Ficciones Clínicas

La Putarracha. Parte II

Por Florencia Vidal Dominguez
Publicado en Lectura Lacaniana: 3 febrero, 2014

Siguieron unos encuentros en los que se repetían los juegos con los títeres donde había una que era la mala y el bueno y la mala pegaba al bueno.

En una ocasión  toma los títeres  y dice: “Vos agarra la nena, yo voy a tener la mala”. La mala le pegaba al bueno. Otra que era mala tenía un novio. Dice: “Te quiero novia, te amo novia”.

Analista: Novio que dice te quiero.

Lara: Yo me porté re bien con mi mamá, mi papá y mi hermana.

A: ¿Qué, a veces no te portas bien?

L: No.

A: ¿Qué haces?

L: Le pego a mi hermana y a otros también, a mi papá, a mi mamá…me gusta que me reten…

A: ¿Te gusta?

L: Mi mamá me reta bien y mi papá me reta mal.

A: ¿Cómo reta papá?

L: Me reta mal porque mi papá me pega…y eso es mal.

A la siguiente entrevista Lara comienza diciendo: ¿Sabes que mi tía Titi tiene novio? A Titi le encanta tener novio, le encanta porque lo ama y le gusta amar, sino que hace?
Con mi hermana hicimos una canción; nos pusimos disfraces y la cantamos a la canción…parece que estoy loca!

A: Parece.

L: Porque parece de jugar,  no de verdad.

A: Claro.

L: Mi novio se llama Ciro, nos casamos con Ciro.

Hace un dibujo y dice: “Tu novio está llorando, porque le pegaste”.

A: ¿Por qué?

L: Porque tenía barba.

Mi hermana cuando yo nací me cantó “La putaracha, la putaracha, ya no puede cagar, porque no tiene, porque no tiene, el culo de atrás” jajaja.

A: Naciste y tu hermana te cantaba esas canción!!!
Hace otro dibujo y le pregunto que hizo “Esta es la caca”.

A: La caca empezó a cantarse y  a dibujarse!!

A la siguiente entrevista, se pone de espaldas y juega sola y dice “No mires”. Al rato me pide ir al baño, le pregunto que le pasa “Tengo ganas de hacer caca”.

A partir de esta entrevista coincidente con las vacaciones, los padres me dicen que Lara ya no pide el pañal porque en navidad le dijeron  que Papa Noel se llevó los pañales,  ahora hace caca en una pelela que le regalaron y pide que el papá la limpie. Que por las vacaciones no la van a poder traer y me llaman en Marzo.

En Abril me llama María, muy angustiada pidiendo una entrevista. Me dice que se enteró que Federico tenía otra mujer hace tiempo y que lo había echado de su casa y quería saber que decirles a sus hijas.

 

Tiempo de concluir
Los padres presentan a su hija; para la madre una llorona, para el padre una cabrona, dos niñas diferentes. En cada padre se manifiesta un sujeto del inconsciente diferente del que pueda haber en el niño. La niña comenzó a trabajar como sujeto respecto del juego.

Retomando las preguntas del inicio: ¿Qué función tiene el juego en el tratamiento con un niño?

¿Qué se lee y cómo se lee el juego? ¿Qué función tienen los objetos del juego?

El niño recurre a los objetos del  juego como soportes para el  armado de una escena ficcional y así  poder elaborar algo de lo traumático,  resolver un imposible, a partir de que el objeto está perdido. Armado de una ficción como es el fantasma, como lo son las palabras. Así como el adulto habla, el niño juega. Freud en “El creador literario y  el fantaseo” va a decir que…”todo niño que juega se comporta como un poeta, pues se crea un mundo propio o, mejor dicho, inserta las cosas de su mundo en un nuevo orden que le agrada”…”el poeta hace lo mismo que el niño que juega: crea un mundo de fantasía”. “Es licito decir que el dichoso nunca fantasea; solo lo hace el insatisfecho”. (3)

En el seminario “Los Nudos del amor-deseo y goce en la neurosis y la psicosis”
Carlos Dante García dirá  en relación al texto de Freud: “el juego es un modo de tratar la insatisfacción, el displacer. En el juego el niño se procura una ganancia de placer”. (4)

La niña comienza a jugar y  es en el juego donde se representa con un significante: “mala”. Juega a ser mala.

¿Qué se lee en el juego?

Se leen los significantes que organizan el juego, se lee el juego como estructura significante, donde se detiene, donde falla.  Se lee también no solo la dimensión significante sino que va ocurriendo con el goce, que transformaciones se van produciendo entre lo placentero y lo displacentero.  En la primer entrevista Lara pone a jugar lo displacentero  a pesar de estar jugando,    hay una transformación,  de ser mala a  jugar a ser mala, ya hay una representación, recurso simbólico –imaginario para eso que implica la maldad. No está siendo mala, juega a ser mala.

Se lee también la repetición y las variaciones de  la repetición, los cambios en los modos de satisfacción.  Se leen los cambios en la significación. Cambios en la significación fálica. A lo largo del tratamiento se fue produciendo  un cambio de valor a través del juego,  del  juego de ser mala, de cosas que se le hacían a un cuerpo y que le pasaban al  cuerpo a hablar de amor, de novios. De la maldad a lo amoroso. Hay una transformación del goce.

¿Cómo se lee el juego?

Se lee a la letra. Incluir lo que ella hace en la letra: “La caca empezó a cantarse y  a dibujarse”. La caca como significante. Lara se alejo de la caca como objeto para pasar a cantar sobre la caca, incluirla en la letra de la canción y a dibujarla.

Más allá de la repetición algo nuevo se produce, algo nuevo puede ser escrito.

 

Citas:

(3) Freud Sigmund, Sigmund Freud Obras Completas. Tomo IX   . “El creador literario y el fantaseo”, 1908, Bs.As, Amorrortu editores, pag: 127. 128. 129.
(4): Seminario “Los Nudos del amor-deseo y goce en la neurosis y la psicosis”
Dictado por: Carlos Dante García. Clase XXVI del 22 de Octubre del 2013.

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