Invitaciones&Eventos

El Fabricante de Fantasmas

Publicado en Lectura Lacaniana: 22 octubre, 2012

“El fabricante de Fantasmas” de Roberto Arlt es una obra teatral que cuenta los tormentos por los que atraviesa Pedro, un escritor frustrado, quien se ve humillado por su esposa la cual lo atormenta y descalifica, incrementando en él un malestar preexistente. 

Se establece una tensión que parte desde la sexualidad hasta la muerte, ella en su demanda lo vuelve impotente y él, atravesado por la imposibilidad de no estar a la altura de sus reclamos comienza a experimentar una satisfacción ubicada en una compleja matriz hecha de sus “fantasmas”, los cuales podríamos pensar como los perseguidores de su paranoia.
Esto llena de ira a Pedro y el homicidio resquebraja los remordimientos que detenían el goce inminente.
La muerte lo visita en los laberintos de su conciencia como una idea capaz de otorgarle el éxito tan ansiado, como si la trama significante de la tragedia en su obra pudiera cernir algo de ese real que lo invade.
En un primer tiempo, su “obra” teatral la cual recrea el asesinato de su esposa, funciona estabilizando a Pedro, pero el goce se impone y los personajes que él mismo ha creado toman autonomía y se le imponen, finalizando en el suicidio.
El homicidio de su esposa nos permite pensar en Pedro el empuje al goce. Como dice Carlos García y Silvia Elena Tendlarz en “¿A quién mata el asesino?” pág. 97 :”si bien el goce conduce al acto, se añade a este una dimensión de violencia y agresividad, propia del registro imaginario”. Y es notoria en la obra el modo en el que los personajes persecutorios van estableciendo una relación de violencia y agresividad para con Pedro, cargados de de un erotismo en donde es su propia agresividad la que le retorna bajo las máscaras de estos personajes deformes.
 Arlt  introduce al espectador en el oscuro mundo de este dramaturgo y su despiadada lucha contra los fantasmas que él mismo creó para sus obras, espectros que salen del papel y se corporizan para atormentarle la aparente razón. 
 El dramaturgo como hombre se muestra sumergido en el olvido, no recuerda nada del acto homicida y desde allí se pone en juego en la ficción si se trata de un olvido que lleva a la repetición o a la creación de la obra.
De este modo, orientados a partir de una lectura lacaniana, podemos decir que esta obra de Roberto Arlt nos remite al sujeto y a la fabricación de sus fantasmas más allá de su voluntad, poniendo en juego un goce que no logra ser apresado por lo simbólico y cuya verdad se revela en el acto final del suicidio.
Roberto Arlt el día antes del estreno de la obra, 7 de octubre de 1936 declaró: “Si alguien me preguntara por qué le he dado una representación física tan espantable a los remordimientos de un criminal debo contestar que es porque el remordimiento fue conceptuado, antaño, por los teólogos y hoy por los psicoanalistas, como uno de los más enérgicos elementos que provocan la descomposición psíquica del sujeto arrastrándolo a la locura y al suicidio”.
El autor basa su creación a partir de la lectura de Flaubert, en su novela Las Tentaciones de San Antonio y en Thais de Anatole France.
 
“El fabricante de Fantasmas” los cita:
 
Bajo la dirección de Patricio López Tobares, En el Teatro El Buho, Tacuarí 215, todos los domingos de octubre a las 19hs. 
  
Una obra dentro de otra obra, lo inconciente como escenario y un interjuego entre el olvido y lo no inscripto que retorna, los remordimientos y los personajes deformes que texturan las aristas de la paranoia, el goce que se impone dejando sin palabras, sin letra que escurra la inminencia de lo real.
 
                                                   
 
                                                                                                     
 
 
 

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario