Entrevistas&Reportajes

Entrevista a Ricardo Coler. II Parte

Publicado en Lectura Lacaniana: 31 marzo, 2013

 

 
E: A pesar de las críticas, insistís con el psicoanálisis y promovés su presencia en tu revista….
 
R.C-: Claro, porque una cosa son los síntomas de los psicoanalistas, que de alguna forma gozan con eso también. Creo, que el psicoanálisis tiene un rol muy interesante respecto de la comunidad  “es un discurso que va en contra de lo políticamente correcto”. Por ejemplo, quien mejor que un psicoanalista puede hablar sobre la mujer golpeada, no la que es golpeada una vez, la mujer que se casó cinco veces y los cinco maridos la golpeaban…
 
E: Un discurso que va en contra de lo políticamente correcto….
 
RC: Si el psicoanálisis tiene las herramientas para denunciar que ahí hay un goce de la mujer en juego, y sostenerlo. Salir a decir eso, me parece que cambiaría la mirada del tema, por empezar habría un número menor de mujeres golpeadas, segundo eso cambiaría las leyes y tercero tendría otra preponderancia el discurso jurídico que es el que hoy básicamente funciona en la sociedad.  Pero lo que pasa es que salir a decir: -“No, ojo que si a la mujer la golpean tres maridos seguidos, no es solamente violencia de género, sino que hay algo más ahí jugando”-, es complicado, hay que saber cómo salir a decirlo eso, porque se te vienen todos al cuello. 
Y nadie mejor que un psicoanalista puede armar una estrategia. Se encuentran con problemas tan complicados que realmente si uno quisiera… respecto al capitalismo, respecto de la angustia, las drogas, hay tantas cosas sobre las que el psicoanálisis podría opinar de manera contundente si no se cuidara tanto frente a los otros…. podría prepararse para hacer algo que sea realmente subversivo en relación al pensamiento, sería muy interesante eso. 
 
E: ¿Vos decís subvertir la idea que se tiene de un tema?
 
Si, por ejemplo, el de los hijos, ahí algo pasa, ¿por qué el deseo de la maternidad no está? ; no en toda la Argentina, uno siempre habla desde el círculo en el que uno se mueve. Mejor dicho, no es que está desapareciendo es menor que antes. Ahí hay una pregunta: ¿siempre fue así y estaba reprimido y las mujeres tenían hijos aunque no querían? o ¿Algo pasa en los tiempos que corren que ha dejado a las mujeres sin ganas de ser madres? Por supuesto sin medirlo en términos de bien o mal. Nadie mejor que los psicoanalistas como para sentarse a pensar cómo. Es decir, romper algunos esquemas de jerarquía, es un tema interesante donde el psicoanálisis podría avanzar y encontraría un montón de adherentes. Ahora si lo que van a salir a decir es la frase esa “la mujer no existe”, que es una frase que me parece fantástica, pero…..es una frase, que genera bronca, si querés llegar a la gente elegí otra frase, no insistas.
 
E: ¿Y cuál es la relación que vos tenés con la literatura?
 
R.C: A mí me parece que la literatura es buena porque tiene un buen estudio de los personajes. Y un personaje no hace cualquier cosa, a ver si vos querés contar, tenés un personaje que es un obsesivo, que repite, repite, repite, repite, de repente vos no podés transformarlo en la mitad del libro en alguien que lo único que le interesa es generar el deseo del otro, no lo podés transformar en un histérico o en cualquier otra cosa, me parece que el personaje que no sabe lo que hace, pero lo hace, es un personaje sumamente interesante.
 
Y ojo que ahí hay algo de la literatura que no me parece que sea lo mejor, pero  es, a la gente le gusta leer  aquello que lo identifica con lo que está pasando. Dice: -“Tal cual, es lo que me pasó a mí con mi hijo, es lo que me pasó con mi viejo”-; no sé porque razón encontrarse con algo similar, o que uno supone similar a uno mismo nos hace saltar de alegría y cuando uno se identifica con los personaje esos libros te atrapan. Pero no es lo más lindo de la literatura, la literatura puede producirte un efecto de identificación con lo que estás leyendo, pero puede armarte un mundo y transportarte de repente al espacio, viviendo en Venus, transportarte a un mundo que no te imaginabas y también puede cambiarte tu manera de pensar.
 
E: Vos ubicás dos efectos en la literatura, ¿cuál te resulta más interesante?
 
R.C: A mí me resultan interesantes los libros que te detienen y que te hacen rever de alguna manera lo que estás pensando, que hay una idea que aparece nueva, pero bueno, eso no significa que si no adornás el kiosco no te entra nadie, es algo que yo he aprendido a los golpes, que por más que lo que escribas sea maravilloso si no te ganaste al lector con alguna técnica estás sonado. Por eso “La mujerdemivida” se llama “Lamujerdemivida”, y no se llama “El literato” o “Palabras para la historia”, o “Narrativa hoy”.
 
E: ¿Hubo una elección pensada del título de la revista? 
 
R.C: Que se llame así tiene varias acepciones, una de ellas es generar un título que sea lo suficientemente atractivo como para que el lector diga: -“Ah, a ver qué es esto… y abra la tapa”-. Si yo le pongo a la revista un nombre académico, ¿qué es lo que digo?. Pero si yo confío en lo que voy a decir y quiero discutir lo que yo voy a decir, está perfecto como se llama, porque si no los otros que tienen la capacidad de marketing, de la publicidad…, me van a liquidar. O sea voy a hacer el que produjo lo mejor, pero al que nadie va a leer o comprar. Esta es una forma de decir que uno tiene que aprender si quiere manejarse en los medios. 
 
E: ¿Cuál es el aporte del psicoanálisis a la literatura?
 
R.C: Creo que el aporte del psicoanálisis a la literatura es maravilloso en cuanto a la confirmación de los caracteres, no solamente a la presencia del inconsciente. Si uno piensa que las novelas de amor son básicamente la relación entre el obsesivo y la histérica: “-Que si lo beso, ahora me besa…-”. No es lo mismo un final donde la relación sexual existe a un final donde la relación sexual no existe. Lo mismo pasa con el cine, mayoría de las películas de Hollywood que tanto influyen en nuestra forma de sentir , en general tienen un final donde la relación sexual existe, el hombre y la mujer se juntan, se complementan, son uno, y van a ser felices para toda la vida, que es la diferencia con el cine europeo. Bueno esto de que no hay la relación sexual es una idea que cambiaría absolutamente la forma de ver la literatura, la forma de ver los argumentos. Ni hablar de la importancia del psicoanálisis en la religión, por más que nosotros no seamos creyentes tenemos incorporados los conceptos de la religión: el bien y el mal, la culpa, el futuro, Lacan ha hablado de la religión como la máquina de generar sentido y el psicoanálisis con eso de la ausencia de sentido  tiene un discurso ahí para ofrecer, para volver a pensar la religión.
 
E: ¿Qué es lo que te llevó a escribir? 
 
R.C: El primer libro está directamente relacionado con mi análisis, con mi  introducción al psicoanálisis. De hecho me fui a China a entender algo que no entendí acá. Lo tomé un poco como fanático… (se ríe). El asunto es así, evidentemente en el primer libro hay una pregunta sobre la mujer.( El Reino de las Mujeres -2005)
 
E: Algo inentendible te llevó a hacer un viaje y escribir un libro…..
 
R.C: Además ahí  es un lugar horrible para vivir pero muy interesante, yo  era re feliz ahí.  Evidentemente comienza con una pregunta personal que no necesariamente es el tema del libro, y  escribir me  ayuda a terminar de entenderme. Después con el libro de la diosa, ese es un libro que está relacionado básicamente a la religión. (Ser una diosa -2006)
 
E: La escritura te ayudó a responder la pregunta… en parte. 
 
R.C: Sí… pero te digo,  he tenido que luchar con la gramática mano a mano, me costaba mucho, mi primer libro la verdad que fue una lucha contra mí mismo, tenía un material que era muy bueno, que a la gente le interesaba mucho y cada vez que lo quería escribir era otra cosa… pero como tenía intenciones de seguir adelante le di y le di y le di. No todo el mundo escribe bien, algunos tienen una idea bárbara, se sientan a escribir y no entendés nada; por supuesto que hay gente que es más talentosa que otra, gente que naturalmente escribe mejor que otra, pero después es algo que hay que aprender, es complicado, hay que aprender. 
 
E: ¿Cómo elegís los temas de tus libros? ¿Siempre son preguntas personales?
 
R.C: Si,  si  voy a contar la historia, suponemos que yo tenga una historia maravillosa de un caso policial que transcurre en San Francisco, un argumento perfecto que me puede resultar una curiosidad, pero si no es algo que me cause. Cuando uno empieza un libro es muy lindo porque pensás que vas  a escribir trescientas páginas, después, en la página setenta te das cuenta que te quedaste sin nafta, y mejor desplegar la vela, y si es un tema que tiene que ver con uno es más fácil.  Por ejemplo el libro “Eterna juventud” (2008), es un libro que tiene que ver con la vida, con la muerte… No es que yo me analizo con los libros, no es eso, es que si vos tenés deseos de escribir es mejor que agarres algo que esté relacionado con tu deseo, porque si no es imposible.
 
Cuando escribía el de "Eterna Juventud", se estaba muriendo mi vieja,  me senté y en tres meses lo liquidé y aparte con un placer, no porque se moría mi mamá sino por poder escribir eso y transformarlo en otra cosa, de hecho hablo un poco de eso, pero también hablo de otras cosas. Eso fue el combustible. En algún momento se alineó lo que yo hago con el deseo y con el interrogante que eso me generaba y se prendieron los motores. La novela trata un tema que también tiene que ver conmigo, pero hasta  que pude enganchar con ese tema me costó un montón. 
 
Pero también pienso que uno no controla el destino de la escritura, cuando empieza a circular tiene efectos diferentes, inimaginables, uno escribe y establece un vinculo, por más que la escritura es algo que se hace en soledad, con uno mismo, con mucho material propio, cuando lo largaste establecés un vínculo.
 

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