Invitaciones&Eventos

Las Criadas

Publicado en Lectura Lacaniana: 12 octubre, 2012

Recomendación teatral

Bajo la dirección de Ciro Zorzoli, se estreno Las Criadas, obra en un acto de Jean Genet.

El propio Genet nos dice “voy al teatro para verme, en el escenario (restituido en un solo personaje o gracias a un personaje múltiple y bajo la forma de un cuento) de una manera que no sabría –o no me atrevería- a verme o soñarme, y sin embargo tal como sé que soy”.

Sartre afirma que “para Genet el ejercicio teatral es demoníaco; la apariencia, sin cesar a punto de hacerse pasar por realidad, debe revelar sin cesar su irrealidad profunda. Todo debe ser falso”, partiendo de esto, Zorzoli nos adentra a la representación de estas criadas, Clara y Solange-hermanas Papin- de Genet, que asesinaron  a su señora y a su hija en un crimen que revolucionó Francia en la década del  30’.

De ahí la violencia y la relación erótica que las criadas entablan con la muerte. Falsa sumisión y falso respeto es lo que destila su comportamiento, no solo representando con la Señora, sino también cuando están solas. La Señora no es la Señora, Solange no es Solange, Clara no es Clara.

El desenlace terrible se siente en el aire, artificio de la actuación, con un cuarto personaje que el Director agrega, suerte de acomodador, que acompaña a estas actrices, interviniendo en la escena midiendo el tiempo de la actuación.

Genet  se inspira en este crimen para escribir la obra, Lacan por su lado toma este crimen y lo analiza en  su Tesis  sobre la paranoia.

Lacan empezó desistiendo del diagnóstico de histeria-epilepsia. Es que, como señala Roudinesco(1) , allí había un crimen que se integraba perfectamente en el marco teórico que había planteado Lacan en 1932: la homosexualidad femenina, el delirio entre dos, el gesto asesino sin motivo aparente, la tensión social, la paranoia y el auto castigo.

El delirio había surgido, según Lacan (2) , al azar y por un incidente que parecía banal: un corte de corriente eléctrica que había impedido el planchado. La furia, entonces, se desató. Lacan propone que ese "apagón" significaba el silencio que se había instaurado, desde hacía mucho, entre amas y criadas. No "se pasaba la corriente", en tanto no se hablaba.

Pero el verdadero móvil del crimen no era el odio de clase, sino la estructura paranoica a través de la cual el asesino hiere al ideal del amo que lleva en sí. El "mal de ser dos" que afecta a estos enfermos no los libera sino apenas del mal de Narciso. Pasión mortal  que acaba por darse la muerte. Esta necesidad de autocastigo, este enorme sentimiento de culpabilidad se lee también al igual que en el caso Aimee, en las hermanas Papin.

Lacan, dice (3): “el homicidio paranoico de las Hermanas Papin, probaba que únicamente el analista puede demostrar, en contra del común sentimiento, la alienación de la realidad  del criminal en un caso en que el crimen da la ilusión de responder a su contexto social”.

Volvamos a escena, al mundo de la representación el que le calza como anillo al dedo a Zorzoli, cuyo principal interés recae en indagar en los mecanismos de artificio propios del arte dramático, como teatro dentro del teatro.

Las Hermanas-criadas-Papin  los esperan…

Referencias bibliográficas:

1) ROUDINESCO, ELIZABETH: Lacan, Esbozo de una vida, historia de un sistema de pensamiento, Fondo de Cultura Económica de Argentina, SA, Buenos Aires, 1994, capítulo IV, pág. 103

2)  LACAN, J: De la psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad, Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 1976.

3)  LACAN, J.: Escritos I: Introducción teórica a las funciones del Psicoanálisis em criminologia. Comunicación presentada a la XIII Conferencia de psicoanalistas de lengua francesa, 29 de mayo de 1950, en colaboración com Michel Cénac, Siglo XXI Editores, 1985, pag. 133

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario