¿Qué es el cuerpo?

¿Que curación del cuerpo en análisis? Parte II

Publicado en Lectura Lacaniana: 27 mayo, 2016

Entrega II

En esta entrega el autor presenta a un sujeto en un impasse radical-no poder  dejar a una mujer que no ama y no poder quedarse con ella. La pregunta neurótica no se deja esperar: ¿Se puede curar lo que se presenta en forma de destino?

El análisis pone en juego su cuerpo, en el momento de ser padre, en ese momento preciso, el recrudecimiento de un síntoma de juventud: se ve afectado por un tic ocular masivo, luego una rinitis alérgica invalidante que no lo abandonará.  Acontecimientos de cuerpo de estructura diferentes-síntoma y fenómeno, que atravesarán la cura de este sujeto obsesivo.

Angela Vitale

 

Caso Clínico


Este sujeto decide iniciar un análisis pues no sabe cómo hacer con las mujeres, y en particular con una mujer. Por otro lado, nunca es la buena. Y cuando fue "la buena", es decir, la esposa, fue la peor. Una verdadera pesadilla: queriendo evitar la falta, la castración, había elegido una mujer ocupada con el agujero de la forclusión. Él se encuentra rápidamente en un impasse radical —no poder dejar a una mujer (que él no ama) y no poder quedarse con ella. Este síntoma toca la vida amorosa y comienza a afectar otras vertientes de su existencia (el trabajo sufre también, por ejemplo).
¿Se puede curar lo que se presenta en forma de destino? Tal era su pregunta de neurótico… La cuestión de la pareja-síntoma como inverso de la pareja-estrago se planteaba al inicio de la cura. Tales son las coordenadas de la entrada. Pero no sabía que el análisis lo llevaría a poner en juego su cuerpo. He aquí los síntomas que afectaron el cuerpo.
1) El análisis está bien avanzado. El sujeto ya no busca una mujer siempre "otra". Pudo arreglar su elección con una pareja, es decir que vive con una compañera que se prepara a hacerlo padre. Sobreviene en ese momento preciso, el recrudecimiento de un síntoma de la juventud: se ve afectado, por un tic ocular masivo que consiste en abrir los ojos de par en par. Este tic había aparecido ya en su infancia entre los 11 y los 15 años. ¿Se curará de esta recurrencia y cómo?
2) A la mañana siguiente de un primer y muy precoz encuentro sexual adolescente, el tic aparecido en su infancia había desaparecido. Fue una especie de curación por lo sexual. Pero algunas horas después de esta relación se inicia una rinitis alérgica invalidante que no lo abandonará. Sufre todavía de esta alergia severa cuando comienza su análisis a la edad de 25 años. Es un síntoma solamente en el sentido médico; para el psicoanálisis es un "fenómeno". ¿Cuál es el tratamiento de un fenómeno psicosomático en la cura?
He aquí entonces dos acontecimientos del cuerpo, de estructura diferente —síntoma y fenómeno—, que atravesarán la cura de este sujeto obsesivo. El cuerpo está muy presente en un análisis lacaniano, y no solamente en el histérico. Anteriormente se le había reprochado a Lacan el no preocuparse por el cuerpo, y ocuparse exclusivamente de los hechos del lenguaje. Ciertamente, él insistió primero en lo Simbólico para mostrarlo como categoría necesaria, pero el cuerpo está ya allí desde 1936 con el ‘estadio del espejo’ reformulado en 1949. El cuerpo fue una verdadera obsesión para Lacan. En Los no-incautos…, el 12 de marzo de 1974, nos confía esta pasión de juventud, en su período de estudiante: La anatomía me apasionó durante dos años, dice, … lo que yo buscaba en la disección era encontrar un nudo. Sí… me di cuenta después; es por eso que me apasionaba… uno no sabe nunca qué después! Es divertido leer esto a partir de sus últimas enseñanzas, pues da testimonio de un salto: buscaba un nudo imaginario en lo real del cuerpo anatómico, y finalmente, encontró un cuerpo imaginario en lo real del nudo —el nudo borromeo. Hago un breve repaso. El cuerpo está enraizado en lo Imaginario; el estadio del espejo testimonia de ello. En un principio se trata de una especie de "kakon originario"; según la expresión de Lacan, "de un desgarramiento primordial" ligado a la inmadurez y a la impotencia del infans. El hombrecito va a encontrar una solución a dicho conflicto a través del espejo que le reenvía un cuerpo reunido alrededor de una imagen unificante validada por el adulto (el Otro). Hay una verdadera "asunción jubilosa" del niño, ligada a este proceso. Pero hay allí ventajas y desventajas. Del lado de las "ventajas", esto concede al niño: "la permanencia mental del Je (Yo simbólico)", dice Lacan, que no es aún exactamente el "sujeto". Le con- cierne también un moi (yo imaginario). Del lado de los "inconvenientes", el cuerpo es ya un conflicto, un problema. El niño sólo puede decir "tengo un cuerpo" y no "yo soy un cuerpo". El cuerpo aparece "Uno", ciertamente, pero no hace identidad. Se encuentra de entrada "fuera-del-cuerpo", lejos, enfrente, en la imagen especular de mi semejante. No es sino una imagen, lo que lo fija y lo desvitaliza, como lo hará más tarde el significante. La salida del estadio del espejo es entonces un impasse, pues no trata la cuestión del viviente, de ese Real que es el goce del viviente. De allí el recurso a lo Simbólico para hacerse un cuerpo, volveremos luego sobre este punto. Retornemos a nuestra viñeta clínica. Voy a considerar primero la rinitis alérgica, lo cual me obliga a un breve repaso teórico sobre la cuestión del fenómeno psicosomático para comprender algo del caso. Agrego que el tratamiento del fenómeno, es poco abordado en los testimonios del pase, me parece. Veremos luego el problema del tic.

Continuará…

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