José Guarnizo.  Para leer: ¿que condición subjetiva puede tener una mujer que formo a cierto personaje?   En Lacan, se ve que algunas madres no responden al orden del nombre del padre sino a una orden de hierro, frase inflexible, que no se mueve y no quiere decir nada.

3º) “Prejuzgados ante la Ley”, de Jacques Derrida, particularidad de los sujetos que están fuera de la ley o al borde en la modernidad, se pueden abordar temas sobre los prejuicios y sobre la subjetividad que no se relaciona con las normativas y las leyes.

Hoy la adicción en: Freud, Lacán, Miller, Laurent  y Freda

A la clínica llegan los significantes que el discurso social selecciona para identificar a los sujetos, entre esos está el significante adicto.

El discurso del amo promueve una práctica social que genera síntomas individuales, síntomas individuales generalizados compartidos en determinado momento y lugar. Ej: la práctica del opio generó una adicción generalizada.

Los nuevos síntomas son los modos de presentación de síntomas,  de una época.

El síntoma Freudiano tiene un modo de presentación, es un retorno de lo reprimido, función simbólica prevalente, un síntoma freudiano es un síntoma a ser descifrado para ser curado.

Los llamados nuevos síntomas, no requieren descifrado por Ej: la adicción.  En este sentido se cambia la noción de síntoma.

El síntoma paradigmático de la época es la adicción, puede abarcar cualquier actividad: trabajo, actividad sexual, uso de aparatos tecnológicos, uso de sustancias, hasta el psicoanálisis.

Definir al síntoma individual que forma parte a su vez del campo de la cultura, no significa definirlo como síntoma analítico, es ubicar al síntoma bajo la forma de la lengua que el Otro habla. Ej: tengo anorexia, bulimia, ataque de pánico, se habla el discurso social de la época.

Ej: programa cuestión de peso, el síntoma no en relación al inconsciente, es un síntoma de la época, estos son síntomas contemporáneos.

Lengua hablada por el Otro, soy obeso, no incluyen su subjetividad, no incluye su tipología. El soy obeso, es un significante amo, no incluye el significante particular de ese sujeto.

El analista debe estar formado en los síntomas contemporáneos. Uno de los prejuicios del analista es tomar a un síntoma como analítico donde no lo es.

Síntoma como práctica de goce, de satisfacción y no un síntoma a ser descifrado.

Función de la máscara que llevamos como analistas en la época. No a la identificación de la máscara, que se incruste. Si no toma distancia de la máscara no va hacer preguntas o intervenciones por Ej: ¿porque me habla de su adicción o de la droga? No colocarse en la posición de estar identificado al síntoma adicción.

Freud y la adicción

Tiene una formulación precisa de la adicción, tomada por los postfreudianos y por Lacan, la considera como un sustituto de la masturbación, implica un modo de satisfacción que esta cercano al cuerpo y que no incluye la relación al otro semejante.

En Freud no se encuentra esa especificidad de la satisfacción, que Lacan luego llamará del goce uno.

Carl Abraham, se anticipa a Lacan en la función que tiene la droga cuando dice que el objeto droga es un artefacto. La función que tiene la droga es la desgenitalización, el objeto droga fija, modo de satisfacción donde el genital no se pone en juego. Valor y estatuto de la droga, modo de satisfacción que no incluye lo genital.

La droga como objeto se inserta en el lugar, elaboración de Ferenczi,  donde estaría la pareja como objeto.

En ambos casos la droga puede ubicarse como objeto y que sustituye a una pareja antes de lo genital.

Miller en una entrevista titulada “Las profecías de Lacan” dice que Lacan había deducido que la sexualidad iba a pasar del uno, iba a ser la función del uno solo, cada uno a lo suyo y con su modo de gozar, autoerotismo, se lo llamó hasta Lacan, se pensaba que los sexos estaban hechos los unos para el otro. Miller dice eso, es un prejuicio. Básicamente en el inconsciente,  el goce no es complementario con nadie.

En la clase del VEL, psicoanálisis estudios sobre la violencia, titulada Posesión y celos, problemas centrales de aquello que genera violencia. Se formuló que una mujer ofrece su cuerpo en la relación con un hombre para que éste goce de sus significantes en el inconsciente. El goce no es el goce con el cuerpo, sino con los significantes.

¿Es lo mismo del lado de la mujer?

Miller dice que el modelo general para la vida cotidiana del siglo XXI es la adicción, cada vez más hay objetos que se ofrecen para que un sujeto goce de sus significantes en el inconsciente.

Problema de la extensión del narcotráfico y de la droga. Las sociedades de masa ya no se organizan según el ideal, sino por comunidades de goce, de adicción, no de ideales. ¿Cuál es la respuesta que puede dar el psicoanálisis? Se propone dos:

–    Volver a restituir al padre, bajo la forma de la prohibición, eso es reaccionario.

–    Se instale el relativismo, tratar de regular la droga como medicación.

El problema es que los analistas no entendemos a la toxicomanía como síntoma analítico ¿Como podemos responder a la toxicomanía y a la adicción? Solo es posible mediante el lugar alfa, así lo llame Miller, no es el lugar de la escucha, sino el lugar de la respuesta. Lugar donde el charloteo toma la forma de una pregunta y esta la forma de una respuesta.

Charloteo quiere decir, no hablar de la droga, sino de cualquier cosa. Lo importante es saber cuando una charla se transforma en psicoanálisis. Hay que localizar en forma precisa esa transformación. Cuando el parloteo se revele conteniendo el tesoro de un sentido que va a dar respuesta, que aparezca una punta del inconsciente. El parloteo se tiene que transformar en un enigma, tesoro de un sentido a descifrar.

El adicto no se hace ninguna preguntar, puede contar la historia.

En la Psicosis Ordinaria, el concepto de enganche, es un término que designa el fugaz enganche con el inconsciente, es decir, pasar del enganche con el tóxico al enganche con el sentido. La droga permite una repetición sin necesidad del A, ni del inconsciente. De la satisfacción del tóxico a la satisfacción del sentido.

¿Que genera en este mundo moderno el empuje a la adicción?

En una entrevista realizada a Eric Laurent en Página 12, dirá que la prohibición del alcohol en los EE. UU en el siglo pasado, con su política, multiplico los mercados negros y los de consumo, lo mismo pasó con la droga, lo que multiplica son dos término que oscila entre la prohibición y la permisividad, ahí donde se permite el consumo, se globaliza más, aparecen nuevas sustancias todo el tiempo. El permitir no es un principio de solución. Cuando se va para el lado de la prohibición se vigila más.

Pero liberar el control implica un sueño, soñar que se va a terminar la producción de sustancias. No se trata de liberación ni prohibición, sino de adaptación, de cómo puede ser regulada cada sustancia para reducir el daño, a nivel de los sujetos, del estado y de la gestión policial, hace falta un cálculo político, inventando instrumentos de orientación. ¿Esto que significa? Orientarse en el uso de la sustancia para que no llegue al empuje de la desregulación.

¿En que medida una droga permite un lazo social? La adaptación es  ubicar la particularidad del uso de ese sujeto en relación  a la droga, no vale para todos, ubicar la relación particular que se tenga con ese goce. El psicoanálisis no respeta las normas de la civilización, no produce buenas noticias. No es afín a las normas, según el discurso en que se ubiquen. El toxicómano y el adicto son  personajes de la época.

¿Que particularidad tiene el uso de la droga respecto del uso de la palabra? Pretende destituir  el estatuto del  significante y del inconsciente, rechazo del inconsciente.

Eric Laurent,  en Tres observaciones sobre la toxicomanía, advierte que nada en la toxicomanía nos induce a otra cosa que a un modo de ruptura con el goce fálico, no se trata de una formación de compromiso, es una formación de ruptura, del fantasma.

Un toxicómano no es una sujeto, es un yo, es un personaje. Un toxicómano se define por el uso que hace de la droga, es una práctica de satisfacción. Necesariamente deber ser incluida en el charloteo esa práctica. Es una práctica, no hay sujeto toxicómano. El sujeto está representado entre dos significantes: S1—-S—S2

Decir que no es un sujeto es que no está dentro de las leyes del significante, ni del deseo, ni del inconsciente y lo que prevalece es el goce.

La nueva forma de síntomas, está definida por su práctica, no por la participación de su inconsciente. La adicción como modelo del síntoma contemporáneo.

Recomendación del texto Ser y no ser nadie, por Carlos Dante García, en la Revista Quid Nº 51.

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