Ficciones Clínicas

El caso en psicoanálisis- Parte II

Por Marcela Errecondo
Publicado en Lectura Lacaniana: 16 noviembre, 2014

En esta segunda parte, Marcela Errecondo  a partir de una frase de  Lacan [8] “Cualquier caso debería llegar a resumirse en una serie de transformaciones “,  continúa desarrollando que ubicar la serie de transformaciones implica un recorte,  y esa es una lectura que hace el practicante.

Al hacer esa lectura produce una invención de saber, justamente alrededor de un punto que es un punto ciego, desde el cual  opera. Dice Miller en “El lugar y el lazo”: un análisis, en todo caso, no les transmite el psicoanálisis. Se supone que, en el mejor de los casos, los deja en condiciones de ponerse a practicarlo de la buena manera. Lo que les queda de un análisis, siempre, son efectos de verdad, dispersos. ….Aún resta saber cual es el saber que son ustedes capaces de tejer con esos cabos”

Patricia Pena

 

Dice Lacan [8] “Cualquier caso debería llegar a resumirse en una serie de transformaciones “ ( a propósito de Juanito y el desarrollo lógico).

Ubicar una serie de transformaciones implica un recorte, una lectura que hace el practicante en otro momento y en otra posición que el momento mismo de la entrevista o de la sesión. Al hacer esa lectura produce una invención de saber, justamente alrededor de un punto que es un punto ciego, es el punto ciego desde el que él opera. Este punto ciego es equivalente al objeto ‘a’ del fantasma de su analizante. El analista sin saber cúal es el objeto del fantasma de su analizante se tiene que ubicar ahí –para esto es necesario sostener una posición y de ahí la necesidad de la supervisión-.

Por eso es un punto ciego que en la presentación del caso implica una invención de saber… ¡otra vez el caso original está perdido!

Lacan recordaba que no se trata tanto de un saber hacer clínico – como un saber hacer profesional, saber desenvolverse con el asunto en cuestión- sino que se trata de saber ubicarse en el asunto del que se trata como objeto ‘a’.

El caso –invención de saber- se produce como lo que cae de los dichos de un analizante y que son recogidos por el decir del practicante. De este modo obtenemos como resultado una demostración de los elementos estructurales.

La demostración lleva a la certeza clínica y ésta se puede transmitir (porque se demuestra) y sirve para la enseñanza .

El caso siempre se produce en relación a una tercera persona: la supervisión, el lector, el público y en esto tiene la misma estructura que el chiste porque es sancionado por el Otro como tal, es recibido por el Otro.

 

 Diferentes tipos de recortes:

El mismo caso puede ofrecerse a diferentes recortes y articulaciones haciendo de él diferentes casos.

-Es necesario que dé cuenta de lo particular, hay que recordar que sólo hay análisis de lo particular.

– Tiene que surgir de  una interrogación o de un impasse.

Se pueden tomar:

-las formaciones del Icc y sus consecuencias en la cura (por ej. Como Dora): un sueño, un lapsus

-el momento de entrada, de interrupción, un impasse, la salida

-mostrar los efectos del acto analítico, la intervención y sus efectos, el corte de la sesión

-la posición del sujeto en la transferencia

-la lógica de la dirección de la cura

-elaboración sobre el diagnóstico

-puede interrogar la teoría

-ilustrar la teoría

-no ilustrar la teoría sino presentar un punto ciego

 

De esta manera el caso se presenta como una ocasión para pensar acerca de lo real en la experiencia: un suceso, una coyuntura, interrogan al practicante acerca de la relación con aquello que determina su posición y también con lo más singular de la estructura que encarna el analizante. Recordemos que lo que responde a la misma estructura no tiene forzosamente el mismo sentido y que los sujetos de un tipo no tienen utilidad para otro del mismo tipo.

Notas:  [8] Lacan, Seminario IV, pg 404

http://nel-medellin.org/blog/el-caso-noches-clinicas-de-la-eol-2/

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