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Biopolítica y cuerpos violentados. Parte 1

Por Carlos Dante García
Publicado en Lectura Lacaniana: 29 agosto, 2016

Este texto es la primera entrega de una serie de clases dictadas por Carlos Dante García, bajo el título de: “La biopolítica y los cuerpos violentados”, en el Departamento de Estudios Psicoanalíticos sobre la Violencia (VEL).

En esta primera entrega CDG comienza transmitiendo el concepto de biopolítica de los cuerpos violentados,un término usado por Eric Laurent, un significante amo con éxito social, eso implica, que genera síntomas individuales y sociales.

La presentación está armada a partir de preguntas, un recorrido desde la definición de biopolítica, hasta los usos e interpretaciones que se han hecho de ella, y una propuesta de bibliografía en base a textos de Foucault (Conferencia en Río de Janeiro, -la primer clase de un curso dictado en 1977 “Seguridad, territorio y población “,- “El gobierno de los vivos”, – seminario “Los anormales”)y un libro de Leonor Silvestri “Games of Crohn , diario de una internación”.

Si bien el término de biopolítica fue inventado por el filósofo sueco Rudolf Kjellen, es a partir de ser introducido por Foucalt que cobra notoriedad. Biopolítica alude a una relación entre política y vida. Cuestiona la idea del contrato social y de estado, este no nace jurídicamente del contrato social sino que el estado es un conjunto de personas que actúan como un organismo único, algo corpóreo. Plantea que en los siglos XVII y XVIII se ocupaban de la verdad y la vida eran legitimadas por la iglesia y el cristianismo, pero a partir del siglo XIX hay dos formas del ejercicio de poder: la anatomopolítica (disciplina ) y la biopolítica (la regulación de la vida).

La biopolítica es una política de la vida biológica y cultural, y se materializa en la existencia de un estado que nace a partir del intento y del control de la vida de los que lo componen (vida biológica). Ese punto, afirma CDG es muy importante porque el planteo es que el control de la sociedad se realiza no solo a través de la ideología, sino también a través del cuerpo de los individuos. Para la sociedad capitalista actual lo importante es lo biopolítico: lo biológico, lo somático y lo corporal y la medicina forma parte de su estrategia (si lo importante es la producción, importa el control de la salud de las personas que producen, ahí entra en juego la medicina social).

La biopolítica es el conjunto de saberes, técnicas y tecnologías que convierten la capacidad biológica de los seres humanos en el medio por el cual el Estado alcanza sus objetivos. Para Foucault cada ser humano constituye una materia prima como cualquier recurso natural, y los agentes de poder se esfuerzan en potenciar ese recurso. La idea que transmite es que el capitalismo pretende hacer crecer el número de seres vivos y su capacidad de producción. También incluye la cuestión del placer. Todo el discurso del ocio o de los deportes está basado en esta idea.

Foucault calificó la época como la del capitalismo biopolítico, incluye capitalismo, ciencia y la tecnología. Su posición, afirma CDG, es de denunciar y calificar la época. Eric Laurent dice que Foucault denuncia la época al calificarla y partir de una constatación paradójica, el triunfo del capitalismo y su variante neoliberal se acompañan de una gran tolerancia a los modos de goce. Hay cada más vez más clasificaciones (de poblaciones a administrar) creadas por la burocracia y los sistemas de seguridad social basados en la ciencia. Esto tiene como consecuencia el reemplazo de la idea de pueblo, por la idea y la categoría de público. El psicoanálisis se sitúa en el reverso de esos modos de clasificación, recordando la singularidad del síntoma en cada uno.

Esto, dice CDG, es lo que Miller y Laurent en “El Otro que no existe y sus comités de ética” ubican como, el pasaje de la época victoriana a la época del Otro que no existe, donde hay un empuje al goce, con la ampliación de los modos de goce.

Por último lee algunas secuencias del libro Diario de una internación, de Leonor Silvestri, para destacar la posición y el alcance del término de biopolítica usado por los activistas. La posición es de detestar cualquier cosa, o cualquier término que no sea el que ellos quieren escuchar, aceptar o promover. Este texto implica un cuestionamiento a los dispositivos de medicina y al uso que se hace de ellos en occidente. Nos recuerda también, que Lacan dice que el principio de la asociación libre es el telos, el por qué, la búsqueda del por qué (que es una variante de la causa). Es la forma en que el neurótico busca la causa.

Para finalizar la clase propone un texto para la próxima reunión: “Lacan y Foucault”, de Jorge Alemán, con la idea de mostrar cómo Foucault se acercó al psicoanálisis y después, cuando entró en el terreno de la biopolítica, lo rechazó absolutamente. Si bien Foucault habla del sujeto en permanente transformación con autodeterminación, CDG refiere que en Foucault no hay ninguna determinación por el inconsciente, por el significante, ni por nada, por eso hay que seguirlo con mucho cuidado. Este es un terreno donde se juegan todos los feministas y toda la gente que utiliza la biopolítica.

“Foucault empieza por una denuncia al significante amo y se transforma en un significante amo. -¿Se entiende la ironía?” – concluye CDG.

 

Patricia Pena

 

 

Biopolítica y cuerpos violentados

13 de Junio 2016

 

Mi objetivo es transmitirles a ustedes qué entiendo por biopolítica de los cuerpos violentados. Como analista yo entiendo este término sin saber que Éric Laurent lo había comenzado a utilizar e iba a formar parte del título de un libro. Entendía que era un término que tenía éxito a nivel social y con ese término se hacen y se dicen muchas cosas. Es un significante amo y entiendo que con ese término se producen síntomas a nivel individual y social. Es un significante amo con el que se oculta, en parte, la división del sujeto. Al final de todas las charlas que voy a dar, voy a dar mi interpretación sobre esto. Mientras tanto quiero responder algunas preguntas que yo mismo me fui haciendo y les voy a decir cómo están divididas las preguntas y los temas que abordo sobre biopolíticas y cuerpos violentados.

Las preguntas son: ¿Qué es la biopolítica?, ¿cuál ha sido la relación entre Foucault y Lacan?, ¿cuál es la relación de Foucault y Miller?, ¿cuál es la relación entre la biopolítica y los cuerpos en Foucault?, ¿cómo se utiliza la biopolítica en el campo de la filosofía, de la sociología y en el campo de la antropología?, ¿cuál es el uso de sociología, antropología y filosofía?, ¿cuál es el uso de la biopolítica a nivel jurídico?, ¿cuál es el lugar de la biopolítica en los movimientos feministas, queer, y los movimientos sociales?, ¿cómo interpreta Éric Laurent la biopolítica de Foucault?, ¿cómo se interpreta y se usa la biopolítica en el psicoanálisis?, ¿cómo se interpreta y se utiliza la biopolítica en la orientación lacaniana?, ¿cuáles son los usos del cuerpo en los usos particulares de la biopolítica, de los cuerpos en los militantes disidentes y activistas?, y por último, interpretación de la biopolítica como síntoma. Se trata de varias preguntas pero muchas sí las voy a ir contestando.

Antes de empezar con qué es la biopolítica les quiero decir algo de la bibliografía que vamos a utilizar para ubicarse respecto del tema. La referencia más significativa es la conferencia que dio Foucault en Río de Janeiro, por eso Éric Laurent quería presentar el libro de él en Río de Janeiro, es la conferencia que dictó en un curso de medicina social en la Universidad de Río de Janeiro, es en 1974 cuando introduce el término “biopolítica”, aunque él no es el inventor del término. En sus sucesivos cursos Foucault va especificando qué entiende por biopolítica y también por biopoder. Hay dos referencias más, Seguridad, territorio y población, un curso dictado en 1977, la primera clase, sobre todo la del 11 de enero de 1978 es El estudio del biopoder, cinco proposiciones sobre el biopoder, hoy voy a mencionar algunas de esas proposiciones. Eran muy abundantes de bibliografía y de referencias, con esa clase es suficiente de todo ese curso, aunque todo el curso puede servir, por ejemplo, para enterarse de cómo surge la policía en las ciudades, cómo surge la estadística para poder construir una población. La estadística es lo que dio lugar a la demografía, cosa que no existía antes, da como ejemplo ciudades, cómo se empieza a utilizar, cómo se empiezan a hacer calles y construir el territorio y la población. A Foucault se lo conoce más la introducción de métodos disciplinarios, es decir, el concepto de disciplina a partir de sus estudios sobre sexualidad, Estudios sobre sexualidad, el otro concepto novedoso que introduce es el de biopolítica. El otro seminario de Foucault donde pueden trabajar estas cuestiones, Los anormales, tiene una gran consonancia con todo lo que va a ser lo queer, lo raro, lo extraño dentro de la sociedad, él se dedicó a estudiar a los anormales a partir del discurso psiquiátrico, las pericias psiquiátricas que originó el intento de precisión de las pericias psiquiátricas. Es otro seminario para leer, yo lo utilicé mucho para leer todo lo que implica criminología. El otro libro de Foucault es El gobierno de los vivos, cómo se gobierna lo viviente, estas clases llamativamente no están tituladas sino que están numeradas. Uno puede seguir las clases por distintos temas. Uno puede encontrar el recorrido que va haciendo, muy parecido al establecimiento de los seminarios de Lacan hechos por Miller, nada más que son dos o tres párrafos. Acá está desarrollado en detalle cada uno de los términos que va recorriendo, uno puede seguirlos con precisión. La primera cuestión es el estudio exhaustivo que hace sobre el Edipo, cosa que estamos muy alejados de poder tener un desarrollo tan exhaustivo. Los psicoanalistas no estamos acostumbrados a trabajar el Edipo con todas las implicancias que tenía el Edipo en la época en que fue escrito y cómo se relacionaba en el sentido de la infracción a la ley y al castigo. La segunda cuestión es cómo queda ubicada la verdad a partir de que la iglesia y cristianismo dejan de ocuparse de ese tema. Foucault tiene la tesis, al igual que Lacan, que el psicoanálisis fue posible por la aparición del discurso de la ciencia. El sujeto de la ciencia es el sujeto del psicoanálisis –dice Lacan. Foucault tiene la idea, cosa que Miller avala en una de las clases de Sutilezas analíticas, que el psicoanálisis se hizo posible, en parte, porque el cristianismo dejó liberado el campo de la verdad. El psicoanálisis se instaló ahí donde la dimensión de la confesión de la verdad, se comenzó a correr del cristianismo. Tienen un lindo estudio sobre el problema del acto de la verdad y de decir la verdad. Hay otros textos donde Foucault estudia cómo se introduce la dimensión de la falta en la palabra, cosa que no ocurría hasta después del cristianismo. Hay otro texto que vamos a utilizar de Leonor Silvestri, Games of Crohn, Crohn es un diagnóstico inusual en la medicina que designa una enfermedad con la cual se tiene que utilizar de por vida una bolsa para defecar. ¿Por qué elegí esto? Porque es una activista de género anarquista, poeta argentina muy conocida dentro del movimiento feminista, es argentina, ensayista, filósofa, es experta en las letras argentinas, por supuesto la mayoría no sabemos quién es. Se define como una persona biopolíticamente asignada al sexo femenino, como mujer, y es un referente de la teoría queer en la argentina. Cuestiona la noción de amor y tiene muchos libros escritos. Este es el diario de una internación.

Público:Hace un programa que se llama “Foucault para encapuchados”.

Carlos García:Es un referente latinoamericano, a mí me interesó porque al ser una activista se vio forzada a cambiar de dieta por las cosas que le empezaron a hacer en su cuerpo. Vamos a ver cómo subjetivamente ella hace uso de la biopolítica, para dar cuenta del cuestionamiento que hace a todo lo que la medicina le hace al cuerpo en nombre de la vida. Tiene muchísimos textos escritos en casi todos los países de Sudamérica y de Centroamérica, tiene libros escritos en el ámbito de la militancia y también poemas. Tiene un lugar significativo dentro de la literatura. La editorial es Milena Cacerola, no podía ser otro porque todas las cosas son raras en todo lo que uno puede leer de estos libros. Este es un ejemplo de cómo se puede hacer síntoma individual, por eso lo traigo.

¿Qué es la biopolítica? Es un término que alude a una relación entre política y vida. Cobró notoriedad por Michel Foucault, pero no fue el primero que introdujo el término. El que lo inventó, según Roberto Espósito, que es un politólogo y un filósofo italiano, está en la misma línea de Negri y de otros filósofos y sociólogos… según Roberto Espósito lo creo el filósofo sueco Rudolf Kjellen. Este filósofo, que además era geólogo, fue el que creó el término de biopolítica. Fue también politólogo, este filósofo dijo que el estado no es una entidad jurídica nacida del contrato social. Cuestiona la idea del contrato social y que el estado no nace jurídicamente del contrato social y dice que el estado es un conjunto de personas que actúan como un organismo único, algo corpóreo. Es muy importante el término de “cuerpo social” porque lo va a utilizar Éric Laurent. No el cuerpo social en el sentido de un individuo sino el cuerpo social como tal. La biopolítica es una política de la vida biológica y cultural que se materializa en la existencia de un estado. Un estado nace a partir del intento y del control de la vida de los que lo componen. Vida biológica en todos los sentidos del término. Es muy importante este punto porque Foucault dice que el control de la sociedad no se realiza solo a través de la ideología, recuerden que cuando trabajamos el síntoma social en Miller, él decía que el síntoma social es la ideología. Recuerden cuando trabajamos esa referencia de cómo se extendió el opio, estaba centrado en la ideología y esa ideología llevaba una política desarrollada por Gran Bretaña en contra de China. Esto desplaza la cuestión, no es solo ideología, no estamos hablando de ideología cuando discutimos con una feminista o cuando discutimos en términos de biopolítica con un filósofo. Requiere el control del cuerpo de los individuos. El control de la sociedad sobre los individuos no solo se efectúa sobre la conciencia o sobre la ideología sino que se realiza también en el cuerpo y con el cuerpo.

Para la sociedad capitalista –este es el núcleo de la cuestión– lo biopolítico es lo que importa ante todo: lo biológico, lo somático y lo corporal. El cuerpo es una entidad biopolítica y la medicina es una estrategia biopolítica según cómo se la implemente: Por eso, entre los siglos XVII y XVIII Foucault examina cómo se fueron creando sistemas de control pero no solo sistemas de control, lo que interesa es que acá introduce un concepto muy importante: sistemas de regulación de la vida de los seres humanos. Se contrapone a la anatomopolítica, que es el sistema disciplinario. Son los sistemas disciplinarios de las cárceles, encierros y el desarrollo de la psiquiatría y del discurso jurídico. Eso está del lado de lo disciplinario. La biopolítica es otra cosa, es intentar regular la vida. Estas dos formas del ejercicio de poder, una es la disciplina y otra es la regulación de la vida, comienzan a surgir a partir de la Edad Media. Hay cosas de las que me fui enterando a partir de la investigación que fui haciendo respecto de esto, me quedé muy sorprendido… por ejemplo, que Foucault desarrolló cuestiones sobre los discursos y Lacan asistió a las clases de Foucault, por eso hay una parte de la relación de Foucault y Lacan que voy a trabajar, la pregunta es de dónde sacó Lacan estas cuestiones y cómo se llegó a los cuatro discursos, ya venía trabajando Foucault la discursividad de la época.

Dos formas de ejercicio de poder: la anatomopolítica y la biopolítica. La sociedad tiene que ser algo que produzca y para eso se la trata de controlar de dos formas distintas, por ejemplo, comienzan las formas de control a partir del censo, la demografía, los géneros, la cantidad de niños, el control de la natalidad… todo eso forma parte del intento de un ejercicio de poder bajo sus diferentes formas. La medicina social es el camino más sencillo para acceder a eso, los individuos necesitan ser atendidos para que produzcan, los higienistas tienen que ver con eso. El biopoder sería el impacto que tiene el poder sobre todo lo que es viviente. También cuando se habla de la calidad de vida, todos los discursos de los medios y de las propagandas sobre la calidad de vida son formas de ejercer el control sobre la vida, así lo plantea también Michel Hardt y Antoni Negri, dos de los filósofos que siguen a Foucault y toman de él elementos como para poder revisar si esto que dice Foucault es cierto o no. Bioética ha sido incoportado a la Real Academia, en cambio biopolítica, no. Una definición que se utiliza habitualmente sobre biopolítica es: el conjunto de saberes, técnicas y tecnologías que convierten la capacidad biológica de los seres humanos en el medio por el cual el Estado alcanza sus objetivos. Por eso es fundamental para un Estado impulsar la vida, pero también regularla. No sé si se han enterado que en China hay un problema y en Alemania también. En Alemania controlaron la natalidad al igual que en China, ahora se encuentran con un problema serio, la población está envejeciendo y no tienen jóvenes. Para Foucault cada ser humano constituye una materia prima como cualquier recurso natural. Los agentes de poder se esfuerzan en potenciar para extraer todos los beneficios posibles de cada ser humano. Es como si dijéramos que cada Estado es un Estado jardinero que va haciendo crecer a sus plantitas para que tengan determinados resultados. Todo lo que se desarrolla en un país bajo la forma de vacunas, control de muertes por accidentes de tránsito, todas esas estadísticas tienen el mismo fin.
Público:Se decía que la vacuna de la gripe era para la población de riesgo y no para todos, tiene que ver con esta política.

Carlos García:Voy mencionando algunas cosas que a nivel social se utilizan como biopolítica, cómo se aplica y cuál es la consecuencia. También las ayudas que algunos gobiernos les dan a las familias porque traen un hijo al mundo, como el gobierno español. Había un tiempo en el que no prestaban ninguna ayuda y ahora cuando traen un hijo al mundo les dan un subsidio, por más que la estén pasando mal en España.

La biopolítica es una variante de la aplicación del capitalismo en tanto es prestar atención no solo a la mercancía como medio de producción sino al cuerpo. Lo que Foucault hace es interpretar que el siglo XIX desatendió esa dimensión de vida. Toda la temática de las discusiones de la prolongación del tiempo de vida también forma parte de la biopolítica, también lo que ocurre en las villas y lo que ocurre en las investigaciones que hacen sobre la pobreza, es exactamente la misma cuestión. La idea que transmite Foucault es que el capitalismo pretende hacer crecer el número de seres vivos e incrementar las capacidades para la producción. Por supuesto ahí va a meter no solo la reproducción y la capacidad sino la cuestión del placer. Todo el discurso del ocio o de los deportes está basado en la misma idea. Por supuesto la medicina social es el lugar central donde se presenta esta cuestión.

Público:¿Por qué decís que no es ideológico?

Carlos García:Lo dice Foucault así, y todos los que lo siguieron, no se trata de ideología sino de la instrumentación de números, de control y de numeración. Es al servicio de la producción capitalista.

Público:Al menos no está planteado explícitamente, Foucault habla del manejo de los cuerpos y políticas de manejo de esos cuerpos donde no está explícitamente una ideología, pero sí en ese manejo hay algo, donde pone el énfasis es en el uso de esos cuerpos. En todo lo que es político está implícita la ideología, pero no es una lucha ideológica.
Carlos García:La posición de Foucault es de denunciar la época y calificarla. Así como Miller califica la época como la del Otro que no existe, Foucault calificó a la época como la época del capitalismo biopolítico donde se junta capitalismo y ciencia con la tecnología, por eso es un significante amo.

Público:Da la impresión que se engloba todo el capitalismo como si el capitalismo no fuera ideológico.

Carlos García:El tema es el siguiente, la ideología pasa por la cuestión de la conciencia. Forma parte de la relación entre capitalismo y ciencia, eso es lo que estoy tratando de decir, y eso es independiente de la ideología, es el uso del cuerpo. Lo que Foucault desentraña es una de las formas y variantes del discurso amo, por eso insisto en que es un significante amo.

Público:(Inaudible)

Carlos García:No necesariamente, China quería ser determinado país y no era normal. Son sistemas de seguridad social y de medicina social que clasifica a los seres humanos. La clasificación es numérica e implica aplicaciones de tecnología sobre esos seres humanos sin que importe el modo de vida. El modo de vida está subsumido dentro de lo que se quiere lograr. Lo que se quiere lograr es que haya más vida o que haya gente con mayores capacidades, con mayores condiciones, eso no quiere decir que la mejor condición de vida esté alejada de la aplicación de la biopolítica, no importa el signo, pero el signo neoliberal es feroz porque aplica la burocracia. Al aplicar la burocracia importa poco la dimensión humanista. El problema es en qué medida eso es humanista o no es humanista. Es una dimensión que no implica la bioética.

Por supuesto es una clasificación universal la biopolítica, no es individual. Lo primero que va a decir Laurent en una entrevista, “Pensar con su alma o hablar con su cuerpo”, es una entrevista que le hace Phillipe La Sagna, esto está publicado en “Psicoanálisis inédito”, se basa en el libro de Éric Laurent, El reverso de la biopolítica, una escritura para el goce, donde Phillipe le pregunta a Éric Laurent lo siguiente: se considera la expresión ‘biopolítica’ entendido por ellos que la modalidad pasa de la administración de los sujetos a un poder cada vez más presente sobre los cuerpos, lo que me interesa destacar es el poder sobre los sujetos a un poder sobre los cuerpos, no se trata de sujetos, se trata de cuerpos… uno de esos instrumentos es la salud y la higiene. “¿De qué modo lo que se escribe con y mediante el cuerpo puede representar una salida o como usted lo dice, un reverso, para los impases de la biopolítica?” Éric Laurent dice: Reformularé su pregunta, precisando el modo por el cual Foucault ha denunciado la época al calificarla así, partía de una constatación paradójica, el triunfo del capitalismo y su variante neoliberal se acompaña de una gran tolerancia a los modos de goce, esta tolerancia se vuelve posible a partir de la transformación de la burocracia surgida con la segunda guerra mundial, los sistemas de seguridad social, una máquina que califica cada vez más a las poblaciones según sus modos de vida, en función de normas que la burocracia va a multiplicar para obtener categorías más o menos homogéneas de las poblaciones que había que administrar. La idea de pueblo se ve reemplazada por la idea y la categoría de público. Categorías variables que a la vez dependen de categorías propias de la burocracia y del avance de la ciencia. El psicoanálisis se sitúa en el reverso de esos modos de clasificación, recordando la singularidad del síntoma en cada uno. Después vamos a ver cómo sitúan la singularidad los militantes y los que usan la biopolítica, porque también hay singularidades en eso, a pesar de que puedan denunciar lo biopolítico.

Público:Claramente hay una incidencia sobre los goces sexuales, en el momento en donde la religión era la que comandaba y decía qué era lo permitido y qué era lo que quedaba por fuera, toda la cuestión de la sexualidad estaba subordinada a la reproducción. El neoliberalismo es cosa del pasado, hay un fenómeno paradojal, habría una mayor permisividad. Puedes gozar de todo lo que se te antoje y la paradoja que en verdad es un empuje a que se debe gozar.

Carlos García:Es lo que Miller y Laurent, en El Otro que no existe… ubican como el pasaje de la época victoriana a la época del Otro que no existe, donde hay un empuje al goce, es coincidente en la lectura que hace Miller y Éric Laurent con la ampliación de los modos de goce.

Voy a ir al modo en que una activista, Leonor Silvestri, en Diario de una internación habla y sostiene esta posición que implica una biopolítica de los cuerpos, estando internada recibe medicinas. Todo el libro se basa en la internación que tiene durante casi un año. Les voy a leer la secuencia de cómo va presentando esta mujer el ingreso a esa enfermedad, ella detesta que se le llame enfermedad, lo que me interesa destacar es que los activistas que utilizan el término de biopolítica detestan que se les diga casi cualquier cosa. Cualquier término que no sea el que ellos quieren escuchar, aceptar o promover, esta es la posición de los activistas. Por lo tanto, en el capítulo dos, ella desarrolla casi con ironía en qué modo se fue encontrando con esta enfermedad. Este modo irónico es haciendo la ironía de que todo aquel que llega con una enfermedad autoinmune, generalmente es acusado o culpabilizado de que algo habrá hecho para pescárselo, es como un caldo de cultivo para rechazar la posición de que algo hizo. Ella fue mostrando que fue haciendo determinadas cosas y resulta que esa enfermedad autoinmune nada tiene que ver con lo que ella fue haciendo. La posición de muchas feministas es la de rechazar toda posibilidad de falta bajo el rechazo de la culpa, cosa muy proclive a cualquier sistema de medicina social. La medicina social apunta a de qué manera participó, muy afín al psicoanálisis, ¿por qué? Porque incluye el por qué, que es muy afín a la falta. Menciono algunos puntos. En 2006, en Irlanda bebió agua de canilla tal como lo hacía en su ciudad de origen, Buenos Aires, y resulta que se pescó una enfermedad donde el gobierno de Irlanda decía que había un problema de alguna bacteria que se coló en el agua potable del lugar donde estaba y pescó esa infección. En 2008, en Nicaragua, en la ciudad de Masaya, la primera noche lo único que consiguió comer que no tuviera un animal muerto adentro, porque es vegetariana, era una porción de queso frito bastante parecido a la Provoleta. Pescó una infección tan grande que tuvo que llamar a un médico amigo que la ayudó a salir de esa intoxicación. En 2013, viajando a Brasil, en una isla llena de delfines, bebió por descuido una taza de agua de canilla, y a las 9 de la noche hasta el día siguiente a las 5 de la mañana, vomitó todo lo que tenía en el estómago. “No soy un cuerpo al que le asuste el miedo, no soy un cuerpo al cual le asusta el dolor, no soy un cuerpo que no sabe lo que es que duela, nunca antes mi cuerpo había alcanzado su punto más bajo de tolerancia y potencia hasta conocer a Crohn, a quien subestimé por completo”. Va mostrando que ha tenido relaciones de encuentro con infecciones, con tolerancia al dolor y tratando de responder. “El cuerpo paciente tiene que estar siempre a disposición, entran, salen, colocan, la rutina de los (inaudible), determinan lo que les conviene, el cuerpo es examinado, palpado, pinchado, visitado, el cuerpo paciente sin rutina, sin intimidad, un cuerpo expuesto y dispuesto al control que se llama cuidado… el descanso y la soledad se hallan inhallables al cuerpo paciente, el cuerpo paciente pierde así su sensualidad, pasa a ser un cuerpo que es objeto de todo tipo de manipulación…en el fondo de la doxa de las enfermedades autoinmunes, la culpa es de quien la porta, ¿acaso luzco como alguien que no conoce el nombre de Michel Foucault?” Recibe todo tipo de interpretaciones cuando está internada. “Tu problema es el afecto, abrázate con los caballos…”, hay una terapia que se hace con caballos para curar el Crohn. “Se realizan interpretaciones pueriles con la mierda”, le recomiendan tomar vino, le proponen un cura sanador, se colocó imanes, fumó porro y tomó aceites, todo tipo de de recomendaciones. Dice: “No les arrojé mi cuerpo como un pedazo patógeno a estudiar por los médicos, pretendo salvarme y salir por esa puerta a continuar leyendo Vigilar y castigar, hay que recordarles el paso a los hippies si queremos realizar un cuestionamiento crítico del dispositivo médico occidental”. La posición es realizar un cuestionamiento médico a los dispositivos occidentales de medicina. Segundo cuestionamiento: la búsqueda implacable del telos en occidente, del por qué, del fin. “¿Cómo es que creen que preguntándome, pero sabes por qué te está pasando esto, le ayudará a que yo tenga un día mejor…El telos supone siempre un sujeto responsable o culpable, ya sea yo o ya sea la enfermedad”. Recuerden que Lacan dice esto cuando dice que el principio de la asociación libre es el telos, el por qué, si alguien no busca el por qué, que es una variante de la causa, no podría haber análisis sin la búsqueda del por qué. Las psicosis tampoco buscan el por qué, buscan la explicación, que es otro tipo de cosa. Hay una diferencia entre la búsqueda de la causa y la búsqueda del por qué, no es lo mismo. Pero la forma en que el neurótico busca la causa es el por qué. ¿Por qué me pasa tal cosa? Esta mujer muy lúcida dice: “El telos supone siempre un sujeto responsable o culpable ante la enfermedad, alguien a quien responsabilizar…el telos sirve para conjurar el hecho de que no importa lo que hagas, ni cuánta dieta, ni cuán orgánico ni cuánto deporte ni cuánto vivas, esto podría pasarte a vos en cualquier momento”. Cuestiona también la idea de utilización del por qué en el mundo occidental, quiero mostrar el alcance que puede tener la aplicación de alguien que considera que la biopolítica es un camino para poder tratar los cuerpos. “Los espacios de encierro exprés y la feminización forzada”. Los espacios de encierro exprés son los lugares de encierro que tienen los hospitales, que no tienen lugares para circular. “El cuerpo es permanentemente mancillado bajo la lógica de la medicina, a menos que te opongas la sangre se saca siempre de la misma vena, te pinchan a cualquier hora y siempre cuando ellos disponen, es imposible reunir cinco horas de oscuridad, silencio y descanso, al descanso se lo van robando los protocolos medicinales, discuto para que se me concedan dos horas más de sueño o al menos de oscuridad en mi celda, que todo empieza a la misma hora y junto, tampoco hay dónde deambular, el vestir es todo otro asunto, me someto temporariamente a una suerte de feminización forzada, con una pequeña bata, con esta ropa que me deja con los hombros al aire que me cubro con una chalina, bañarme así no es cosa simple, no me puedo mojar, nada por mi propio bien debe ingresar a esa zona, ese pequeño arreglo de no andar en bata, ponerme crema, estar limpia y bañada todas las mañanas deja en la habitación un olor a antibiótico que es insoportable, quisiera un poco de aire viciado”. Les recomiendo que lean el libro, va pasando por diferentes matices, por ejemplo, el problema de las enfermeras y el cuidado de la gente y de dónde surge el cuidado. El primer capítulo de este libro cuestiona la idea de enfermedad. O sea que la biopolítica aplicada en alguien que es militante cuestiona la idea de enfermedad en sí misma, lo no enfermo sería la normalidad.

Público: Me parece que hay un punto clave que interesa, me parece una propuesta interesante tratar de pensarlo en términos de biopolítica, por ejemplo, cuando se da una internación psiquiátrica, la condición de la internación psiquiátrica, la condición es que el paciente no puede por su propia voluntad salir de la internación, tiene que tener permiso de salida, sino no puede salir. Yo no conocí ni un solo paciente que tuvo una internación psiquiátrica, que por más confortables sean las condiciones de internación, no rechace con toda su energía la internación. Si hay algo vivido como amenazante, como traumático, es la experiencia de internación, independientemente de las condiciones de internación. No se trata de la internación psiquiátrica, cualquiera que estuvo internado… de hecho, algunos tienen que firmar y consentir a entregar su cuerpo al otro, consiente a que le hagan lo necesario y lo que se supone que es conveniente para su salud. Este ejemplo es un instrumento conceptual, la biopolítica es un concepto que permite leer una cantidad de cuestiones de la misma manera que la lucha de clases, la teoría marxista es un concepto que permite leer, por ejemplo, el desarrollo de la historia. La biopolítica es un concepto que ilumina una manera de interpretar toda una serie de cuestiones. Lo que es muy interesante para nosotros es la conexión que tiene la biopolítica con los cuerpos parlantes y gozantes, la biopolítica y la relación con el cuerpo que habla de goce.

Carlos García:Hay una parte donde uno dice “bueno, estoy en un 90% de acuerdo con lo que dice Leonor”, y cuando me ocurre algo, ¿qué hago? La posición es de acuerdo a cómo ella transmite el ejercicio de un protocolo, el ejercicio de un sistema. Hay partes que no les leí: “La experiencia de ver a Tinelli en la tele es inenarrable para los espíritus irritados por el síndrome de Crohn, el estado de degradación de lo poco que vi en el canal 13, me hace pensar que esas revistas mediocres, cara, gente, aún tienen equipo de redacción, periodistas y fotógrafos que pueden sacar algún encuadre, bailando para un sueño, asegura la revista Hola, como guerra y paz… hay quienes dicen que Tinelli está duro, eso no es lo relevante, se ha convertido en un César, dos puntos cero en su arena de gladiadores, el programa está dispuesto para la humillación, sometimiento, tortura y vejación voluntaria de lo más execrable, patético y abyecto de ciertos personajes muy borde, quienes con placer aceptan el desafío no de bailar, sino para mostrar cuánto toleran bailar sin estallar, romperse por dentro, cuánto consiguen soportar la ráfaga digitada por escarnios de todos los insultos, la teleaudiencia, como en el capítulo dos de la temporada de Black mirror, desea más microfascismo, bailando con microfascismo, (fragmento inaudible), risas forzadas, etc.” Hace también una interpretación irónica y una denuncia de cómo a través de un medio se pueden usar los cuerpos y los denomina “microfascismos”. Les quería leer una parte de esto porque sino toda la parte teórica es bastante más pesada.

Público:Cuando vos hablabas me acordaba de lo que pasaba en los geriátricos, hay algunos que tienen problemas mentales, pero la mayoría no, y sin embargo la puesta está cerrada electrónicamente.

Carlos García:Texto para la próxima reunión: Lacan y Foucault, de Jorge Alemán. ¿Por qué me interesa este texto? Hay varias cuestiones de la relación entre Lacan y Foucault. Él distingue muy bien la práctica del psicoanálisis de otras prácticas, y otras prácticas incluyen las prácticas activistas que tienen que ver con la biopolítica. Estas prácticas intentan establecer, con respecto del entendimiento de la subjetividad y sus posibles transformaciones, hay dos cuestionamientos distintos, uno proviene de la derecha del stabliment universitario, encuentra en la demagogia epistemológica de un socal, el exponente más oportuno. La otra lleva el nombre de construccionismo, concerniente a los estudios feministas gay, queer, y lesbianos, y encuentran en Foucault el nombre propio (inaudible) con respecto al psicoanálisis. Este texto cuestiona en un punto preciso al construccionismo de Foucault. La idea es mostrarles cómo Foucault se acercó al psicoanálisis y después, cuando entra en el terreno de la biopolítica, rechaza absolutamente al psicoanálisis. Ahí nos vamos a encontrar con un problema. Habla del sujeto en permanente transformación con autodeterminación, no hay ninguna determinación por el inconsciente, ni por el significante, ni nada, hay que seguir con mucho cuidado a Foucault para determinar esto. En ese terreno se juegan todos los feministas y toda la gente que utiliza la biopolítica. Empieza por una denuncia al significante amo y se transforma en un significante amo. ¿Se entiende la ironía?

Público:(Inaudible)

Carlos García:Dice así, que el Edipo para el psicoanálisis es una forma de control. Esto nos lleva a un problema, a cómo enfrenta la biopolítica los sistemas de salud.

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