Ficciones Clínicas

Conversación Clínica. Instituto del Campo Freudiano 2009. Casos que enseñan. Parte I

Publicado en Lectura Lacaniana: 22 abril, 2016

Tres preguntas a Guy Briole

Briole, en relación al abordaje de la psicosis,  nos dice que el caso no verifica la teoría sino que le enseña, se aprende del caso. Se aprende de la construcción del caso en el sentido que se rinde cuentas de una clínica bajo transferencia que es la única que puede llevar la marca del acto del analista. Es el caso que descompleta los saberes, posibilitando un lugar para lo nuevo, para la singularidad del caso.

Dice que  a la hora de presentar un caso, elige un caso donde está como analista, donde algo de la práctica se da ver, a través de lo que ese analizante le ha enseñado, y por lo tanto puede transmitir de él.

Angela Vitale

 

Tres preguntas a Guy Briole

1.  ¿Cómo  entiendes  este  término  de  "conversación  con  el  psicótico"?

¿Podrías señalarnos alguna diferencia clínica entre esta "conversación" y un abordaje más tradicional, por así decir, de la psicosis?

Desde  mi  punto  de  vista,  el  caso  no  verifica  la  teoría  sino  que,  por  el contrario, nos la enseña. Es en este sentido que estamos en posición de aprender del caso. No se aprende de la redacción de la sucesión de acontecimientos o de sesiones sean cuales sean los efectos de estilo o la referencia a saberes establecidos. Aprendemos de la construcción del caso en el sentido que se rinde cuentas de una clínica bajo transferencia que es la única que puede llevar la marca del acto del analista. Así, el caso que enseña es el que descompleta los saberes posibilitando un lugar para lo nuevo, para la singularidad del caso.

 

2) La etimología de "caso", Lacan lo recuerda, nos conduce al "casus" latino, a la contingencia de "lo que cae", y tiene un parentesco con la "causa". ¿Cómo escoges un caso a la hora de realizar una exposición clínica?

Para  presentar  un  caso de  mi  práctica, no elegiría aquel en el que las contingencias de la vida hacen que esté marcado por lo sensacional, por la dramatización; es decir, ese que atrae la atención por la dimensión de excepción y que, por ese mismo hecho, hace que perdamos el punto vivo del caso. Elegiría un caso en el que estoy como analista, donde algo de la práctica se da a ver a través de lo que ese analizante me ha enseñado a mí mismo –en un sentido u otro- y por lo tanto, de lo que puedo transmitir de él.

 

3) Estamos asistiendo a un productivo debate sobre el psicoanálisis llamado "aplicado" y el psicoanálisis llamado "puro". Nuestra obligada referencia a la clínica del "caso por caso" tiene en esta articulación una función eminente. ¿Podrías hablarnos un poco de ella?

En la práctica psicoanalítica, la referencia al caso por caso se deduce de la indicación de Freud según la cual habría que reinventar la teoría con cada analizante. ¿El psicoanálisis aplicado? Lacan introduce este término en su Acto de fundación. Este sintagma puede ser mal interpretado y abrir una brecha por la que se precipite el furor sanandi en el que los efectos terapéuticos  devienen  el  objeto  de  fascinación  del  psicoanalista  que  se piensa así competitivo también en el plano socioeconómico: ¡siempre más rápido y más barato! Así, lo que debe siempre preguntarse es: ¿por quién será “aplicado”, dónde y a quién? Desde mi punto de vista, en las prácticas institucionales  la  cuestión  no  es  aplicar  el  psicoanálisis  al  caso  sino orientarse con los pacientes a partir de lo que se aprende del psicoanálisis. Una de las consecuencias es que no prevalece el “todos igual” sino la particularidad de cada caso.

 

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