¿Qué es el cuerpo?

¿Que curación del cuerpo en análisis? Parte III

Publicado en Lectura Lacaniana: 27 mayo, 2016

Entrega III: El fenómeno psicosomático


El fenómeno es la consecuencia de un defecto en la incorporación del lenguaje y del significante en el cuerpo-organismo. El organismo inicial no esta verdaderamente constituido y es a partir del Otro del lenguaje, lo que nos concede un cuerpo, un cuerpo que no es equivalente al organismo inicial. Esto lo trabaja Lacan en Radiofonía, dirá que el fenómeno aparece en la interface entre I R, es un fenómeno de borde, entre estos dos registros. Una lesión orgánica aparece: el cuerpo está lesionado en lo real.

Angela Vitale

 

El fenómeno psicosomático


Breve repaso teórico. El fenómeno es la consecuencia de un defecto en la incorporación del lenguaje y del significante en el "cuerpo-organismo". El organismo inicial no esta verdaderamente constituido de entrada como un cuerpo para el sujeto. Con el estadio del espejo es una imagen. Es sólo la incorporación del lenguaje, del Otro del lenguaje, la que "nos concede un cuerpo", un cuerpo que no es equivalente al organismo inicial. Eso resume la tesis de Lacan en 1970 en Radiofonía. Pero obtener un cuerpo por la incorporación del lenguaje se paga a un precio alto pues esta operación negativiza el goce primero, goce original y "real", goce que suponemos reinó sin límites en el "cuerpo-organismo" de antes del lenguaje. Éste lo corpsifie, dice Lacan utilizando el término inglés corpse (cadáver), es decir que lo "cadaveriza", y el cuerpo entonces, al mismo tiempo que nos es atribuido, se vuelve un desierto de goce por la acción del significante. El único cuerpo que nos es concedido queda de entrada desvitalizado, vaciado de goce. De allí la importancia del resto de esta incorporación: la libido. La libido se implanta al nivel de las zonas erógenas, de los orificios, y viene a envolver o doblar al cuerpo, tal como una esfera que recubre otra, con una función precisa: recuperar permanentemente, en el exterior, el goce perdido en el interior, evacuado del cuerpo. Es esa la disposición pulsional que apunta hacia los objetos libidinales separados del cuerpo —el seno, el excremento, la mirada, etc.
Ocurre a veces —y llego poco a poco a la viñeta— que se produce un accidente cuando la mordedura del lenguaje no lleva a una corpsification correcta de tal o tal parte del cuerpo. El vaciado del goce no tuvo lugar y esta zona queda "muy real" por defecto de lo Simbólico. Un goce no ha sido borrado por el lenguaje; el efecto de oblivium (borramiento) del significante, como dice Lacan en el Seminario XI, no funcionó. Se produce entonces, en este lugar preciso, el fenómeno. La libido que dobla al cuerpo se desarregla: no busca ya sus objetos libidinales en el exterior, sino que, como un goce tóxico, vuelve a ejercer su dominio sobre este punto del cuerpo, con gran perjuicio del sujeto. Una lesión orgánica aparece: el cuerpo esta lesionado en lo real. Ahora bien, para Lacan, la libido circula sobre el eje imaginario, sobre el eje a – a’ de su Esquema L, mientras que una lesión orgánica tiene valor de real. Imaginario y real son así confrontados en el fenómeno, pues la libido (sentada sobre lo imaginario) choca con lo real del cuerpo (con un efecto de lesión), allí donde lo simbólico no operó. Esto aclara el matema bien conocido del fenómeno: I R Es un fenómeno de borde, de interfase entre los dos registros. Ultimo punto a considerar: ¿Por qué eso se produce? Si la cadena significante, lo Simbólico, no pudo incorporarse como es debido allí donde debía, es porque presenta ella misma una perturbación a nivel de su articulación significante mínima S1 – S2. Es la famosa teoría lacaniana de la holofrase. La holofrase es una congelación del significante, una toma en masa del S1 y S2, que no son articulados adecuadamente. Eso implica un defecto de metaforización, un defecto de representación del sujeto y de su cuerpo, en relación, dice Lacan, con ciertos límites de la vida del sujeto. Cada vez que eso se presenta, la incorporación de la cadena —que hace al cuerpo— falla, lo cual organiza un proceso patológico: la holofrase, testimonio de una cadena significante dañada, y más bien rara de aislar en las curas. He aquí un ejemplo con la viñeta que sigue que presentaré en tres tiempos, separados por intervalos de varios años.

 

Continuará…

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