Salud Mental&Locura

Ciencia y Locura

Por Néstor Yelati
Publicado en Lectura Lacaniana: 2 diciembre, 2012

CIENCIA Y LOCURA

La Ciencia, con mayúscula, tal como prefiere denominarla J.Lacan aparece ligada a la locura, más específicamente a la psicosis, en varios momentos de su enseñanza. El párrafo clásico, pertenece a “Ciencia y Verdad” y dice: ” Es el drama, el drama subjetivo que cuesta cada una de sus crisis. Este drama es el drama del sabio. Tiene sus víctimas, de las que nada indica que su destino se inscriba en el mito de Edipo. Digamos que la cuestión no está muy estudiada J:R Mayer, Cantor, no voy a establecer una lista de honor de esos dramas que llegan a veces hasta la locura donde algunos nombres de vivos aparecerían pronto: donde considero que el drama de lo que sucede en el psicoanálisis es ejemplar. Y establezco que no podría aquí incluirse a sí mismo en el Edipo, so pena de ponerlo en entredicho.”

Lacan aborda aquí la cuestión localizándola en el hombre de ciencia, aunque habría que precisar que se trata del sabio, no el mero investigador que logra su objetivo por la aplicación sistemática de un método sino de aquel que logra conceptualizar su hallazgo bajo la forma de una ” teoría generalizada”. En el caso de Mayer se trata de una ley, la ley de invariancia, que establecida en 1843 es causa de querellas con Joule acerca de su paternidad. En el caso de Cantor la resolución de paradojas ligadas al infinito, el problema del continuo y la construcción de números reales a partir de los enteros.

El “drama del sabio”, es decir, el desencadenamiento psicótico, ya que de eso se trata, aparece ligado a la ciencia pero en sus crisis, los momentos de ruptura epistemológica ó de transformación de paradigma. La respuesta sencilla consiste en dar cuenta de esos dramas en términos de estructura psicótica, actuando la crisis misma como “coyuntura dramática” desencadenante,  pudiendo ser sustituída por cualquier otra. Pero si bien es evidente que la mayoría de los sabios en la historia de la ciencia han enfrentado las crisis sin por eso terminar sus días en un asilo, la inclusión de Lacan de estos dramas subjetivos en un  texto dedicado a la ciencia exige una justificación.

Tanto más que es en este mismo texto donde se encarga de distinguir hombre de la ciencia, hombre de ciencia  y sujeto de la ciencia, es decir que desde esta perspectiva, no se trata de la preocupación por tal ó cual sabio, después de todo, los más importantes han permanecido cuerdos, sino de la relación entre el sujeto de la ciencia,  y la ciencia misma.

En efecto, Lacan dice:” No hay ciencia del hombre, porque el hombre de la ciencia no existe, sino únicamente su sujeto”.

Y elige para dar cuenta de esto a dos científicos, pero no ya provenientes de las ciencias duras, de La Ciencia, sino de las mal llamadas ciencias humanas, esas que “no forman una antropología”: Levy-Bruhl y Piaget. “Sus conceptos, mentalidad llamada prlógica, pensamiento ó discurso pretendidamente egocéntrico, no tienen referencia sino a la mentalidad supuesta, al pensamiento presumido, al discurso efectivo del sujeto de la ciencia, no decimos del hombre de la ciencia. De manera que demasiados saben que los límites, mentales ciertamente, la debilidad de pensamiento, presumible, el discurso efectivo, un poco lioso del hombre de ciencia (lo cual sigue siendo diferente) viene a lastrar estas construcciones……..”

Si no se trata del hombre de la ciencia como tampoco del hombre de ciencia ” cuyo discurso efectivo… no interesa a la ciencia,” queda claro en el caso de Levy Bruhl. Al abordar la concepción mítica de la existencia del llamado “primitivo” desde la perspectiva del desarrollo de la mentalidad, llamada en ese caso ” prelógica”, desemboca inevitablemente en la psicologización del sujeto: esto es evidente cuando de la puesta en serie entre infancia, primitivismo y sueño, y hay que reconocer que es Freud quien lo dice, se desprende una teoría evolutiva, o sea, psicológica: Es lo que denuncia Levi-Strauss precisamente cuando define la ilusión arcaica. La atribución  a otra cultura de un pensamiento arcaico que pertenecería a u estadio previo del desarrollo según la cultura a la que pertenece el investigador, constituye un ilusión compartida, ya que el llamado “primitivo” coincide en esa atribución pero inversa.

Otra perspectiva totalmente diferente se abre cuando “se aprovecha el carácter enteramente calculable de un sujeto estrictamente reducido a la fórmula de una matriz de combinaciones significantes”. Es así, y para retomar el ejemplo del mito, como Levy-Strauss no lo considera como el producto de una mentalidad sino de la combinatoria de una serie de unidades discursivas ( mitemas) que constituyen una estructura.

Sujeto calculable entonces, y es evidente que de esto ha dado cuenta la perspectiva estructural, pero también no suturable.  Es sabido que para el establecimiento de esta propiedad Lacan se apoya en el último teorema de Gödel según el cual siempre habrá en matemáticas proposiciones que no puedan ser ni invalidadas ni demostradas y que aún cuando fueran verdaderas sólo podrían ser constatadas: se trata de lo indecidible. Es decir, que para la ciencia, y aunque pretenda no reconocerlo, habrá siempre una brecha entre saber y real, que en tanto estructural es irreductible.

RAZON Y LOCURA

El par ciencia y locura parece ligar dos significantes que corresponden a tiempos históricos diferentes. En efecto, si bien seguimos hablando de locura, en tiempos de la ciencia, el término más preciso es psicosis, mientras que antes del surgimiento de la ciencia moderna, sólo cabía referirse a la razón en oposición a la locura.

La inquietud intelectual al respecto se manifestaba en tiempos precientíficos bajo la oposición razón y locura, y nadie mejor que M:Foucault para dar cuenta de esto.

Es así como, no sólo no aparecen en oposición sino que  ” la locura tiene algo que ver con los extraños caminos del saber”. En Erasmo, por ejemplo, el elogio de la locura hace que le abra un espacio considerable a los hombres del saber: Gramáticos, Poetas, Rectores, Escritores, Jurisconsultos, Filósofos y Teólogos.

Por lo tanto ” La locura se convierte en una forma relativa de la razón, o antes bien locura y razón  entran en una relación perpetuamente reversible que hace que toda locura tenga su razón , la cual la juzga y la domina, y toda razón su locura, en la cual se encuentra su verdad irrisoria”.

Pero si la locura ha liberado su voz durante el Renacimiento, va a ser reducida al silencio por la época clásica.

“En el camino de la duda, Descartes encuentra la locura al lado del sueño y de todas las formas del error”.

Sin embargo, la irrealidad del sueño y lo engañoso de los sentidos no son lo que permiten ubicarlos en relación a la locura. No se trata de que sean falsos como falso es el pensamiento de un loco sino que Descartes en su duda metódica llega al ” yo, que pienso, no puedo estar loco”. O sea que no se trata de la verdad la que asegura al pensamiento contra la locura sino en la imposibilidad de la locura para el sujeto pensante. Por el contrario, la locura es imposibilidad de pensamiento y por lo tanto de existencia. Por paradójico que parezca, la duda cartesiana lleva a concluir que el loco, en tanto no piensa, no existe. ” el peligro de la locura ha desaparecido del ejercicio mismo de la Razón” El que duda no puede desvariar como no puede dejar de ser.

Si la Ciencia moderna nace , siguiendo a Lacan,  del pensamiento cartesiano, al mismo tiempo es para quedar disociado de manera definitiva de la locura, esta queda excluída del pensamiento y por lo tanto de la Ciencia y su desarrollo.

En la primera meditación Descartes caracteriza su empresa como la  de establecer algo firme y constante en las ciencia. El método: ” destruir en general todas mis opiniones antiguas” pero dirigiendo “…. primero mis ataques contra los principios sobre qaue descansaban todas mis opiniones antiguas”.

En primer lugar, si todo lo aprendido fue a través de los sentidos y estos son engañosos, no habiendo que fiarse de “quienes nos han engañado una vez”, que es aquello de lo que no se puede dudar? Ejemplo: ” de que estoy aquí, sentado jounato al fuego, vestido con una bata, teniendo este papel en la manos” ” que estas manos y este cuerpo sean míos, a no ser que me empareje a algunos insensatos………..Mas tales son los locos: y no menos extravagante fuera yo si me rigiera por sus ejemplos.

La  locura parece quedar excluída desde la primera meditación , a través de la perturbación que le supone a los sentidos, sin embargo los sentidos continuan siendo engañosos, y el mejor ejemplo es el sueño, donde una representación determinada puede parece ser real y luego se demuestra falsa, la alteración de los sentidos del loco no basta para diferenciarlo del cuerdo.

Es en relación al Dios engañoso que se plantea la cuestión, ya que engaña al loco.

Respecto de esta última, en otro conocido párrafo del mismo escrito, Lacan hace una nueva relación con la psicosis:”…la fecundidad prodigiosa de nuestra ciencia debe interrogarse en su relación con ese aspecto en el que se sostendría la ciencia: que de la verdad como causa no querría-saber-nada.  Se reconoce aquí la fórmula que doy de la Verwerfung ó forclusión….” Aquí no es el sujeto en su particularidad lo que interesa sino la Ciencia  que  en tanto tal forcluye la verdad como causa y que paradójicamente queda emparentada así a la psicosis y porque no decirlo a su “fecundidad prodigiosa”, que es una manera de referirse al delirio.

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