Seminarios Martes EOL

Clase I .Seminario Carlos Dante García. EOL

Publicado en Lectura Lacaniana: 4 noviembre, 2012

Martes 3 de Abril 2012

Vamos a comenzar un nuevo ciclo de Seminario. Creo que éste es el número catorce o quince años que doy seguido el seminario. Y éste es el primer año que este Seminario va a tener algunas características muy particulares, tanto por lo que yo voy a proponer como trabajo del Seminario como lo que voy a proponer como actividades para algunas personas que participen del Seminario, como también lo que se va a producir en la sala, dado que a Ricardo Vila se le ocurrió filmar la actividad del Seminario, que tampoco sabemos como va a salir, espero que no esté todo el tiempo la cámara sobre mí sino que también participe la gente del Seminario al respecto. Pero es una condición distinta porque todos los años se grababan las clases y este año se comienza a desplazar hacia otro ámbito.

Les decía que va a tener este año características distintas. ¿Por qué características distintas? Porque voy a comenzar a desarrollar un planteo que se ha desarrollado en el psicoanálisis pero que todavía no se han extraído las consecuencias del planteo que se ha hecho en el psicoanálisis sobre la problemática de la lectura. Digo sobre la problemática porque la problemática o la cuestión de la lectura es por demás compleja. Para comenzar a introducir el tema hoy les digo que Lacan no considera que la práctica del psicoanálisis sea una práctica del escuchar solamente.  Lacan plantea que la práctica del psicoanálisis del lado del analista, su función, es escuchar en la primera época de su enseñanza, de hecho él tiraba y revoleaba en su Seminario algunas orejas de elefante como llaveros, y decía para hacerles abrir supuestamente y provocar las orejas de los analistas.
Generalmente uno interpreta que la práctica del psicoanálisis en la función del analista es escuchar y que eso es interpretar. Lacan poco a poco en su enseñanza va desplazando el acento del escuchar al leer, es decir, Lacan va a considerar que la función del analista va a ser el leer. De hecho, una de las definiciones que va a dar de la interpretación es que el analista lee de una manera diferente a como lee el paciente. Ya vamos a volver a esta referencia.
Y la lectura va cada vez más a cobrar peso en textos por demás complejos, en Lacan como “Lituraterre”, “El Atolondradicho”, o cuando comienza a abrir la perspectiva del sinthome.
Digo que a esta perspectiva del psicoanálisis no se le ha prestado atención, sí se le ha mencionado. De hecho voy a darles como primer referencia del trabajo del Seminario un capítulo que estamos trabajando con un grupo de gente hace ya un tiempo, un capítulo del Seminario “Donc, o la lógica de la cura” de Miller, Capítulo XV que tiene por título “Cómo se inician los análisis”, y un apartado de ese capítulo tiene por subtítulo “Leer el inconsciente”, y la lectura del inconsciente tiene como requisito varios aspectos respecto de lo que pueda aportar el paciente para leer el inconsciente. Uno de esos aspectos –lo enuncio- es el requisito de que el paciente aporte un texto a leer que va a ser el texto del síntoma, sin el requisito del texto del síntoma no hay posibilidad de análisis, hay posibilidad de encuentro con el analista, de entrevistas con el analista pero no del desarrollo de un análisis, porque si no hay texto a leer del síntoma no hay síntoma analítico o analizable. Pero no solo este es el requisito, dije que es un primer requisito.
El segundo requisito y lo pongo así como requisito porque Miller lo enuncia bajo la forma de que el paciente debe ser capaz de, capaz de aportar un texto del síntoma, alguien por ejemplo –para captar la dimensión del capaz- se puede quejar, quejar de su pareja, quejar de su trabajo, quejar de que no puede salir a la calle, quejarse de que está angustiado, pero en ningún caso en eso aportaría un texto del síntoma para leer. Y el quejarse de no poder salir a la calle, no poder hacer tal cosa, sabemos que Freud lo ubicaba del lado de la inhibición, del lado del no poder, no del síntoma. Freud, como Lacan requería el texto del síntoma para la posibilidad de que se inicie un análisis. Entonces el aporte del texto del síntoma, ¿es fundamental para qué? Para que se pueda leer, para que el paciente pueda leer, otro de los requisitos es que el paciente lea de diversas maneras. Cuando un paciente lee de una sola manera la mayoría de la gente dice que es un obsesionado, no puede pensar en otra cosa, no puede hablar de otra cosa. Entonces cuando no hay variación de lectura de aquello de lo cual se queja tampoco puede haber análisis, no sólo del lado del analista sino también del lado del paciente. Esto ya lo vamos a trabajar en detalle, pero voy introduciendo la problemática del leer.
Yo venía trabajando esta cuestión del leer cuando me encontré con una conferencia de Miller que se llama “Leer un síntoma”. En ese texto, yo creí que leer un síntoma tenía que ver con estas cosas que ya venía considerando, resulta que no, que “Leer un síntoma” era una conferencia dada por Miller para promover y dar el marco de elaboración para unas jornadas en Israel sobre la problemática del síntoma. ¿En qué consistía leer un síntoma según lo que proponía en ese texto? ¿Llegar a qué? A lo ilegible, a lo que no se puede leer.
Primero un análisis comenzaría con aportar un texto para leer.
Segundo se lee lo que no se sabe qué significa del síntoma, se lee de diversas maneras, se agota la lectura, un análisis es también un agotamiento, una exhaustación de la lectura hasta llegar a lo ilegible, a lo que no se puede leer.
¿Eso que no se puede leer que nombre tiene? Tiene el nombre en Lacan de lo que poco a poco va a construir con el concepto de letra y de sinthome. Entonces leer un síntoma, fíjense el título de Miller, y el título que propuse para el Seminario, leer un síntoma quiere decir que no se leen todos los síntomas de la misma manera, es leer un síntoma y leer un síntoma hace a la particularidad de cómo se lee en un análisis un síntoma, no hay lecturas de los síntomas. Eso es lo que querría –es una de las cosas que propongo trabajar- por ejemplo la psiquiatría, algunas elaboraciones del psicoanálisis, y también a veces la medicina, que los síntomas se puedan leer todos de la misma manera. Leer un síntoma es llegar a lo singular de ese síntoma, y llegar a lo singular de ese síntoma es llegar a lo ilegible de ese síntoma. Ilegible quiere decir que ya no se lo puede mover, que ya no se lo puede interpretar, ya no se lo puede significar de ninguna manera, se ha agotado esa posibilidad.
Bien, para poder interrogar este panorama que les voy proponiendo yo ya venía trabajando antes de leer esta conferencia de Miller, ya venía trabajando sobre la problemática de la lectura, ¿por qué? Porque considero que un analizante –no un paciente- es alguien que comienza a leer su inconsciente. No es solo alguien que asocia libremente sino alguien que lee su inconsciente.
Leer su inconsciente ¿qué significa? Significa que se interesa por sus producciones, por sus formaciones del inconsciente, que las lee de diversas formas, que saca consecuencias de esas lecturas, es decir no es alguien que solo se presta a que otro haga la lectura por él sino que también participa activamente. Analizante no es solo aquel que tiene un modo particular de decir que es el de la asociación libre sino también del que lee, esto vamos a trabajar las referencias en Lacan que están explícitamente dichas porque el lector es nada más ni nada menos que lo que reconocemos como sujeto supuesto saber, en verdad un sujeto supuesto saber es un sujeto supuesto lector; y un paciente que va a ver a un analista supone que el analista sabe leer mejor que él, y el analista no va a ser nada más ni nada menos que un compañero de ruta de la lectura, compañero de ruta de la lectura exhaustiva.–ahora vamos a otra de las metáforas que han encontrado en la propuesta del Seminario- un compañero de lectura del único texto virtual, así lo llama Miller en una metáfora maravillosa, el único texto virtual que existe verdaderamente es el inconsciente de cada uno, que está listo en espera para ser leído.
Aprender a leer también es hacer un nudo, es anudar. Piensen un poco, la más minima experiencia de anudar es el nudo que se hace entre un significante y un significado. Después podemos tomar ejemplos con el otro registro que es lo real, pero la más mínima experiencia es anudar significante y significado.
Hoy una paciente me relata su experiencia –se analiza hace algunos años- de los primeros tiempos de la problemática de su maternidad. Es una paciente que viene de una provincia, por ahí tiene en cuatro o cinco días varias sesiones, dos o tres sesiones en un mismo día. Entonces viene a una sesión y termina la sesión con una formulación de ella “estoy siempre parada en la duda” respecto por ejemplo de qué hacer con su beba. Por supuesto cuando vuelve a la sesión siguiente dice me quedé pensando porque me resonó eso que en verdad no es la duda, es en el no saber. En el no saber para qué me llama, en el no saber para qué quiere que le alcance un juego de encastre, para qué quiere que esté ahí y me quede con ella. Esta madre analizante capta que su hija le manifiesta significantes, que es el llamado, y entonces la empuja a ella, la conmina a ella a leer qué significa ese llamado.
Aquellos que han pasado por la experiencia de la maternidad habrán atravesado el temor, a veces el horror y la angustia de no saber como leer lo que un bebé o un niño dice con su llamado.
Entonces primer experiencia de lo que sería leer es anudar significante y significado. ¿Esto es lo que hace también quién? Lo que hace un niño cuando va haciendo la experiencia de qué ocurre con los padres, anuda. La metáfora paterna es la lectura de un anudamiento, porque el significante del Nombre del Padre significa qué quiere decir el deseo de la madre. Y eso es una experiencia de lectura, si no está la comida mi papá se enoja, ¿qué significa eso?, “que una mujer para ser mujer tiene que tener lista la comida”, lectura que hace el niño de los efectos que va viendo en lo que ocurre con los padres. Anudar es anudar los signos de amor, de deseo y de goce, y eso se hace a través de lo que se lee. ¿De lo que se lee en lo que se dice? No. La lectura se basa básicamente en lo que no se dice, en lo que no está dicho.
Freud pudo afirmar que el inconsciente –digo en la propuesta del Seminario- es un texto a leer, lo dijo muchísimas veces Freud esto. Lacan dice que el inconsciente es lo que se lee ¿por qué? Presten atención a la diferencia, porque en un caso Freud tenía el supuesto de que hay inconsciente, que el inconsciente está previamente escrito. En cambio Lacan considera que el inconsciente es lo que se lee porque el inconsciente se constituye en el momento en que se lee, no es porque algo ya existe desde antes.
Y Miller precisa que el inconsciente es el libro de un solo ejemplar, o sea que no hay inconsciente colectivo, no hay inconsciente común, no hay libro común, como cuando alguien dice leí tal libro, y ¿qué te pareció?, y cada uno va a leerlo de manera diferente, se van a compartir cosas pero van a aparecer lecturas diferentes. El inconsciente es un ejemplar y un libro a leer, no es un libro común. ¿Cuál es la razón de esto? Porque el inconsciente está constituido por un conjunto de significantes que son particulares y un conjunto de letras que son singulares, el inconsciente de cada uno, entonces no puede haber inconsciente común.
El síntoma. ¿Cómo –es lo que pretendo desarrollar en algunas reuniones- aprendemos los psicoanalistas a leer un síntoma?,¿ como reconocemos que es un síntoma?,¿cómo sabemos que lo que nos dice alguien, un paciente que nos viene a ver, nos dice de un síntoma? ¿Cómo captamos que se ha producido una modificación del síntoma?Todas estas preguntas que parecen ser muy distintas tienen que ver con la lectura, están todas relacionadas con la lectura. ¿Por qué con la lectura? Cuando Freud nos dice que un síntoma es un acto realizado contra toda la voluntad del sujeto, quiere decir que un síntoma no es algo que alguien haga voluntariamente sino que es algo que tiene un rasgo de imposición, y de que se impone a la voluntad. Entonces toda intervención del analista en las entrevistas es válida cuando pretende despejar la diferencia que hay entre algo que es voluntario y algo que no es voluntario, algo que se hace en contra de la voluntad de uno y que uno no lo quiere hacer. Fíjense si alguien hace algo en contra de la voluntad de uno y uno no lo quiere hacer ¿dónde nos estamos acercando?, nos estamos acercando a la dimensión de la repetición. Entonces por lo tanto leemos un síntoma en el más mínimo esbozo de un acto involuntario. Leemos,digo, un síntoma en el más mínimo esbozo de un acto involuntario, y tenemos que agregar entonces que se repite. Porque es un acto involuntario de solo una vez,¿ cuál es el estatuto del acto involuntario que leemos de una sola vez?, una formación del inconsciente. Es un acto involuntario que se realiza una sola vez. Si yo realizo un acto involuntario dos veces ya comienzo a tener el esbozo de un síntoma, porque algo comienza a repetirse, basta que ocurra dos veces para que diga acá está la posibilidad de que se constituya un síntoma.
Cuando pregunto cómo leemos un síntoma los psicoanalistas, es cuando comenzamos a distinguir un acto involuntario en el sujeto, y cuando él nos habla de un acto involuntario. Si es alguien que dice, por ejemplo puede decir no puedo salir a la calle, me encierro todo el fin de semana, entonces uno diría tiene un síntoma, pero resulta que si uno comienza a interrogar a ese que habla de esa forma está contentísimo estando el fin de semana encerrado en la casa, y ese no poder salir resulta que no consiste en algo que hace en contra de su voluntad, porque no es que llama gente para salir, intenta salir y no puede hacerlo. Entonces tiene que estar como rasgo la condición de que sea un acto involuntario, contra la voluntad, sino no es síntoma. Puede ser cualquier otra cosa pero no es síntoma, no es síntoma del lado del síntoma freudiano aclaremos. Puede ser perfectamente un sinthome porque un sinthome se va a caracterizar por la concordancia entre la voluntad y el síntoma, es ahí donde justamente tenemos que decir como leemos un sinthome y como leemos también un síntoma.
Les decía además de la pregunta de cómo leemos los psicoanalistas un síntoma. Leemos un síntoma no solo a partir de la relación de lo que le ocurre a alguien con la voluntad sino que leemos el síntoma en función de lo que el sujeto hace cuando le ocurre eso, cuando le ocurre el síntoma. Freud caracterizaba al síntoma con una condición, tenía que haber una lucha, si no hay lucha de parte del paciente no hay síntoma, cosa muy importante porque nos lleva a la lectura de otro síntoma que es el síntoma en la psicosis. El síntoma en la psicosis no incluye una dimensión de lucha.
Tercer rasgo de cómo leemos un síntoma, un síntoma también lo leemos cuando lo ubicamos perteneciente al sujeto o fuera del sujeto. Si yo voy y me quiero analizar porque me llevo mal con mi pareja dado que mi pareja no respeta por ejemplo, como me lo decía hoy un paciente, ocurrió una breve escena que él trae como prueba, la breve escena es que están desayunando con un bebé que ellos tienen, la mujer y él. Entonces él le dice corré la taza de leche que el nene la va a tirar, y ella la corre un poquito. Fíjense como el inconsciente de alguien lee, entonces él le dice te dije que corrieras la taza más lejos porque el nene la va a tirar, entonces ella la corre un poquito más pero no tan lejos donde la había corrido. Entonces él dice que la mira muy mal y dice mi palabra no tiene lugar y no tiene valor para ella porque ella no hizo lo que él le dijo que hiciera, que era correr la taza. Ahí tenemos una lectura que alguien hace respecto de cómo se lleva con la mujer. Pero, ¿esto significa que él reconoce ahí que hay un síntoma en él? ¿O en verdad se lleva mal con la mujer porque la palabra de él no tiene lugar ni peso en la mujer misma? Entonces alguien puede ir a analizarse sin que tenga ningún síntoma, es decir sin que haya nada del lado de él, entonces uno le puede preguntar ¿dónde está el síntoma del lado de él?
Requisito para comenzar el análisis porque en ese caso lo que estaría puesto en juego es una queja constante del poco lugar de su palabra y de valor de su palabra del lado de la mujer.
Entonces en ese sentido para leer un síntoma el otro requisito es que haya algo en el sujeto, del lado del sujeto, no del lado del otro, que se imponga, no es lo mismo que este sujeto diga ya tuve cinco esposas y en ninguna mi palabra tuvo peso y autoridad, entonces me pasa algo, se repitió con las cinco entonces algo me está pasando porque algo pasa con mi palabra, no que no tiene lugar mi palabra. Ese matiz de evaluación es fundamental de cómo alguien lee lo que le pasa, la autoevaluación de un paciente es simplemente una cuestión de como lee, como lee lo que le ocurre.
Y en la psicosis también ocurre lo mismo. La psicosis es un fenómeno de lectura del mundo, si un paranoico dice hay autos colorados que están coincidiendo y me están persiguiendo es porque lee signos de determinada manera. Ustedes van a encontrar que la lectura es la función que está permanentemente puesta en juego en todo el lazo de palabra. Digo esto aún el lazo de palabra del médico en relación al paciente, porque el médico también es alguien que lee signos a partir de lo que el paciente le va diciendo y a partir de los signos que puedan aparecer en el cuerpo, y es una cuestión de lectura. Esto es para ir introduciendo el tema que la lectura está presente.
El acto de leer no es una simple cuestión epistémica. El acto de leer es una dimensión libidinal, es un acto libidinal. ¿Qué acto libidinal está puesto en juego en este paciente que hablaba de la mujer con la taza de leche que le decía que la corriera? ¿Qué acto libidinal? El acto libidinal que está puesto en juego ahí es el de una crítica. Él no lo dice explícitamente pero está criticando que ella no está cuidando bien a su bebé dado que no está prestando atención lo que el bebé está haciendo y puede llegar a tirar la taza. No sé si captan adonde voy con este pequeño matiz que quizás no sea suficientemente demostrativo, pero fíjense que ese pequeño matiz nos lleva a nosotros a considerar, este sujeto que tanto reclama el valor y el peso que pueda tener su palabra en la mujer, este sujeto ¿le da peso y valor a la palabra de la mujer? o ¿él mismo está en la posición que atraviesa toda su posición?, no la posición de esa pequeña anécdota, toda su posición que atraviesa la posición ¿de qué?, de posición crítica y de reproche hacia la mujer en el terreno que fuere. ¿Es una cuestión anecdótica o es una posición crítica? ¿Su palabra funciona críticamente respecto de la mujer? Es casual que haya sido solo esa anécdota o es algo que se repite en su posición? Lo que estoy diciendo es ¿lo que el sujeto lee en determinado momento es una cuestión de lectura de la posición que tiene el sujeto en el inconsciente? o ¿es una cuestión casual?  Lo que estoy agregando es, lectura como acto libidinal es la posición del sujeto en el inconsciente. Y me interesará cuando trabajemos casos clínicos llegar exactamente a ese punto, que cuando uno dice leemos esto de determinada manera es porque llegamos a la posición del sujeto en el inconsciente y no solo en una cuestión anecdótica de ese momento.
El acto de leer es una experiencia divina, es un acto libidinal y para mostrarles la importancia que tiene la dimensión del leer, que coincidentemente podríamos decir siempre hubo sueños pero ¿por qué los sueños antes se interpretaban y eran leídos por los adivinadores de sueños, por los onirocríticos y no por los psicoanalistas?, por qué un sueño por ejemplo, para que entiendan la dimensión del leer, puede ser una interpretación que se le hace a Alejandro para que conquiste Roma, que un sueño pueda ser leído para que se descubra el misterio de la interpretación de los sueños como el sueño de la inyección de Irma, como puede ser que un sueño como el de la tabla periódica de los elementos de Mendelejev que fue a través de un sueño que él hizo y descubrió la tabla periódica de elementos, dio lugar a la invención de lo que sería la química moderna.
Quiere esto decir que los sueños pueden ser leídos de diferente manera, los sueños pueden leer la posición subjetiva de un sujeto pero también pueden ser leídos para transformar la realidad, no sólo para la posición subjetiva del paciente. Hago un pequeño abanico para ser breve, los ejemplos que estoy mencionando son ejemplos paradigmáticos de lo que ocurre en verdad con la lectura respecto de las formaciones del inconsciente. La lectura respecto de las formaciones del inconsciente no son solo para interpretar un deseo, es también para ver qué se va a realizar modificando la realidad.
Les decía que les voy a proponer como texto de lectura “Una historia de la lectura” de Alberto Manguel, fíjense que tiene la modestia, si uno compara con otro título que es la otra referencia bibliográfica respecto de la problemática de la lectura de Guglielmo Cavallo y Roger Chartier “Historia de la lectura en el mundo occidental”, si uno lee los dos títulos uno dice historia de la lectura, acá está la historia, si uno lee el otro título dice una historia, es la de él, la que hizo Manguel, y esa lectura que hizo Manguel “Historia de la lectura” muestra que la lectura nunca fue igual a lo largo de la historia. ¿Qué quiere decir que la lectura nunca fue igual a lo largo de la historia? Que tiene que haber determinadas transformaciones en la subjetividad y en la lectura para que podamos leer el inconsciente, y para que podamos leer como leemos en la actualidad. No sé si ustedes saben que antes no existía la lectura bajo la forma hablada, existía la lectura bajo la forma silenciosa que se incorporó en determinado momento. Y antes no había libros para leer, y que solo la lectura comenzó progresivamente a constituirse como lectura, como acto de leer en la misma medida en que se empezaron a fabricar libros. Que la lectura comenzó con aquellos que ejercían el poder, ¿por qué?, porque ellos eran los que podían interpretar el destino de lo que iba a pasar, o sea la lectura estaba directamente ligada al poder. Menciono alguna de las características para que se interesen en la dimensión de la lectura. La dimensión de la lectura en su historia, está acompañada la transformación de la lectura con los cambios subjetivos a lo largo de la historia de la humanidad. Esos cambios subjetivos presentan ciertas coincidencias que son llamativas, esto es que no hubiese sido posible la aparición del psicoanálisis si no hubiese la posibilidad que se pudiera leer de diferente manera un mismo texto. ¿Estoy mencionando a la reforma que se produjo con quién? La reforma de la Biblia ,Lutero, mediante lo cual solo se podían leer de una sola forma los textos, y no era una cuestión de que se podían leer de diversas formas por capricho, el que lo leía de otra forma iba a la hoguera. Siempre la lectura estuvo caracterizada por ser una amenaza para la relación entre los seres humanos. Entonces el cambio de la dimensión del poder de la lectura ha sufrido progresivamente una transformación.
El primer texto que nosotros vamos a acercarnos para poder leer esos cambios lo voy a ir introduciendo de a poco, a medida que van pasando las reuniones es “Una historia de la lectura”, que tiene la particularidad de ser una historia de la lectura,y que tiene la particularidad también de incluir transformaciones a lo largo de períodos históricos, no de describir como el otro texto “Historia de la lectura” de describir las cuestiones como si fuesen una cuestión académica nada más, sino Manguel describe incluye la dimensión subjetiva, qué ocurría en la subjetividad, cuando las mujeres comienzan a leer, porque las mujeres no leían, no tenían esa posibilidad de leer, eran los hombres en determinadas posiciones que leían. Ese es otro aspecto que quiero introducir para decirles también como lee un niño, nos interesa como lee un niño. ¿Por qué? El niño ya lee para aprender a leer, vamos a dedicar algunas reuniones para mostrar como un niño lee para aprender a leer en la escuela. Si el niño no lee para aprender a leer en la escuela no puede leer en la escuela, es al revés, es decir el niño ha leído ya antes, ya lee antes, mucho antes de que vaya a la escuela, lo que ocurre es que en la escuela le van a enseñar a leer códigos compartidos en signos fijos, pero el niño ya aprendió a leer muchísimo tiempo antes, de hecho toda la experiencia en la vida de un hogar es aprender a leer, a leer qué significan las cosas, a leer metafóricamente las cosas, a leer qué implica algo que pueda tener una dimensión peligrosa, qué es una dimensión amorosa o de rechazo, todos esos signos el niño los aprendió antes de poder leer.
¿Qué significa leer en un análisis? Leer en un análisis es leer vaciando a algo –un significante- de un significado; o sea que la lectura, Capítulo XIX del Seminario “Los Cuatro Conceptos del Psicoanálisis” de “La interpretación a la transferencia”, donde Lacan destaca que interpretar es aislar un significante non sensical, sin sentido, sin significado. Esa definición de Lacan implica que Lacan tiene una idea al respecto, la idea que aislar un significante es lo mismo que decir hacerle ver al paciente a qué significante como tal está sujetado, sin ningún significado. ¿Qué diferencia hay entre esta manera de leer el análisis a cómo lee la neurosis? Vamos a trabajar las diferentes formas de leer, nos vamos a divertir un rato porque cada vez que uno habla de este tipo de cosas es una especie de efecto de comedia y de parodia de cómo leen las neurosis. Las neurosis leen a partir de la significación, el neurótico lee a partir de la significación.
Hoy una pareja, yo atiendo a los dos por separado pero también a veces tienen alguna entrevista de pareja, me traen un tema, ella estudia una carrera universitaria y ya le había dicho que ella se iba a anotar en determinada cantidad de materias si él tenía en cuenta de no viajar a Europa en tal fecha, y entonces él le dijo que sí, que no hay ningún problema, y ahora se está aproximando el momento que puede haber parciales, él le dice que va a viajar, y sino que viaja solo, aunque solo cinco días le dice, entonces la discusión pero vos me dijiste tal cosa, entonces le pregunto a ella -¿cual es el problema de que él viaje?-, me dice:- si él viaja yo me angustio, si yo me quedo sola yo me angustio-, o sea la manera en que ella lee el viaje de él es angustia. Pero fíjense que no está dicho cual es la lectura que ella hace, ella describe lo que le pasa, viaja él, se queda sola, se angustia. Cuando se desarrolla la entrevista ella llega a decir qué significa para ella que él viaje, qué significa, presten atención que es una cuestión de lectura, es decir viaje de él significa tal cosa para mí; ¿que significa para ella que él viaje?, que ella no es prioridad; ¿qué es que ella no sea prioridad?, lo que ya Freud había descubierto, no me ama lo suficiente, no es capaz de no viajar y no ir a ver a su hija y a su nieto y quedarse conmigo, yo no soy prioridad, o sea ¿cómo lee en este caso una paciente mujer el intento de viajar de él?, lee bajo la forma de no soy prioridad, el significado es que si él viaja se angustia, y ¿esto abre la posibilidad de qué?, de pérdida del amor, está amenazada por la pérdida del amor. Él por supuesto le hace todo tipo de demostraciones que van en sentido contrario, pero para ella es pérdida de amor.
Entonces, ¿cómo lee la neurosis? La neurosis solo puede leer automáticamente por el síntoma, por los fantasmas, por la significación, y un dato que vamos a incluir que no está en el programa, que es lee a través de los ideales, del Yo Ideal y del Ideal del Yo, la neurosis solo lee de esa forma, no lee a partir de la relación del sujeto con el inconsciente. Lee a partir de su síntoma, lee a partir de su fantasma, lee a partir del ideal. ¿Cómo por ejemplo se reconoce un neurótico que lee a partir del ideal? Por ejemplo las escenas tan conocidas cuando ella le dice a él vos no sos padre, al no estar todos los días con tu hijo vos no sos padre, ahí hay una idea de padre de ella que es que el padre es aquel que está todos los días con el hijo,¿esto qué significa?, que la sujeto ahí está siendo sostenida todo lo que dice, a partir de la idea que ella tiene de padre, esa idea de padre es un ideal que ella tiene, que es totalmente legítimo, pero que ejerce presión sobre el otro descalificándolo como padre.
En este panorama que les voy presentando no solo vamos a aislar cómo lee la neurosis, sino también la problemática de la lectura de la angustia. ¿Dónde está esto, la lectura de la angustia? Está desarrollado a pleno en el texto de Freud de “Lo Siniestro” y en el Seminario de “La Angustia”, Lacan dice en forma muy clara, para poder reducir la angustia es necesario leer un punto de angustia, aislar un punto de angustia, para reducir. O sea que hay dos maneras de leer la angustia, una lectura de la angustia que está basada en el fantasma y una lectura de la angustia que está basada en un punto, así lo denomina, un punto, poner un punto en la angustia. Ya veremos de qué se trata.
Les voy a anunciar que vamos a trabajar la vez que viene, vamos a trabajar tres textos. Extraer del texto de Freud “El sentido de los síntomas” y “Camino de formación de síntomas” qué propone Freud como síntoma, cuál es la elaboración de Freud sobre el síntoma, cosa que vamos a ver que va a dividir en síntoma obsesivo, histérico y fóbico.
Segunda referencia de lectura el Capítulo XV “Cómo se inician los análisis” del Seminario “Donc, o la lógica de la cura”.
Tercer referencia de lectura “La novela familiar del neurótico”, ahí vamos a encontrar como lee el neurótico, como lee a la madre, como lee al padre, como es su modo de leer tan particular que vamos a ver que va a corresponder a la significación. Esto para comenzar.
Finalmente les quiero anunciar lo siguiente. La transformación de la lectura a lo largo de un análisis sigue un camino que es estar fijado por una lectura determinada a la libertad de leer, a la posibilidad de diversidad de lecturas, después vamos a ver de qué se trata esto.
Nosotros vamos a proponer en el Seminario, hay un grupo de personas que está comenzando a trabajar, van a participar en el armado de una página en Internet, y la inclusión de diversos trabajos. Todos aquellos que participen en el Seminario están invitados si les interesa a participar. La participación va a tener tres características, la primera participar de un caso clínico, como hemos hecho en otros años, todo aquel que quiere presentar un caso clínico se acerca a mí y vamos a ubicar el espacio. Ya tengo pensado algunas personas invitadas para esa actividad. Segundo, un espacio donde alguien quiera presentar un breve comentario sobre alguno de los conceptos que vamos a trabajar, por ejemplo para la vez que viene yo propuse “La novela familiar del neurótico”, cómo reconocemos en un análisis la novela familiar del neurótico, alguien dice me interesa ese tema o lo he trabajado o me parece sencillo y quiero hacer un comentario al respecto. Recuerden que el eje para poder leer el texto “La novela familiar del neurótico” es como dividimos lo que es la proliferación de significaciones de lo que es el aislamiento de un significante, la propuesta de la lectura de ese texto es proliferación de significaciones, aislamiento de un significante, es decir justamente para aprender a leer ¿por que?, porque si leemos desde la neurosis vamos hacia la proliferación de significaciones, si leemos en relación al inconsciente tendríamos que aislar un significante. Esa es la propuesta, utilizarlo como texto de ejercicio para ver como uno va hacia un lado o va hacia el otro, o lee desde el lado de la neurosis o lee analíticamente. En ese sentido uno puede decir me interesa hacer un comentario de ese texto, se pueden acercar a participar para hacer un comentario de ese texto, acá tienen espacio para hacerlo.
Y la última alternativa es que hay un grupo de gente que está comenzando a trabajar en el armado de la página que va a tener un blog y que va a subir información de actividades y también de textos y de colaboraciones. Nosotros vamos a tener invitados también a lo largo del año, que no son solo invitados que van a presentar un caso clínico sino que por ejemplo pueden hacer un aporte respecto de qué es leer, o ¿qué significa leer’, o comentar sobre alguna particularidad de lo que es una novela ¿por qué nos interesa eso? Porque el efecto del recorrido de un análisis de la lectura va desde la amplificación a la simplificación, y en ese recorrido para poder simplificar es necesario aislar significantes. Como ya me han escuchado en otras oportunidades el movimiento es desde la novela al cuento breve, desde lo voluminoso a una frase que pueda sintetizar que es lo que ocurre en un pase, una frase que sintetice una vida, o el recorrido de un análisis. No es sencillo hacerlo pero eso no quiere decir que no intentemos ver cuales son las coordenadas.
Aquellos que no tienen el programa pueden retirarlo acá, hay algunas copias. Bueno, nos vemos el martes que viene. Agradezco la presencia.

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