Ficciones Clínicas

Ficciones y semblantes. Ultima parte

Publicado en Lectura Lacaniana: 2 marzo, 2015

Y para concluir, Coccoz dirá que existen dos clases de escritores: los que responden a la idea freudiana de la escritura desde el fantasma y otros cuya escritura consiguen un doble efecto, de sentido y de agujero.

Lacan en sus Escritos, los definía como “cartas abiertas”, hechos para que cada uno pudiera añadir, en la lectura, algo de si.

Sigue a Miller, quien afirma, que,  a través de la operación de la verdad mentirosa, se intenta que la opacidad del goce hable a través de la ficción, para en un segundo momento lógico, desarticularla, hasta que aparezca un real, singular, un goce donde ya no se dan más vueltas, un decir fuera de lo común, y de paso a una nueva voz.

Angela Fernanda Vitale

 
 
Conclusión 
 
Estas indicaciones revisten un extraordinario valor para organizar nuestra búsqueda en la zona de Lituraterra en la cual “el artista siempre nos lleva la delantera.” Porque, en mi opinión, desde esta perspectiva se pueden distinguir dos clases de escritores: aquellos que responden a la idea freudiana de la escritura desde el fantasma, y otros, cuyo peculiar artificio consigue un doble efecto, de sentido y de agujero. Mallarmé, estudiado por Jo Attié (21), es único, y tan sensible al tema que llegó a proclamar la necesidad de una doctrina de lo oracular, del enigma en la literatura.
 
Joyce, “el artífice del enigma” hizo posible a Lacan poner el psicoanálisis patas arriba gracias al partido que supo extraer de su extraordinario uso de lo simbólico, por fuera del sentido. También en este lugar merece situarse a Marguerite Duras de quien decía: “evidencia saber sin mí lo que yo enseño”(22).   Parece claro que incluía sus Escritos en esta categoría, al definirlos como “cartas abiertas”, hechos para que cada uno pudiera añadir, en la lectura, algo de sí.
 
En esta misma línea, y con el fin de explorar la homología de la operación analítica con el saber hacer de ciertos autores, es ejemplar el libro Dossier K. de Kertész.(23) Escrito en la forma de entrevista imaginaria, el autor se manifiesta en favor de la ficción para cuestionar la existencia del género “literatura del holocausto”. Un texto, afirma, es una autobiografía o una novela. La primera recrea una parte del mundo, la segunda, lo crea. En un pasaje sustancial, leemos: “-El mundo de la ficción es un universo soberano que nace del cerebro del autor y obedece a las leyes del arte, de la literatura. Cada detalle es una invención del autor (…) -¿no querrás decir que has inventado Auschwitz? -En un sentido es exactamente esto, en la novela me pertenece inventar y crear Auschwitz.”(24)
 
Tal manera de concebir la ficción que nombra, bordea el real más inconcebible coincide con otros artistas y ensayistas como Claude Lanzmann, Aharon Appelfeld, Gérard Wacjman, entre otros, quienes, según mi parecer, podrían situarse también en la zona siberiética, una franja  muy delicada, a distancia de las explicaciones que pueden nutrir la obscenidad cuando de lo real se trata. Uno a uno, cada autor, puede contribuir a   escribir la ausencia de los que no están, su memoria perpetua. Hacer aparecer en la ficción y, en el mismo movimiento, dejar lo real, lo imposible de decir, en la sombra, en una sutil operación de la escritura, traduce la posición del autor, su  particularidad.
 
Salvando las distancias y las épocas, esta concepción coincide con la proclama de Oscar Wilde, La decadencia de la mentira: “El arte nos revela la falta de plan de la Naturaleza, su extraordinaria monotonía…”(25) Wilde defiende la mentira, la ficción, como “arte, como ciencia y como  placer social” rebelándose ante su inminente degradación  por los partidarios  de lo fáctico: “Los antiguos historiadores nos presentaban ficciones deliciosas en forma de hechos; el novelista moderno nos presenta hechos estúpidos a guisa de ficciones.”(26) … “Los únicos personajes reales  son  los que no han  existido  nunca.”(27)  De acuerdo  con  tales  principios alcanza esta conclusión: “la justificación de un personaje de novela no está en que las otras personas son lo que son sino en que el autor es lo que es.”(28)
 
Nuevamente se subraya la particularidad del autor en su relación con la lengua y el sello personal de su estilo en su escritura, aunque sin dejar de lado la ficción desde el punto de vista del lazo social. En su elogio, llega Wilde a exaltar la figura del primer mentiroso, aquél que relató a su semejantes el modo en que arrancó a un mamut sus dorados colmillos, y le atribuye el honor de ser “el verdadero fundador de las relaciones sociales.”(29)
 
Retomemos ahora la peculiaridad de la construcción de la ficción en psicoanálisis. 
 
Seguimos a Miller cuando afirma que, a través de la operación de la verdad mentirosa, intentamos que la opacidad del goce hable “a través de la ficción” En la composición de la lectura “ficcional” de lo real, éste miente al partenaire, al analista, por estructura. Pero de este trabajo una enunciación inédita puede surgir: “una puesta a prueba de la hystorización del análisis, (…) para quienes se arriesguen a dar fe, del mejor modo posible, de la mentirosa verdad”.(30)
 
Por eso la originalidad de la experiencia lacaniana radica en no orientarse sólo a la confección de tal ficción sino a conseguir, en un segundo momento lógico, desarticularla, deshacerla, hasta que un real, radicalmente singular, pueda ser alcanzado. El semblante, como borde de lo real, sería el resultado de este paso más allá de la construcción de la ficción, del fantasma, hasta conseguir extraer de la escena el modo particular de goce sobre el que ya no se dan más vueltas. Es el residuo de una reconfiguración del goce (31) cuyo malestar propició la entrada en análisis, la lectura del inconsciente y que, al final, puede dar lugar a un decir fuera de lo común, a una nueva voz.
 
El equívoco entre litter, letter que Lacan pescó en Joyce remite a este particular concepto de letra,  sostén  del  semblante  y  de  su  función  de  residuo  de  la  lectura  del  inconsciente, transformado, él mismo, en semblante. Si un serhablante particular puede insertar esta nominación en lo real al servicio del discurso analítico, sólo puede hacerlo en tanto sínthoma y ésta es la apuesta actual del pase. Los trabajos de Bernard Seyhnaeve respecto al valor de la letra L en la historia subjetiva de su deseo y de sus análisis, hasta alcanzar el carácter de letra, despojada de todo sentido, son luminosos.(32)
 
El pasante, el que ha podido visitar la tierra incógnita del inconsciente hasta cernir su lugar en Lituraterra, puede contribuir al lazo social que sustenta el discurso analítico,  renovando el interés por la Causa freudiana, la única que hace existir lo real del inconsciente en este vasto mundo de ficciones.
 
Notas
 
1) J. Lacan: Seminario XVIII De un discurso que no fuera del semblante. Paidós. Buenos Aires. 2009. Pág.114.
2) Ibidem, 109
3) J.-A.Miller: El partenaire-síntoma. Paidós. Buenos Aires. 2009. Pág.73
4) Como contribución al estudio de esta noción en Lacan es de obligada lectura la intervención de P.G. Guéguen y la discusión posterior con Miller. Ibid. Pág. 101 y sig.
5) S.Freud: La novela familiar del neurótico. Obras Completas. Tomo II. Biblioteca Nueva. 1973. Pág.1362
6) J.Lacan: Seminario XVII: El reverso del psicoanálisis. Paidós. Buenos Aires.1992. Pág.92
7) S. Freud: El poeta y los sueños diurnos. En Obras Completas. Tomo II. Biblioteca Nueva. Madrid. 1973. Pág.
1343
8) J.Lacan: Le Séminaire XXIII; Le sinthome. Seuil. París. 2005. Pág. 71
9) J.Lacan: Seminario 18: De un discurso…. Paidós. Buenos Aires. 2009. Pág.106-107
10) J.Lacan: Seminario 18: De un discurso…. Paidós. Buenos Aires. 2009. Pág.106-107
11) J.Lacan: Homenaje a M.Duras en Intervenciones y textos II.Manantial. Buenos Aires. 1988. Pág.66
12) J.-A. Miller ha distinguido las versiones freudiana y la lacaniana del psicoanálisis.
13) J.Lacan: Seminario XX Aún. Paidós. Buenos Aires.1981. pág. 116
14) J.-A.Miller: Acerca del Gide de Lacan. Malentendido. Bs As
15) J.-A. Miller, Cosas de finura en el psicoanálisis. Curso del 3 de diciembre de 2008
16) J.-A.Miller: Tout le monde est fou. Curso 2006-2007
17) P. Malengreau: Le bord du semblant. Papers de la Escuela Una nº 6
18) M.-H.Roch, Papers Nº5: Del litoral, en Psicoanálisis. Una lectura de Lituraterre.
19) J.Lacan. op.cit. pág.111
20) Tanizaki: Elogio de la sombra. Siruela. Madrid. 2008
21) J.Attié: Mallarmé le livre. Editions du Losange.París. 2007
22) “…no podía saber de dónde había salido su Lol”. Cfr. Homenaje a M. Duras. Op.cit. pág.65
23) Le debo a nuestra colega D. Fernandez, estudiosa de este autor, la indicación de sobre la existencia de este libro.
24) I.Kertész: Dossier K. Actes Sud. France. 2008. Pág. 16. En otro pasaje leemos: “-La escena en la que Koves percibe una estación abandonada a través de una rendija y lee la palabra Auschwitz en la penumbra de la mañana,
¿es ficción o realidad? Fue exactamente la realidad pero ha servido notablemente a la estructura de la ficción. -¿No tenías miedo de entrar en lo anecdótico? –No, porque no  podía encontrar nada mejor. Además, sería incapaz de inventar algo parecido.” La traducción es mía.
25) O.Wilde: La decadencia de la mentira. Obras Completas. Aguilar. Madrid.1991 P. 967
26) Ibid. Pág.970
27) Ibid. Pág. 972.  “Schopenauer analizó el pesimismo pero fue Hamlet quien lo inventó. El mundo se ha vuelto triste porque, en otro tiempo, una marioneta fue melancolía.” Ibid. Pág 982
28) Ibid. Pág. 973
29) Ibid.
30) J.Lacan: Prefacio a la edición inglesa del Seminario XI. En Intervenciones y textos. Op. Cit. Pág.62
31) J.-A. Miller: Cosas de finura en el psicoanálisis. Curso 2008-2009.
32) B.Seyhnaeve: La palabra trabada. Intervención en las Jornadas de Valencia, 11/2009.
 

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