Artículos&Libros

Hablo a las paredes

Publicado en Lectura Lacaniana: 2 diciembre, 2012

“Hablo a las paredes”

Este texto nos presenta la posibilidad de ser leído en su plenitud desde una lectura lacaniana, pues Lacan nos habla aquí del saber inconsciente y de una verdad a la cual se arriba por medio de la función de la palabra para tocar un real. Es más, destaca que toda interpretación está dirigida al lazo entre la palabra y el goce.

Lacan habla en Sainte-Anne, se dirige a los residentes para subrayarles que esa noche el tema será: el  saber.  Recuerda que “hace una pila de años”, textuales palabras,  frecuenta esas murallas, que ya no son las de 1925-26.

Lacan articula que: “El discurso analítico se sostiene en la frontera sensible entre la verdad y el saber” y a partir de tal articulación, ubica como se ha hecho entonces bandera del no saber. Para ello se refiere  a una conferencia que Georges Bataille pronunció sobre el no saber, en particular alude a  sus alumnos y dice que no es un mal estandarte el “no saber” pero que puede servir como convocatoria para reclutar la ignorancia crasa-ironiza.

. Lacan nos plantea la ignorancia como una pasión que está ligada al saber y es un modo de establecerlo como tal, de ningún modo la piensa como déficit pero sí como impedimento para acceder al saber, al igual que el poder desde la pasión por el dominio.

Demostrará que en el psicoanálisis de manera fundamental y primera está el saber. Se trata de un saber inconsciente, un saber no sabido que se articula pues está estructurado como un lenguaje.

Se pregunta Lacan, ¿cuál lenguaje y por qué lenguaje?, y responde:

-Porque se trata de rasgos comunes y constantes que se encuentran en la lengua y se diferencian el mensaje  del código, distinción mínima que da lugar a la palabra. La palabra  define el lugar de aquello que se llama verdad y posee estructura de ficción, de engaño.

-Toda interpretación concierne al lazo que se manifiesta entre la palabra y el goce.

-De la insistencia del inconsciente la interpretación tiene como sentido hacer notar lo que el sujeto encuentra: goce.

-El goce yace en el cuerpo, pues para gozar hace falta uno.

-No hay relación sexual: es imposible escribirla para el ser hablante, cuya antítesis es la reproducción de la vida.

Lacan comunica la primicia de su último seminario: “… ou pire”. Plantea al síntoma como valor de verdad y la existencia de cierta distancia entre la verdad y la cifra.

De la verdad dirá que aquella que está en juego en el psicoanálisis es la que por medio del lenguaje, por la función de la palabra, toca un real.

De los muros dirá que están hechos para rodear un vacío. Propone al significante como el amo del juego y el psicoanálisis da su paso decisivo porque demuestra que el goce sexual se manifiesta con la marca de lo que se enuncia con la marca de la castración.

Lacan reconstruye los muros en forma lógica: el sujeto barrado, el S1, el S2 y el a, se trata de eso que no necesita muros para escribirse y a su decir: “lo que se dirige a los muros tiene la propiedad de repercutir”.

 

Print Friendly

Deja un comentario