Ficciones Clínicas

La mordida del inconsciente Parte I

Por Andrea F. Amendola
Publicado en Lectura Lacaniana: 15 mayo, 2016

I Parte: Acerca del sueño y su interpretación.
La autora nos trae una viñeta clínica de una niña de 10 años, del relato de un sueño de angustia y de la interpretación del analista que no deja pasar la ocasión, de lo que oscila entre la que es mordida y la que muerde, significantes extraídos del discurso de la paciente, que habrá que verificar si apuntan al goce de su posición subjetiva.

La mordida del Inconsciente

“En el inconsciente a nada puede ponerse fin, nada es pasado ni está olvidado, es lo que nos impresiona sobremanera en el estudio de las neurosis, en especial de la histeria”…”precisamente aquí, tiene que incar el diente la psicoterapia”.
Sigmund Freud

Hablar del sueño y su interpretación es arribar a la enorme riqueza que tanto los sueños como las pesadillas nos ofrecen para poder situar la posición inconsciente del soñante.
Freud relata en la Interpretación de los sueños que sus pacientes le enseñaron que “un sueño puede insertarse en el encadenamiento psíquico que ha de perseguirse retrocediendo en el recuerdo a partir de una idea patológica. Ello me sugirió tratar al sueño mismo como un síntoma y aplicarle el método de interpretación elaborado para los síntomas”.
La pesadilla que sigue a continuación, así denominada por la paciente, nos trae al sueño en su carácter de síntoma ya que es la misma pesadilla la que se repite una y otra vez.
Kenia es una niña de diez años, en una de sus sesiones me pregunta: ¿qué es eso?-señalando el diván.
Le respondo que allí los pacientes se recuestan para hablar de ellos mismos, de sus sueños, miedos y ocurrencias, entre tantas otras cosas.
“Yo quiero hablar de pesadillas, pues se repite y me despierto muy triste, algo así como con dolor en el pecho… Algunas veces sueño que en provincia donde mi papá y mi mamá trabajan, me sueño que ahí adentro hay un león con cachorros, mi hermana entra y se queda atrapada y el león empieza a morderla y los leones pequeños también la muerden…. No se por qué sueño eso… en las noches mi mamá me sabe decir que grito y lloro”.
Le digo: atrapada.
“Una vez mi hermana estaba enojada conmigo, soltó la puerta fuerte y se atascó y cuando quería salir no podía”. Le pregunto sobre el por qué del enojo y dice: “no recuerdo muy bien, creo que es porque le comí su chocolate. Mi papá agarró una silla, golpeó la parte de arriba y abrió la puerta y pudo salir”.
Intervengo diciéndole “morderla”.
“Cuando nos solemos pelear ella me muerde y yo la muerdo, para que ella sienta lo que yo siento”, responde y continúa:”tal vez …siempre sueño lo mismo porque siempre hago lo mismo, peleamos con mi hermana porque siempre me molesta y siempre se trata de morderla”.
Este sueño trajo a mi recuerdo una cita de Lacan del seminario 24, en donde dice:

Print Friendly

Deja un comentario